‹ Etudes sur l'Espagne (volume 5)Chapitre 205 sur 212 · La rivière appelée Oued el Harrach · texte numérisé non relu

La rivière appelée Oued el Harrach

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otra cosa que enseAar à indagar las cosas mas dificiles por varies medios que aproximan à la verdad, enemiga siempre del que abla à bulto.

160. Entiendo que al numéro prescrito en mi' ujtimo calculo deve aîîadirse la guarnicion de la plaza y castillo del Emperador : una y otra son inaberiguables por calculos, pero lo cierto es que entre nosotros 6 ù 8000 hombres serian bastanie guarnicion, si se ha de créer las cartas de consules. Se asegura en ellas que guarnecian la plaza 1200 hombres, que, aunque se enganen en un cero, séria 12000. No es creible que estos hombres que tanto aumentan el numéro de los Moros disminuyan la guarnicion de la plaza.

161. Tambien convengo que à dichos calculos se anada 3000 artilleros, que son. los que se necesitarian para servir 300 canones en el concepto de 10 hombres por canon.

162. Disminuye estos calculos el que la cavalleria necesita mas terreno que la ynfanteria, esto es que en el mismo espacio caben menos cavallos que ynfantes, seg^un los calculos que ordinariamente estan admitidos: un

' cavallo de frente ocupa lo que hombre y medio à pie.

163. En vista de esto se podrà pensar que nuestro exercito era bastante para este empresa é conquista, porque siendo el exercito argelino de 30 mil hombres, bien pudieran 18 mil nuestros vencerlos. Esto es positibo. Pero no se ha de discurrir asi,^ino se ha de tener présente la pagina en que digo que, antes de Uegar à Argel, se perderâ bastante gente sin podéVlo remediar. Los 18000 hombres son pocos, no para dar una batalla y ganarla à los Moros, sean los que fuesen, sino para ir a Argel y llegar à poner el sitio. Qualquiera perdida es * insuportable para tan poca gente y qualquiera accidente podria hacer perecer à todos. Esto tienen estas cosas: perder uno, no es nada para quien tiene muchos, pero para quien tiene solamente dos, no sole es perder uno, sino tambien perder los dos, porque el que queda no puede subsistir solo.

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