‹ Études sur l'Espagne (volume 2)Chapitre 183 sur 190 · Le prince Charles de Salm Salm · texte numérisé non relu

Le prince Charles de Salm Salm

3. Il faut rapprocher de cette lettre celle que Viera écrivit, le 19 juillet, au comte d'Aguilar, ambassadeur à Vienne, et où sont racontés à peu près dans les mêmes termes le voyage en Espagne et la réception à Madrid de la marquise de Santa Cruz (Cartas familiares, p. 20).

VIAGE A LA MANCHA EN EL ANO 1774. ADICION A LA HISTORIA GENERAL DE LOS VIAGES QUE SALE EN EL DIARIO DE MADRID.

Setiembre 9.

Este viage tan pensado, tan deseado y tan bien dirigido se ha verificado por fin a las 3 y média de la tarde en dos coches de colleras. Todavia no sabemos como se llaman las mulas, pero seguro que no faltarâ alguna Coronela o Comedianta. ^ Y porque no han de tener nombre los coches como los navios ? Llamaremos el principal, que hace veces de capitana, el Tostador ; el segundo, a exemplo de la otra famosa nao portuguesa, el Caija-fogo *.

Sol claro, algunas nubes, ayre fresco por el sudoeste. Se rezaron las devociones, unos en latin y otros en romance ; en breviario y en libro ; en publie© y en secreto. Leyose en el manual que precisamente deben Uevar los peregrinos que van en romeria a aquellos santoslugares. Quiero decir las Aventuras del famoso caballero andante D" Quixote, desde la primera hasta la segunda salida cou su escudero Sancho Panza. No la tiene mala el que mas nos leyo, D" Bartolomé, caballerizo gordo por exêlen-

1. Une allusion à ce fameux navire se trouve dans les gloses au Sermon de Aljubarrota attribuées à Diego Hurtado de Mendoza ; voyez A. Paz y Melia, Sales espanolas à agudezas del ingenio nacio/ial • primera série, Madrid, 1890, p. 169.

cia, hombre pacifico e inaltérable que no se ha sonado los mocos en su vida.

Por la noche tuvimos una tajadade luna. Viento fresco por el oriente. Su Ex* durmiô en el cocli^e cosa de dos horas. En el puente nuevo salieron las ninfas del Jarama con hachas encendidas, cabellos enmaranados y medio desnudas en figura de bacantes a pedir las pesetas. Al coche Caga-fogo se le ha roto una rueda. Llegamos à la posada â las 9, en donde ya nos esperaban el retratante y el retratado, Garnicero ^ y Caminero.

Dia 10.

Habiamonos recogido entre once y doce y a las 3 y média de la manana nos quitô el sueno un furioso despertador en camisa y gorro. Este fue el citado D" Bartolomé, aquel mismo que asistiô al Goncilio Mexicano. A las 5 y média estaba todo listo. Salimos de Aranjuez cerca de las 6. No era este aquel Aranjuez de mayo y de las parejas, sino el de las tercianas y moscas.

Seguimos el camino de Ocana con lalectura de nuestro insigne caballero. A las 8 pasamos por aquella antigua

1. Il s'agit ici d'Isidoro ou Isidro Garnicero, l'un des quatre fils du sculpteur Alejandro Garnicero (1693-1756). Isidore était peintre et sculpteur ; il devint à la fin du xviiie siècle directeur de rAcadcmie de San Fernando. Invité par le marquis de Santa Gruz à l'accompagner dans son voyage à travers la Manche, ce fut lui sans doute qui se chargea d'illustrer le récit de Viera par des dessins humoristiques auxquels renvoie souvent le texte, mais qui ne nous ont pas été conservés dans le manuscrit de la Bibliothèque Nationale. Viera dit quelque part que ce Garnicero prenait en route des croquis pour publier un Voyage pliysionomique de la Manche. Nous ne savons pas s'il les utilisa lui-même ou s'il se contenta de les communiquer à son frère Antonio, l'un des artistes qui collaborèrent à l'illustration du Don Quichotte publié par Ibarra en 1780.

corte de los grandes maestros de Santiago. Tienemuchos conventos, una famosa mina, un famoso cura, etc. Entrâmes en la Mancha. Antes de llegar a Dos Barrios nos cumplimentaron Baco y Minerva, parras y olivas. i A quai de los dioses o diosas consagraron los gentiles las sandias y los melones ? Gon efecto pasamos por un bello melonar.

