PAR LE RÉVÉREND DE LA ROSA
El poco aprecio con que se yîeron aquî Tos profesores de las bellas artes en otro tiempo diô motlvo a que se descuidasen las memorias de las vidas y obras de algunos hombres ^ que sin princîpîos, ni modelos , ni proteccion desplegaron un talento singular en la pîntura y escultura. Si el tiempo lo permitiera podria formarse un catalogo numeroso de artistas Poblanos que ban ido sobre saliendo progresîvamente en proporcion con los adelantos de la cultura y civilizacion , que retardé mucbo la opresion del gobiemo Espanol, pues^ en rigor a penas Ueba la Puebla cîncuenta anos de haber entrado en la carrera de la ilustracion. Se me oltido enumerar entre las causas que atrasaron los progresos a la pîntura en Puebla, que pidian a Mexico las pinturas, o venian los Mexicanos a pintarlas; ya ahi tiene la catedral de Yiacrucis de Cabrera, los cuadros de los costados del Goro dî Ibarra , el Layatorio de la sacristia del Gonvento de San Geronimo, y los cuadros del allar mayor de Rodrîguez Xuares, otros de Vallejo, y de Rodrîguez Xuares hermano del primero.
Perjudîc6 mucho tambîen û las bellas artes el empeno con que se pedian à Europa pinturas y esculturas, que encerradas entre las parcdes inaccesibles de los poderosos, no podîan estudîarlas los artistas Poblanos , hasta que por la muerte de aquellos venian a parar en los tcmplos en que pbdian verlas ya que no copiarlas.
Pos esto entre la muchedumbre de pintores j escultores antiguos de que han quedado pocos 6 ningnnos moaumentos, el primero cujas obras se han conservado, j que llaman la atencion de los inteligentes fué Manuel Carnero que florecio à principîos del siglo pasado, y que se puede ilamar el Rubens poblano por la magni6cencia y extension de sus composiciones, por la yerdad de sus detallos, por la yariedad de sus escenas , por la propiedad de la actitud de sus iSguras, por la exactîtud de sus contornos; aunque su calorido es monotono» poro el contraste de su claro obscur o, y generalmente duro y seco su estîlo< Veanse sus cuadros en la sacristia de esta Catedral) en la de la Iglesia del Espirîtu Santo» y en otras muchas. Me olyidaba de su dlsclpulo Falayera, que tuyo las buenas calidmies de Carnero, y eyito sus defectos en el colorido.
Horeccio despues de el Luis Berruecos, que sdpliô la finlta de genîo y del talento de Carnero con el mucho estuctio y trabajo en sus pinturas; y a oaso conociendo su incapacidad para grandes empresas se cino à pintar figuras mui lindas f estudiadas, de un colorido que suayizaba à fuerza de unîrio, empleaba tintas mui yîyas en los ropages, mucha y mui sery il exactîtud en los lineamentos de sus rostros y manos> con lo que logro deslumbrar à los superficiales y ser aplaudido y bien pagado. Hay mu'chas obras suyas en diyersos templos; pero mas en poder de los partie ulares.
Yino despues de el José Magon, que con su gran genio, una imaginacion fecunda, y una destreza prodigiosa ^ animada por la riyalidad de su contemporaneo Berruecos, dio a luK muchos y muy belles cuadros en que à la par brillan la proceridad de sus figuras, un colorido yiyo y natural, mucba yalentîa en la expresion, unas formas nueyas, en que hay el bello idéal, desconocido hasta su tiempo, un hermoso claro* obscuro, y mucha yariedad en sus composiciones. Sln em-
bargo se nota que no tuvo ideas de la perspectiva aerea y que en muchos cuadros no supo graduar los termînos. Hay muchas obras suyas en las casas particulares» aunque abundan mas en los templos y claustro de los carmelitas de ambos sexos, en el sanctuario de Ocotlan de Ttascala, y en otras partes.
A. fines del sîglo pasado y principio de este Miguel Geronîmo Zendejas diô las mayores pruevas de la universalidad de su talento^ y de su yasta capacidad para expresar todos los objetos del resorte de su profesion. No se limito como sus antecesores à los asuntos sagrados, sino que ejercito su atinado y fecundo pincel en asuntos profanos. £n los primeros supo. comunicar a los espectadores los afectos que expresaban sus figuras, pues tanto se apodera de uno la tristesa profunda que inspira la rirgen (que pinto repetidas veces ) con Jesu" Gristomuerto con su regazo^comollenan de alegria sus virgenes en las situaciones de gozo. Sus formas son bellas 9 su colorîdo limpio, y morbido^ sus contornos suaves , sus composiciones grandiosas è interesantes, sus actitudes propias. Estas mîsmas calidades hacian apreciaflles sus pinturas profanas en quepintaba con mucha gracia los diversos caractères rîdlculos de la sociedad en que singularmente sobresalia, como tambien en el paisage , en que sabla graduar perfectameute los terminos, disponer bien los edificios y darles un colorido encantador à los arboles à las aguas y a las nubes. Lo mas prodigioso era que se lograra tan feliz resultado con unas brochadas sueltas y duras à primera vis ta , pero contrastadas con tal arte , que à cierta distancia hacian un efecto prodigioso. La celeridad con que trabajaba , aunque le merecio el renombre del Fa presto Poblano, fue tambien causa de que sus figuras se resientao de inesactitud en el dibujo , especialmente cuando trabajo en grande, pues nunca dibujo ni un tantéo sus cuadros con el giz. En prueba de su capacidad , y para concluir.
dire 9 que erao lan graciosos sus Virgenes, sus Angeles y susNinos como espantosos los (4)îetos con que se proponia expresar escenas lastimeras y de horror. Piotô cou el mismo acierto hasta la edad de 84 anos. Cosi no hay casa , templo a claustro religioso en que no baya muchos cuadros suyos. £1 convento de San-Antonio, la Paroquîa de San-Marios y otros muchos lugares ofrecen colecciones enteras de su mano.
