EL TUMULO
ROMANCE
¿Wo ves, mi amor, entre el monte
Y aquella sonora fuente Un solitario sepulcro ,
Sombreado de cipreses ?
Pues en paz alli cerradas Descansan ya para siempre Las silenciosas cenizas
De dos que se amáron fieles.
Eramos niños nosotros Quando Palemón y Astérie Llenaron estas comarcas De sus cariños ardientes.
No hay olmo que en su corteza Pruebas de su amor no muestre :
Palemón los unos dicen ,
Los otros claman Asterie.
Sus amorosas canciones Todo zagal las aprende ;
No hay valle do no se canten ,
Ni monte do no resuenen.
Llegó su vejez , y hallólos En paz , y amándose siempre :
Y amáronse, y expiráron;
CIENFUEGOS.
Pero su amor permanece.
¿Te acuerdas. Filis, que un día, Simplecillos é inocentes,
Los oimos requebrarse,
Detrás de aquellos laureles ?
¡ Q uantas caricias manaban Sus labios ! quantos placeres!
¡ Quanta eternidad de amores Juraba su pecho ardiente!
Al verlos , ¿ te acuerdas , Filis ,
( O tan preciosas niñeces Volaron ? ) que me dixiste , Deshojando unos claveles :
« Yo quiero amar ; en creciendo Serás Palemón, yo Asterie,
Y juraremos , qual ellos ,
Amarnos hasta la muerte. »
Mi Filis , mi bien , ¿qué esperas ?
El tiempo de amar es este;
Los dias rápidos huyen ,
Y la juventud no vuelve.
No tardes; ven al sepulcro, Donde los pastores duermen,
Y, á su exemplo, en él juremos Amarnos eternamente.
» i (ti / ou bi iinb't
MORATIN-
Don Leandro Fernandez de Moratin, né à Madrid , est fils du poète dont il a été fait mention dans la notice sur Cadalso. Notre poëte héréditaire , formé par une éducation classique, a constamment appartenu aux lettres, jusqua ce que la politique , étant allée le chercher comme les Melendez et les Conde, lui a fait partager leur sort.
M. Moratin, le fils, a cultivé particulièrement une muse dont cet ouvrage ne rapporte aucune inspiration; sans avoir manié la lyre avec autant de succès qu’il a chaussé le brodequin, il n’a rien fait qui ne soit d’un écrivain supérieur. Son langage est toujours le plus pur; son style est le plus châtié ; sa versification est un modèle : on a dit de ses vers, qu’ils avaient un son argentin. Ce sont là , toutefois , des qualités carac-