‹ Etudes sur l'Espagne (volume 5)Chapitre 206 sur 212 · GER · texte numérisé non relu

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na cosa sobre las inmedia-

parece ténia )sesion de la Iqa générales .

stante opino (es) discurrir se, y aun el eral, despues tar sus cono-

que le loca, ha ce," llegarà

i Mala Muger limiento pro- Argel hacia ,mo e. plai.

oclas o con el penascorlan "

riva parece qus es de facil acceso à las lanchas. El desem- ' barco en este paraje tiene à mas las dificultades dichas pagina... para UegSr à Argel.

166. Puedese tambien desembarcar entre el Jarach y Montefus ; el fondo ea excelenle para anclar y la riva de facilisimo acceso.' En esta disLancia ai dos baterias, sin contar la del Jarach y Montefus : pero entre dos de ellas, o bien arruinando una, se puede tomar tierra sin peligro. Estas dos baterias son corto almuerzo para qualquiera navîo que verdaderamente quiera batirlas. No ay en esta parte montes, arboles ni otro embarazo para que 'a artilleria de las naves no bâta el alcance de su canon, que es Uano y descuvierto, a excepcion que ay jarales o vajos matorraies. Es verdad que este parage dista uiia .egua mas de la plaza que el de donde desembarcamos y

que para hacer la conduccion de artilleria, etc., ay las dificultades del terreno vesiido y embarazado. Nobstanie, haviendo desembarcado en este parage, si el enemigo se hubiera présenta do, huvieramos conocido su fuerza para tomar nuestras medidas y partido, y el, al descuviertoi huviera padecido sumo exirago de las naves por el flanco nuestro y de las tropas y artilleria por el frente. No creo que en este parage huvieramos sido jamas precisados a retirarnos precipitadamente y huvieramos sin duda rechazado al enemigo, que tal vez espantado se auientaria, quitadas las cabezas à sus proprios gefes, como les es costumbre.

167. El parage donde desembarcamos tiene el ynconbeniente de que, como desde la mar hasta la cumbre de la opuesia altura va el terreno ascendiendo, no pueden las embarcaciones batirlo bien, porque las balas se clavan contra la ladera y solo hacen daflo sin revotar. Los Moros pueden, detras de los montones, pitas, etc., esiar ocultos y atacar las primeras tropas antes de tomar formacion. Por lo demas es cierto que la orilla es a proposito, que no ay mas que pedir ; las naves protectoras • pueden arrimarse quanto se puede desear y la plaza no esta lejos, cuia conquista era el fin principal.

168. No faltara quien diga séria conveniente desembarcar parte del exercito donde lo hicimos y parte hacia Montefus. De este modo los dos desembarcos cogerian en medio a los enemigos que se turvarian, pero paraesto se necesitaba un exercito fuerte, exponiendose a ser batido en detalle.

169. Puedese desembarcar, segun he oydo, saliendo de la Bahia, dando buelta a la punta de Montefus y no lejos de ella. Se me ha asegurado que la riva esaproposito para desembarcar, pero necesariamente se tendrian que ir tomando succesivamente todas las baterias de la Bahia. Este parage dista de la plaza 6 léguas, pero tiene la comodidad de poderse retrincherar el exercito recien

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rado junto al mar y en poca extension, tal vez huvieranios hi^cho al^o de bueno, saviendonoirdirigir y haciendo la marina por nosolros lo que es capaide hacer, Poresta parte no ay las diâcultades que por las otras en quanto a bosques. etc. Es verdad que es mas difîcil el desembarco, pero (odo lo allanan las naves. Buelbo adecir que bien y mas que bien airincherados y sabiendo dirigir desde el reirinoheramientolos ramales contra la plaza, protegidos de las naves, no me causaria novedad que les 18 mil triunfasen de la turba, como César en Alexta. pero insisto en que. desembarcando en otro parage, la cosa era mas que dirii-il y nueslras fuerzas por lo cimun desproporcionadas. No quîcro decir tan poco que sea prudente el que quiera con-I8 mil hombres conquistar 3 Argel. Dcsembarcando en Babaloel, solo digo que no me admiraria. eslo es que puede verificarse e^ta conquisla.

