tome ii
ARRIABA.
Ya con planta vacilante Piso la débil barquilla.
Pronta á abandonar la orilla
Y llevarme al gran bajel.
Silvia , á tu infeliz amante.
En los últimos momentos ,
¡ Qué funestos pensamientos No le asaltan de tropel Î
Conozco el dulce desquite Con que pagas mis ternezas.
Se me acuerdan tus finezas,
Tu cariño bien lo sé :
No hay prueba que no acredite Tu pasión en mi presencia ;
¿ Pero quién sabe , en la ausencia Si sabrás guardarme fe Î
Ese atractivo divino,
De mi sumo bien origen ,
Tal vez los hados lo eligen Por principio de mi mal j
Y mientras yo , ausente y fino ,
Mi perdida prenda lloro ,
Los encantos que yo adoro Gozará un feliz rival.