A las 10 en La Guardia. Pueblo desmoronado, precedido de una cuesta, unarroyo, una alameda, unas huertas, una ermita de un nino que crucifîcaron los Judios*, un calvario, unas cuevas a manera de panâl. Gosas raras : el convento de Trinitarios, pobre ; el retablo de la parrochia, inmenso ; la cueva del martirio del nino, friisima ; las antiguas murallas y almenas, arruinadisimas ; la ama del Ynfante, menos gorda ; las piernas de su tio, presbitero y caballero de Santiago, torcidas é hinchadas, etc.

Salimos de la Guardia a las 3 y média de la tarde y, a pocas aventuras leidas en D" Quixote, noshallamos a las 5 en Tembleque con una descomunal giganta en la posada. La giganta que pasa a Cadix y Sevillapara medirse con la Giralda. Llevô su visita y quatro pesos duros.

Aqui lo mas notable es : 1° La real fabrica del salitre que examinâmes por menor. 2° La gran casa del Yndiano con su escudo de armas que dice : Armas de los iJustres Fernandez Alexo, Asi puso el otro : « Este es gato. » S** El riego de las calles con agua, siendo en la Mancha. 4° Un sermon oplatica de N'^ S'* del Carmen, quepredicô unpobrecito frayle Agustino Recoleto, hijodellugar, que le han venido 40,000 reaies de Yndias (es noticia del barbero), y hubo aquello de altar de transparentes ful-

I. Sur la tradition du « saint enfant » do La Guardia tué par des Juifs à la lin du xv*' siècle, il faut lire les pièces du procès produites par le P. Fidel Fita dans le Boletin de la li. Academia de la Historia, t. XI, p. 7 et suiv., et l'étude critique publiée, à propos de ces pièces, par M. Isidore Loeb dans le tome XV de la lievue des études juives.

(fores que ofiiscan ; hula sabatina,, avec fenix, etc. 5" La Yglesia es de excelentefabricag'otica. Losretablos, pinturas, estatuas, organo, lampara y capilla del nunca bastantemente ponderado Yndiano, todo se hallarâ bien explicado en el Viage de Esparia t. 58 ^

Hai 20 clerigos sacerdotes y un convento de Franciscos. El Rey saca de 14 a 15 mil arrobas de salitre al ano. Comprase a los parliculares a 25 reaies y despues se vende a 75. El refinado a ciento y tantos. Garnicero va observando siempre fîsonomias para publicar un Viage fisioîiàmico de la Mancha.

Dia 11.

Cada dia amanece mas temprano para nosotros. El Andaluz (hijo de San Luis de Madrid) nos despertô a las 3. Es verdad que es dia de misa. Salimos sin embargo de Tembleque a las 6 de la maiîana. Una mula se llama Lacera^ pero ya habia salido el sol. El viento fresco. Pasado el dilatado campo Gebollero y el serro Borreguero, aportamos a la villa de Mayo, a 24 de Gamunas ; serian las 9 y média.

Hicieronos el primer recibimiento dos gitanas. La senora Manuela Tirado (célèbre en la historia gitânica), la su sobrina y otro gitano de figura chinesca. Fuimos a la Yglesia, y nos hallamos con un solemne entierro. Oh ! que mala andanza ! Muriô la S*^" Vicenta. Todo el lugar habia tomado luto : luto de manto y de vazquina, luto de lagrimas y moco tendido al meterla en el hoyo. Mientras se cantaba el ultimo miserere, vinieron todos los feli-

1. C'est le titre de l'ouvrage d'Antonio Ponz qui commença à paraître précisément en 1774 et ne dépassa pas dix-huit volumes, dans lesquels se trouve à peine recensée la dixième partie des richesses artistiques de l'Espagne. Viera plaisante en renvoyant le lecteur à une description de Tembleque qu'il suppose bien ne devoir jamais être faite.

preses uno a uno a besar la punta de la estola al sefior cura y a larj^arle quai el quarto, quai el ochavo. El sacristan les mojaba las barbas con el hisopoy decia : amen.