ITI, Dicen alïunos que es locura. llevar excercito contra Argel, crciendo ynconquistable esta pla^a, y que el medio mas seguro de acabar con estes piratas, es mantener a su vi^ta envarcaciones de guerra que ,ipresen las argelinas que quieran salir o enlrar en el puerto, quitandolca de fste modo el comercio actibo y las fuerzas maritimas, consiguiendose tambien que nadie fuese marinero y estinguirles este oficio. Lo que yo al pronto enliendo en este asunto es que no es tan facil mantener una efquadra con este destine, teniendo précision la monarquia de atender a otras necesidades que pueden ocurrir, y tambien porque perderiamos sinduda muchas naves en la costa, que es braba y la maior parte del aûo arriesgada por los vientas y temporales que reynan en ella, no teniendo donde abrigarnos. Ei comeroio de los Moros es de sus frutos que, aunque ellos . no los sacasen fuera, se los sacarian suS potencias alJadas,

mpre serian ricos teniendo frutos que vender yquien

;!los les Uevase todo lo que les pudiese faltar, que no ucho siendo tan sobrios. Es cierto que si la esquadra se siempre, no habria marineros ni fuerzâs navales,

fuerzas actibas de los enemigos, quedaremos siempre engaflados. En Babaloet no ay estas difîcultades.

173. Estos embarazos que ofrece el terrenoal conquistador para que no pueda su exercito Uegar a la plaza, iampoco la hacen ynconquistable : lo 1*, porque estos se pueden vencer con la advertencia, constancia y precau-. cion, y, lo 2*, porque los mismos obstaculos ay para que la cavalleria enemiga haga el dafio que es capaz de hacer, •iendo la parte mas escogida de su exercito y que en todos tiempos ha tenido grandes creditos.

(Bibliothèque de rUaiversité; Ma. 1311, pp. 102 à 126.)

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Amsterdam, 1777, t. III, p. 74.) Il mourut à Madrid, le 4 mai 1780, à l^âge de quatre-vingt-un ans et demi. Voir la Gazeta du 23 mai qui le nomme : « Don Feliz Gazola, comte de Espai^vara, Ceretro-Landiy Macineso». •

P. 67. « Le doyen Colon. » D. Pedro Isidro Colon de Larreategui y Angulo, né à Madrid, le 13 mai 1695, mort à Madrid, le 14 février 1770 : un descendant de Christophe Colomb, qui fut, en 1769, gouverneur intérimaire du Conseil de Castille. Charles III lui conféra le titre de comte de Torre Arias qui passa à sa fille, D' Maria Francisca Colon, mariée à D. Pedro MatiasGolfin y Carvajal. C'est au fils de ce magistrat, D. Mariano Colon, que fut, après un long procès, restitué le titre ■ de duc de Veraguas que possédaient depuis longtemps les Golon-Portugal-Stuart (Alvarez y Baena, Hijos de Madrid, Madrid, 1791, t. IV, p. 255, et J., Rezabal y Ugarte, Biblioteca de los escritores de los seis colegios mayores, Madrid, 1805, p. 82).

P. 72 « parti de Madrid pour Espetaperro ». Lire: ' a parti de Madrid en tapinois ».

P. 75. « Le comte Vincenti. » Le comte Hippolyte Vincenti, alors auditeur delà npncfature à Madrid et plus tard archevêque de Corinthe et nonce en Espagne. Viera le rencontra à Rome en 1780 (Viaje a, lUlk, p. 58).

P. 91 et p. 92. « Le fameux Olavide ». D'après D. Marcelino Menéndez Pefayo [Historia 3e los heterodoxos espanoles, t. III, p. 20S), Olavide aurait eu une • fille, appelée D* Engracia, qui mourut avant l'Î78; et, en effet, dans la lettre de Fernan Nunez (citée ci-dessus p. 92, note 1), il semble que la « Gracia Olavide » désigne la fille plutôt que la maîtresse de 4 'aventurier péruvien: Olavide, qui avait épousé, en 1755, Isabel de Los Rios, pouvait, en décembre 1768, avoir une fille déjà mariée. Resterait à expliquer comment la fille et la maîtresse d'Olavide, portaient le même nom. Etait-ce une fil' naturelle ? En tout cas, le curieux renseignement don

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d* Alger le 1^ juillet 1775. » Une partie de Tescadre arriva déjà le 30 juin.

P. 222, note 2. Aux sources ënumérées ici, il faut ajouter le récit du major Dalr3nnple, qui, se trouvant à Cadix au mois de septembre 1775, recueillit de la bouche même de plusieurs officiers ayant pris part à rexpédition des détails qui ont leur valeur ( Voyage en Espagne et en Portugal dans Vannée de 1774, avec une relation de V expédition des Espagnols contre les Algériens en 1775, Paris, 1783).

P. 267. tt La Chevrette ». Il est ici question, non pas de la Chevrette de M™* d'Epinay, abandonnée depuis longtemps par Tamie de Rousseau, de Grimm et de Galiani, mais de la Chevrette du duc de Tlnfantado (voy. ci-dessus, p. 381), qui était, ou Tancienne propriété de M. d'Epinay achetée par le duc espagnol au marquis ruiné, ou une autre propriété située au lieu de la Chevrette (Seine-et-Oise, arr* de Pontoise, cant. de Montmorency, écart de la commune de Deuil).

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