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III. — Portée critique de la céoGRAPmE humaine

Voilà comment nous sommes amenés à étudier en géographes l'action de l'homme dans la nature. Cette géographie humaine n'est pas seulement intéressante en elle-même. Elle est destinée à réformer et à rénover par cette préoccupation constante de la localisation et de l'explication géographiques des faits toutes les théories historiques, juridiques, sociales qui ont commis l'erreur de ce spéculer sur je ne sais quel homme abstrait partout et toujours le même y>\ Sans nous perdre nous-même en des considérations abstraites et générales, nous avons abordé l'examen d'une série de faits précis en des régions bien déterminées, persuadé que les généralisations outrées doivent être avant tout combattues par l'étude critique des faits positifs. Et c'est ainsi que l'observation méthodique des formes diverses de la propriété des eaux telles qu'elles se présentent en rapport avec les conditions géographiques dans les zones arides et désertiques de la Péninsule ibérique et de l'Afrique du Nord fait évanouir pareillement toutes les théories à priori et absolues, — celles qui posent en dogme la propriété individuelle comme seule forme de la propriété acceptable par la raison humaine, et celles qui tendent à faire concevoir la propriété collective étatiste comme devant s'appliquer à tous les pays de la terre. La

' Marcel Dubois, Leçon d'ouverture du cours de géographie coloniale, Annales de géog., lll, p. i23.

Uko CONCLUSION GÉNÉRALE

terre est plus diverse, et l'adaptation aux forces naturelles exige plus de souplesse que les partisans des thèses adverses ne le présupposent les uns et les autres.

Les études de géographie humaine rappellent ainsi sans cesse que rhomme n'est pas un être abstrait, indépendant et isolé : nous ne sommes pas des automates fatalement dirigés, mais nous ne sommes pas non plus des autonomes capricieusement arbitraires. L'homme vit sur les parties superficielles de Técorce terrestre et dans les couches de l'atmosphère les plus voisines du sol: Tair et la terre ne sont pas seulement les cadres, mais ils déterminent les conditions physiques de son existence. Déplus, l'homme vit non pas seul, mais au milieu d'autres hommes, en même temps que d'autres hommes : et ce fait social détermine d'autres conditions de son existence. La géographie humaine, qui est tout entière fondée sur ces données premières, a pour effet inévitable d'introduire ces notions concrètes dans les sciences qui s'occupent de l'homme.

Il revient aux géographes de rechercher, de discerner et de préciser quelle est la mesure exacte et quels sont les modes variés de ces répercussions — tantôt brutales, tantôt subtiles — des conditions géographiques fondamentales sur les manifestations de notre activité économique et sociale.

Gédttla de 1239. Acte de Concession des eaux et canaux de Valence aux

habitants de la région ^

Jagobus primus Rex

Per nos é per los nostres donâm é otorgam per tots temps a vos tots ensenips é sengles habitadors é pobladors de la Ciutat é del Règne de Valencia, é de tôt lo terme d'aquell Règne, totes é cascunes cequies franques é lliures, majors, é mijanas é menors, ab aygiies é ab manaments, é ab duhiment d'aygûes, é ancara aygiies de fonts, exceptât la Cequia Real que va à Puçol, de les quais cequies é fonts hajats aygua, é duhiments é manaments d'aygiies en tots temps, continuament, de dia é de nit, en axi que puscats d'aquelles regar é pendre aygiies sen alcuna servi tud, é servici é tribut, é que prenats aquelles aygiies, segons que antiguament es é fou establit é acostumat en temps de sarrahins.

Irrigations du Jûcar : Ordonnance royale du 9 janvier 1880 ^.

Visto al expedienle promovido en el gobierno de la provincia de Valencia por el Présidente de la Junta de gobierno y cl Sindicato de la Real Acequia del Jùcar en solicitud de que se déclare el preferente

' Nous donnons ce texte d'après Andrés Llaura^dô, Tratado de Aguas y riegos, II, p. 3io.