Desnudase el cura ; sale de la sacristia en balandran con baston ; da gracias y hasta que Su Merced no se levaiUa del suelo, ninguno se mueve. Sale la comitiva azia las casas niortuorias. El viudo se queda arrimado a un quicio de la puerta por la parte de afuera, el pelo tendido, el rostro mesurado, los ojos aporreados y tristes. En este puesto y en esta postura iba recibiendo el pesâme (como ellos decian) de todos los santos varones. Las piadosas mup^eres entraban a hacer el duelo a las parientas en la sala. Preguntamos a uno de la comitiva : « ^Quien es la difunta? >> Respondiô : « El ama de esta « casa, la seiïora Vicenta, que ha muerto en la flor de su « edad, pues solo ténia cinquenta anos. » Camunas, fuera del privilegio de estas flores de edad, parece un pueblo infeliz.

Dexamoslo a las 3 de la tarde. Pasamos a las 4 y média el insigne puerto de Ldpiche, no tan fertil ahora en aventuras caballerescas, como en huertas y norias. Llegamos a Villaharta a las 6. Nos paseamos por el lugar y por una era en que araban média docena de borricas con otras tantas muchaclias. Entramos en la ermita de N""* S'" de la Paz y rezamos el rosario, quisiera o no quisiera la ermitana, que habia entrado a poner mecha a una lâmpara. Es probable que no le peso por lo que dira D" Bartolomé. Es mala la posada. La torre esta en el ayuntamiento.

Dia 12.

A las 5 de la maiiana nos escapamos de Villaharta. Sol rojo en el oriente. Ayre fresco con nubes. A dos léguas de camino esta la venta de Quesada, tan digna de eterna memoria por el manteamiento de Sancho Panza, sin embargo de que la actual ventera ni siquiera habia oido nombrar a l)n Quixote, con ser asi que es quinta o

sexta nieta de Mari-Tornez, à mienten las fisonomias. Ya dixo un hermano suyo que ese tal D» Quixote, a lo que él creia, habia sido cierto guapo de la Mancha que vivio ahora mil y ducientos anos. Nos admiré la exâctitud de chronologia. Hai en esta venta un pozo profundo y se dice que su agua es la del Guadiana que corre a sombra de texado por alli ; pero, por mas que observamos, no vimos semejante Guadiana.

A poco mas de las 8 entramos en la villa de Manzanares, buen pueblo de labradores, con buenas calles y buena yglesia gôtica. Un largo trecho antes nos salio al encuentro una berlina de dos mulas, que en el pais llaman belrina. Era el gobernador de Valdepenas, D" Joseph Caballeria, que hablô a Su Ex^ montado en el estrivode nuestro coche con su conaturalcecéo. Visita de algunos ofîciales de carabineros.

Salimos de Manzanares y del meson de Valiente, nuestra buena posada, a los très quartos para las 3. Viento recio por el sud oeste. No bien habiamos caminado 2 léguas, y média, quando se dixo : berlina ! comoquien dice en el mar, vêla ! Era la solemne diputacion de la villa de Valdepenas, compuesta de très respetables individuos de su mui ilustre ayuntamiento que salia a dar a Su Ex» la bienvenida a sus estados. Echaron pie a tierra ; paroseles el coche ; y el uno, que es abogado y regidor, dixo la siguiente harenga : « Ex™° S', Vuestra fiel villa de Valde- « penas se pone a los pies de V. Ex^ y le da la bienvenida « a V. E. y al Senorito su hijo, con muchas gracias por « la bondad que tiene V. E. de dar a sus vasallos este « consuelo. » El S""^ Marques respondio : « A la villa, « que aprecio mucho su atencion y que deseo servirla. »

Yace a dos léguas de Valdepenas una ermita de N* S""* de Consolacion, que llaman de Aberturas. Tiene una venta al lado ; y, lo que todavia es mas devoto, una linda plaza de toros, en donde se hace cada ano una corrida. Era este el dia de la fiesta y habia acudido a ella toda la gente de los pueblos circunvecinos, como

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lo denotaba el gran numéro décaleras y carros. Y desde este lu«^ar ya se dexaron ver lardas partidas de muchachos y mu^^eres de Valdepenas, que, levantando polvo, corrian de tropel al camino y se exâlaban en vivas : « Viva, viva Su Ex'' ! » Todos se hincaban de rodillas. Todas las mugeres estiraban los brazos azia adelante, y, levantandolos y baxandolos quanto podian, claman con ternura : « Ya llega, ya Uega nuestro padre. » i liai por Ventura algun placer en el mundo que pueda competir con este ?

