CANTILENA
Muchacho inadvertido Toqué un dulce instrumento , Cuyo agradable acento Me cautivó el oido ;
V apenas le hube herido,
Me atraxo su harmonia La g rao beldad que adoro , Por quien suspiro y lloro.
Quando con melodia Pando à las cuerdas de oro M is voces compañía ,
De la que anuncia el dia Canté las frescas rosas Que esparce de su falda ,
Las ráfragas hermosas Que arroja su guirnalda,
De roxo , azul y gualda ,
Los riscos esmaltando ,
Y á cada flor prestando Los vivos de su tinta.
Ti 'as esto mi voz pinta
Del sol cl señorío
Y magestad augusta ,
Que no hay fanal que iguale.
Y como, huyendo sale Ante él la sombra adusta , Medrosa de su brío.
Sobre el cristal sombrío Su luz temblar parece ,
Y á su fogoso aliento , Quando mas lo desea,
El baxo suelo humea ,
Y arder se mira el viento.
Mas toda esta hermosura ,
Y rasgos de grandeza,
Con no sé qué dulzura,
Mi voz aduladora
A acomodarla empieza A mi amante Eliodora.
Quando ella así me dixo :
» Muchachuelo prolixo ,
Tu gracia lisongera Un poco mejor fuera Que en ti la acomodaras ,
Y no me avergonzaras.
No soy Alba , ó Lucero ,