^ Nous donnons ce texte d'après Andrés Llauradô, Tratado de Aguas y Riegos, 11, p. agô et suiv.

liki NOTES ET PIÈCES JUSTIFICATIVES

derecho que para aprovechar las aguas del rio Jùcar tienen sobre las acequias de Escalona y Carcagente ;

Resullando que la primera concesion de estas aguas se hizo en 20 de Junio de 1278, por privilegio expedito por el Rey D. Jaime de Aragon a favor de la villa de Alcira para fertilizar los terminos comprendidos desde Antella hasta el pueblo de Albal, y que, â pesar de los deseos del fundador no paso la acequia del sifon de Guadasuar ;

Resultando que otorgado en 16 de Enero de i4o4 un nuevo privilegio por el Rey D. Martin para impulsar la realizacion de esta obra, no pudo Uevarse â cabo hasta que el Duque de Hijar acometiô-su ejecucion en virtud de la concesion hecha por el Rey D. Carlos III en 1771 con arreglo al antiguo privilegio de i4o4, construyendo, en prolongacion de la de Alcira, la que constituye la segunda seccion desde Guadasuar hasta el barranco de Catarroja, y cuya totalitad se conoce para los efectos administrativos con el nombre de Real Acequia del Jùcar ;

Resultando que en 27 de Febrero de iBgS el Rey D. Felipe II otorgô otra concesion que fué confirmada por D. Felipe III en i6o4 para que se rcgasen las tierras de la baronia de Càrcer y Villanueva, aprovechando las aguas del n'o Jùcar en su confluencia con el Escalona por medio de una presa situada aguas arriba de la de Antella, tomando esta derivacion el nombre de Real Acequia de Escalona y Villanueva de Castellon ;

Resultando que por privilegio expcdido en 3i de Octubre de i654 por el Rey D. Felipe IV se concediô a la villa de Carcagente el derecho de regar sus tierras con las aguas del referido rio, autorizândola para establecer la presa de toma entre las de Escalona y Antella, y para cruzar con su acequia los rios Sellent y Albaida ;

Resultando que â instancia de la Re^l Acequia de Alcira se consignô en esta concesion la clâusula de que en ningun tiempo se originase perjuicio â dicha acequia y litis-consortes, y que si algun dano resultase estuviesc siempre la villa de Carcagente obligada â indemnizarle, pidiendo al mismo tiempo que esta clâusula se entendiera y aplicara igualmente â la concesion que hizo â Escalona el Rey D. Felipe II ;

Conslderando que si en la concesion otorgada à Escalona no se hizo salvcdad alguna .respecto de los derechos anteriormente adqui-

ÎRRIGÀTÏOyS DU JUCAR W

ridos, es indudable que aquella se limitô al aprovechamiento de las aguas sobrantes del rio Jùcar, despues de respetar las concedîdas por el Rey D. Jaime, y de las cuales y a estaba en posesion la Real Acequia de Alcira ;

Considerando que si la acequia construida por el Duque de Hijar, llamada Proyecto, prétende tener su derecho desde el privilégie otorgado por el Rey D. Martin en i4o4, este era condicional, no fué dado à persona determioada, y no podia constituir derecho miéntras no se Uenasen los requisitos con que se conccdiô ;

Considerando que estas condiciones no se han cumplido hasta fines del siglo pasado, en que el Duque de Hijar las acepto, quedando desde aquella época constituido su perfecto derecho ;

Considerando que desde i4o4 en que el Rey D. Martin expidiô el privilegio para la prosecucion de la acequia llamada Proyecto, hasta el siglo pasado en que se llevo a cabo, todos los sucesores de aquel Monarca pudieron con igual soberania concéder la parle de las aguas que en aquella fecha eran libres 6 de dorainio pùblico ;