Quando Uet^amos a aquellas primeras vinas y olivares que recrean con su verdor los ojos del caminante, cansado de tantas le^^uas de tierra seca y rastrojosa, encontramos otra berlina. Era una diputacion del convento de PP. Trinitarios Descalzos, compuesta de dos religiosos cal vos. « Nuestro Padre Ministro, dixeron, esta enfer- « mo, y nos envia en su nombre y de la santa comunidad « a cumplimentar a V. E. dandole la bienvenida, como « tambien al Senorito. » Este razonamiento pedia que S. E. respondiese sentia mucho que el P. Ministro no lo pasase bien y que agradecia la atencion de la santa comunidad.

Heaqui, a poco trecho, otra diputacion y otra berlina. Très vénérables clerig-os representaban el cabildo eclesiastico y, en su nombre, hizo un corto cumplimiento D" Tomas Diaz Felipe, sacerdote de 85 anos de edad ; pero todavia tan vivo, tieso y Colorado, que, felicitandole de ello S. E., respondio : « Pues, Senor, aun me siento « con fuerzas para montar en un cavallo y echar un par « de suertes a un toro ; porque no séria la primera vez « que de dos picadas les he hecho poner la cabeza a mis <( pies. » Lo mismo le sucedio a san Ignacio martir.

Aun nos salieron al camino otras dos ô très berlinas manchegas con los vecinos principales. Y para describir ahora nuestra entrada publica en X'aldepefias, es necesario explicar anies el orden de la marcha. 1. Antonio Caminero, nuestro aposentador(bienconocido en lacorte

por el verdadero retrato que hizo de su fâcha D" Isidro Garnicero), iba de batidor en un cavallo de cuello aguileno, con montera atrabesada, colodrillo reverendo, casaquilla hueca, etc. 2. Los dos insignes tontos Francisco de S*" Gruz y Gasimiro del Viso * , capitaneando una inumerable multitud de muchachos y muchachas pelonas. 3. El coche en que iba S. E., el Senorito, ayo y caballerizo, con su gentil tiro de mulas que volvian a la patria. 4. El coche de câmara con familia, entre ella Diego Diaz Monasterio. 5. La calesa de Garnicero y el Roxo. 6. Las berlinas de las diputaciones de la villa, cabildo y convento. 7. Las de los cavalleros hidalgos, etc., etc.

Toda la carrera estaba acompafiada de patrullas de muchachos, hombres y mugeres, que salian corriendo de sus casas, muchas de entre sus quehaceres con los instrumentos de sus oficios, las boquitas risuenas, los ojos relumbrantes y las manos tiesas al cielo. « Viva, viva a Su Ex* y el Senorito, que esta ya tan alto como su « padre ! Que hermosura ! » En medio de este popular alborozo, vivas y repiques, llegamos a la casa de apéo. Hallamos la clerecia y comunidad de los frayles, formados en dos alas, desde el portai y patio hasta la primera sala. Aqui se renovaron las bienvenidas.

Que era ver al citado caballerizo y al bravo Gaminero arrojar de las ventanas puiîados de dinero en quartos y ochavos ! Que, la calle quajada de aquella gente mal vestida, arida y sedienta, que no sabia huir de tan desaforada Uuvia de cobre ! Que, la tropelia, los gritos, las posturas, las puiîadas, las caidas, las embestiduras y confusion que ocasionô esta cucana !

Luego fue S. E. a la parrochia con mucha comitiva de gobernador, alcaldes, eclesiasticos, pueblo, muchachos y tontos. Entrô en ella al son del ôrgano, hisopo, vivas y repiques. Hicieron padre y hijo oracion en sus sitiales y

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