Fue coetaneo de Zendejas Manuel Caro, cuyo delicadisimo pincel parecîa destinado â trasladar al oleo toda la dulzura y suayidad de la miniatura por la gracia de sus contomas, por la frescura de su colorido, por la ternura y morbidez de sus cames, por sus bellas manos en ciertas actitudes , todo lo cual contribuia mucho à la estimacîon que merecieron sus Yirgenesy sus Ninos y todas las figuras de esta ciase. Pinte muchas aisladas, no se dedicô à grandes composicîones^ y sus cuadros yistos de lejos hacen pôco efecto, y mueho menos sus^ ropages, y los asuntos que demandan fuerza y expresion. Hay en Tlascala muchos cuadros suyos en los templos» en la escalera del Colegîo del Espîritn Santo y en otras partes.
Vive todaria y en estado de adelantar mucho José-Iuliano Ordones, dîscipulo de Zendejas, con igual genio y facilîdad para toda clase de asuntos, dueno de un colorido rico y vario, de un modo de empastar suelto , prcmto y de efecto muy feliz à los lejos, capaz de grandes composiciones^ lleno de îdeas grandiosas y atrevidas , que rara yez lie?a à efecto , ya porque acostumbrado à pintar al temple sobre superficies groseras y â'^y^celadas prontas no tiene la paciencîa que demanda el acabado lento y penoso do la pintura al oleo, ya por que lo ocupan para aquelia con tanta importunidad que npenas puede dedicarse à esta alguna yez en perjuido suyo del honor nacional, que se interesa en la perpetuidad de sus <;uadros. Los disenos que ha dado para varies retablos ; sus
bellîssimos paLses^ en que no sabe cl espectador si admire de preferencia sus graciosos edificios, sus aguas, sus campos, sus nubes, la gradacion optica de las diferentes escenas ; sus figuras humaoasy ya demanden la fuerza, ya la delicadeza y suavidad , todo parece estar al alcance de este artisto singular^ que formarâ una escuela con los alumnos de las salas de dibujo de la Junta de Caridad y Socîedad Patriotica de Educa-cion de esta cîudad de que es primer Dlrector.
En cuanto à la escultura hay muchas estatuas antiguas de Mexico f cuyos autores no se saben ni aun por tradicion y de las que algunas le tienen por eztrangeras , sin motivo à mi juicio porque suestilo aunque es bueno no tiene la novedad en las formas ^ ni el caracter de originalidad que noto en aquellas.
Aunfpe no es £icil describir la progresîoQ de la esciiiltura , yo no creeria que el nuestro José Coro que >i?i6 à mediados del siglo pasado sin alguna escuela regular buriera Uerado à tanta perfeccion la escultura. Los bellos y garbosos trozos de sus ropages, el buen pelo de sas cabezas^ la nobleza y dignidad de sus rostros , sus manos^ sus pies y en gênerai sus carnes ^ lo animado y vîto de sus actitudes anuncia mucbo genlo^ muy buena imaginacion, mucha obseryacion del natural^y grande soltura y facllidad en el trabajo de que son buena prueba la Yirgen , el San Elias ^ la Santa Teresa y Santa Ana del Convento del Carmen : las hermosas estatuas del Galyario de Fehuacan , las de la iglesia de San Gristoval de ninos expositos, y muchos centenares de ellas que hay en los temples y casas particulares no solo de Puebla sino de otras muchas partes del continente Mesicano.
Su sobrino y discipulo José Zacarias Rora estudîo mas el desnudo, fue mas exacte en las proporciones de los cuerpos, expreso mas al yiyo los huesos y los musculos guiado de la anatomîa que estudiô y en las figuras de hombre y que de-
mandaban fuerza expreso bien las actitudes, acmque sus Virgines j Niiios no tubieron la belleza y graeia de los de su tio, y las figuras en que sobresaliô no eran tan animadôs como las de su maestro. Tubo tambien grande genio , buena îmaginacion , mucha facilidad en el trabajo , y entre sus muchas obras sobresale la Grucificcion que hay en la casa de ejercicio de la Parroquîa de San-José, el Gristo de la escuela del convento de San Francisco, et San José que hizo para un particular y muchos Gristos crucificados hechos para partîculares por el original aprecio que merecieron sus dimensiones exactas, y por las escases y alto precio de los que quedaron de su tio.
No es de olyidar José Manzo, aficionado à la pintura , de profesion cincelador, que tanto en relieve como en hueco ha dado â conocer la destreza de su manejo en los melÂles , su buen gusto en el disenos, su propen^îon â las bellas actitudes. Es aficionado à la arquitectura y ha dado muy buenos disenos para varios retables j y para el famoso tumulo que siryiô en esta catedral para las honras del Papa Pio Septimo cuya costruccton dirigio con acierto, como las de otras muchas obras publicas confiadas â su probidad y luces. Por aficion se dedlcô al gravado que desempena de un modo superior al que debia esperarse de quien lo aprendîo sin maestro , lo ejercita sin instrumentes por ser muy comunes los que tiene construtdos por si mîsmo , y por haber llegado â esc -grado con* solo el auxilio de las pocas estampas que ha podido consultar. £s el i^egundo Director de las salas del dîbujo de la Junta de Caridad y Socledad Patriotica de esta ciudad.