Considerando que el preferente derecho al aprovechamiento de las aguas del rio Jùcar arranca de la época en que las respcctivas concesiones se llevaron a cabo, y que siendo la acequia construida por el Duque de Ilijar la ùltima de todas ellas, no puede rcconocérsele mayor antiguedad que la de 1771 en que se realizo ;

Considerando que por no haberse fijado en las car tas de concesion la cantidad de agua cuyo aprovechamiento se autorizaba, ni la extension exacta de la superficie regable, ha rcsultado la inévitable consecuencia de que los riegos fuesen aumentando con el beneficio de la produccion en cada una de las acequias hasta Uegar el caso de no bastar todas las aguas del rio para satisfacer las necesidades de los actualcs riegos, creados unos con la debida autorizacion y otros sin ella ;

Considerando que este anomalo estado debe desaparccer, si se ha de dar la debida proteccion a los derechos legitimos y se han de corregir los abusos que por aquella causa surgen ;

Considerando que la Administracion debe evitar estas irrcgularidadcs, aplicando lo dispuesto en los articulos 197 de la ley de 3 de Agosto de 1866 y el i53 de la de i3 de Junio del ano ûltimo ;

Considerando que en virlud de estas disposiciones, y previa audiencia de los intercsados, pucdo tomarse por base el estado o padron

hlih NOTES ET PIÈCES JUSTIFICATIVES

de riegos que sîrve para los repartes de reparacion y conservacîon de las acequias, y fijar, por consiguiente, la cantidad de agua necesaria para la de Escalona y Cargagente, obligando a las respectivas Juntas a establecer los môdulos ô aparatos necesarios en el origen de sus cauccs ;

Considerando que si del sobrante resyltase no haber agua sufîcienle en la toma de Antella, y hubiere de hacerse uso del derecho de propiedad, primero sobre la de Carcagente y despues sobre la de Escalona, conviene demarcar tambien las lierras de la antigua Comunidad de Alcira, comprendidas entre Antella y el sifon de Guadasuar, quedeben tener siempre a su disposicion el agua necesaria, aunque para ello hubiesen de quedar sin riego las correspondientes al Proyecto, Cargagente y Escalona,

S. M. el Rey (Q. D. G.), conformândose con lo propuesto por esa Direccion gênerai, de acuerdo con lo informado por la Junta consultiva de Caminos, Canales y Puertos, ha tenido a bien resolver lo siguiente :

1°. El derecho preferente a la toma y aprovechamiento de las aguas del rio Ji'icar entre las cuatro aceqiiias usuarias se aplicarâ por el ôrden de antigïiedad, en esta forma : primero, la primitiva de la Comunidad de regantes de Alcira ; segundo, la de Escalona ô Villanueva de Castellon ; tercero, la de Carcagente ; y cuarto, la del Proyeclo, prolongacion de la de Alcira :

2°. La obligacion subsidiaria de prestar auxilio, ccdiendo respectivamente las aguas de su dotacion en favor de la acequia Real de Alcira se harâ por el siguiente orden : primero, la acequia del Proyecto, que es prolongacion de la de Alcira ; segundo, la de Carcagente ; y tercero la de Escalona 6 Villanueva de Castellon :

3*. El caudal de aguas correspondiente â las acequias se fîjarâ con arreglo à la extension de la superficie regada actualmente en cada una de ellas, segun preceptùa el art. i52 de la vigenteley de i3 de Junio de 1879, eslablcciéndose los correspondientes modules 6 aparatos de toma en el origen de las de Escalona y Carcagente ;

Y /i**. Que para el mas exaclo cumplimiento de cuanto se previene en las clausulas anleriores, se dé la debida intcrvencion â todas las Juntas o Sindicatos inlercsados en dichos riegos, y se manifiesten â la Superioridad las disposiciones que de comun acuerdo se adopten para que dcsaparezca el actual cslado de cusas.

BARBAGES-nÊSERVOIRS DE L'ESPAGNE

Tableau récapitulatif des barrages-réservoirs de l'Espagne (barrages actuels et barrages détruits).

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