PEDRO Y HENRIQUE DE CASTILLA
A los pies de Don Henrique ,
Yace muerto el rey Don Pedro,
• Mas que por su valentía ,
Por voluntad de los cielos.
Al envaynar el puñal ,
El pié le puso en el cuello,
Que aun allí no esta seguro De aquel invencible cuerpo.
Riñeron los dos hermanos ,
^ de tal suerte riñeron.
ROMANCES
Que fuera Caín el vivo,
A no haberlo sido el muerto.
Los exércitos movidos A compasión y contento , Mezclados unos con otros, Corren á ver el suceso.
Y los de Henrique Cantan, repican y gritan :
¡ Yiva Henrique !
Y los de Pedro Clamorean, doblan , lloran Su rey muerto.
Unos dicen que fue justo ,
Otros dicen que mal hecho :
Que no es rey cruel, si nace En tiempo que importa serlo.
Y que los yerros de amor Son tan dorados y bellos ,
Quanto la hermosa Padilla Ha quedado por exemplo.
Que nadie verá sus ojos ,
Que no tenga al rey por cuerdo , Mientras, como otro Rodrigo, JNo puso fuego à su reyno.
Los que con ánimos viles ,
Il O M A N G E S .
O por linsonja ó por miedo , Siendo del bando vencido,
Al vencedor siguen luego; Valiente llaman à Henrique,
Y à Pedro tirano y ciego :
Porque amistad y justicia Siempre mueren con el muerto.
La tragedia del Maestre ,
La muerte del rey Bermejo , La prisión de Doña Blanca, Sirven de infame proceso.
Algunos pocos , leales ,
Justicia pidiendo al cielo ,
Dan voces pidiendo al Rey ;
Y mientras que dicen esto^
Los de Henrique Cantan , repican y gritan :
¡Viva Henrique !
Y los de Pedro Clamorean, doblan, lloran Su rey muerto.
Llora la hermosa Padilla El desdichado suceso , '
Como esclava del rey vivo ,
Y como viuda del muerto.
■¡ Ay Pedro ! que muerte infame Te han dado malos consejos, Confianzas engañosas ,
Y atrevidos pensamientos!
Salió corriendo à la tienda ,
Y vio , con triste silencio ,
Llevar cubierto su exposo De sangre y de paños negros.
Y que en otra parte à Henrique Le dan con aplauso el cetro :
Campanas tocan los unos,
Y los otros instrumentos.
¡ Como acrecienta el dolor La envidia del bien aa;eno ,
Y el ver á los enemigos Con favorable suceso !
Así la triste señora
Llora y se deshace , viendo Cubierto à Pedro de sanare ,
Y á Henrique de oro cubierto.
«Pedro, Pedro, dice á voces,
» Villanos, vive en mi pecho »
Y desmayóse vencida Del poderoso tormento.
Entre tanto el campo todo
ROMANCES
Aquí y allí van corriendo , Vencedores , y vencidos , Soldados, y caballeros.
Y los de Henrique Cantan , repican y gritan :
; Viva Henrique !
Y los de Pedro Clamorean , doblan , lloran
Su rey muerto.
LISARDO Y ALCIDA.
Apolo con su laurel,
Y el dios Marte con su roble , Corona de plumas y armas ,
De sabios , y fuertes hombres ,
La memoria de su padre ,
Tan glorioso entre españoles ,
Y la Fama que le espera Con sus eternos loores ,
ROMANCES
Todos llaman á la guerra A Lisardo , ilustre joven ,
Que está durmiendo seguro.
Sobre la yerba de un bosque.
« A la guerra » dice el rio ,
Que junto á sus plantas corre, Las aves sobre los sauces ,
Los ganados en los montes.
Parece que todos juntos ,
Al son de los atambores.
Dicen : « A la guerra , guerra ;
A la guerra , mozo noble. »
Despierta, metiendo mano :
« Ya voy , ya parto » , responde :
Pero vio que era cayado ,
Lo que imaginaba estoque.
«No importa, dice el mancebo » Que aqueste pellico pobre,
» Riberas del Tajo, tiene » Espadas para los hombres. »
A donde las voces suenan ,
A caminar se dispone ;
ROMANCES
Quando siente que le tiran , Llamándole por su nombre.
— Volvió los ojos ayrados,
V vio los de Alcida — « ¿ A donde » Te vas, aleve, sin mi,
» Despertando á tus trayciones ?
Pero Lisardo le dice :
«No te lastimes, amores;
» Que voy á ver una garza ,
” Q«e volaba y despertóme. »
— « Pues llévame allá contigo ,
» Primero que se remonte ;
» Que yo te tendré la flecha ,
* Miéntras tíi la cuerda pones. »
— » Quemaráte el sol, mis ojos,
» Envidioso de tus soles;
» Por detenerte , las zarzas
* Herirán tus pies , si corres. »
» No importa, contesta Alcida,
» Porque ya el sol me conoce,
» Y tu me sueles decir » Que quando me vé , se esconde. »
ROMANCES
» Y otra vez me aseguraste ,
» Huyendo tus ocasiones,
» Que á las zarzas, por do iba,
» Mudaban mis pies en flores. »
Mas Lisardo le replica :
» A la guerra voy , amores :
» Apolo , Marte , y la Fama » Me llaman , que bien lo oyes. »
Alcida entonces turbada Su rubio cabello rompe , Diciendo : « Enemigo mió ,
» Allá vayas, y no tornes. »
GENRE NATIONAL
ROMANCES
DEUXIÈME SECTION