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terre couvre son corps, et non pas son nom, qui est divin. Enfin il a fourni sa carrière; mais sa renommée n'est pas morte, non plus que ses œuvres, grâce auxquelles il a pu, au départ de cette vie pour l'éternité, aller le visage découvert.
Vo'ci le texte du sonnet :
Don Francisco de Urbina a Miguel de Cervantes, insigne y cristiano ingenio de nuestros tiempos, à quien llevaron los terceros de san Francisco con la cara descubierta, como â tercero que era.
epitafio.
Caminante, el peregrino Cervantes aqui se encierra :
Su cuerpo cubre la tierra, No su nombre que es divino.
Enfin, hizo su camino; Pero su fama no es muerta, Ni sus obras, prenda cierta De que pudo â la partida Desde esta â la eterna vida, Ir, la cara descubierta.
Nous reproduisons ici le texte de TÉpitre de Cervantes, écrite pendant sa captivité, et dont nous avons donné la traduction.
Epistola que se halla, entre varios manuscrit os curiosos, en el Archivo del Excmo. Sr. Conde de AU tamira. Es copia de buena letra : se imprime con la ortografia del manuscrito.
DE MIGUEL DE CERUANTE, GAPTIUO : A. M. VAZQUEZ MI SR.
Si el baxo son de la çampona mia, Senor, a vro. oydo no ta llegado en tiempo que sonar mejor deuia,
No ha sido por la falta de cuydado , sino por sobra del que me ha traydo por estranos caminos desaiado.
Tambien por no adquirirme de attreuido el nombre cdioso, la cansada mano a encubierto las faltas del sentido.
Mas ya que el valor vio sobre humano de quien tiene noticia todo el suelo, la graciosa altivez, el trato llano
Anichilan el miedo y el recelo, que ha tenido hasta aqui mi humilde pluma, de no quereros descubrir su buelo.
De vra. alta bondad y virtud summa dire lo ménos, que lo mas, no siento quien de cerrarlo en verso se présuma.
Aquel que os mira en el subido assiento do el humano fauor puede encumbrarse y que no cessa el fauorable viento,
Y él se vé entre las ondas anegarse del mar de la priuança, do procura o por fas 6 por nefas leuantarse,
^Quién dubda que no dize : a La ventura ha dado en leuantar este mancebo hasta ponerle en la mas alta altura?
Ayer le vimos inexperto y nueuo en las cosas que agora mide y trata tan bien, que tengo embidia y las apprueuo.
Desta mariera se congoxa y mata el embidioso, que la gloria agena le destruye, marchita y desbarata.
Pero aquel que con mente mas serena contempla vro. trato y vida honrrosa, y el aima dentro de virtudes llena,
No la inconstante rueda presurosa de la falsa fortuna, suerte, o hado, signo, ventura, estrella, ni otra cosa,
Dize q. es causa que en el buen estado que agora posseeis os aya puesto con esperançade mas alto grado,
Mas solo el modo del viuir honesto, la virtud escogida que se muestra en vras. obras y apazible gesto.
Esta dize, Sefïor, que os da su diestra y os tiene assido con sus fuertes laços
y a mas y a mas subir siempre os adiestra.
jO sanctos, o, agradables dulces braços de la sancta virtud, aima y diuina, y sancto quien recibe sus abraços!
Quien con tal guia como vos camina, <.de que se admira el ciego vulgo baxo si a la silla mas alta se auezina?
Y puesto que no ay cosa sin trabajo , quien va sin la virtud va por rodeo,
y el que la lleua va por el attajo.
Si no me engana la experiençia, creo que se vee mue ha gente fatigada de vn solo pensamiento y un desseo.
Pretenden mas de dosllaue dorada, muchos un mesmo cargo, y quien aspira a la fidelidad de vna embaxada.
Cada quai por si mesmo al blanco tira do assestan otros mill, y solo es vno cuva saeta dio do fue la mira.
Y este quiça q. a nadie fué importuno ni a la soberbia puerta del priuado sehallo, despues de visperas, ayuno.
Ni diô ni tuuo a quien pedir prestado, solo con la virtud se entretenia, y en Dios y en ella estaua conflado.
Vos sois, Sr. por quien dezir podria (y lo digo y dire sin estar mudo) que sola la virtud fue vra. guia;
Y que ella sola fue bastante , y pudo leuantaros al bien do estais agora, priuado humilde, de ambicion desnudo.
i Dichosa y felizissima la hora donde tuuo el real conoscimiento notiçia del valor que anida y mora
En vro. reposado entendimiento , cuya fidelidad, cuyo secreto es de vras. virtudes el cimiento!
Por la senda y camino mas perfecto van vros. pies, que es la que el medio tiene, y la que alaba el seso mas discreto.
Quien por ella camina, vemos viene â aquel dulce suaue paradero que la felizidad en si contiene.
Yo que el camino mas baxo y grosero
he caminado en fria noche escura, he dado en manos del atolladero ;
Y en la esquiua prision, amarga y dura, adonde agora quedo , estoy llorando
mi corta infelizissima ventura,
Con quexas tierra y cielo importunando, con sospiros al ayre escuresciendo, con lâgrimas el mar accrescentando.
Vida es esta, Sr. do estoy rauriendo, entre bârbara gente descreida la mal lograda juuentud perdiendo.
No fué la causa aqui de mi venida andar vagando por el mundo a caso con la verguença y la razon perdida.
Diez afios ha que tiendo y mudo el passo en seruiçio del gran Philippo nro. , ya con descanso, ya cansado y laso;
Y en el dichoso dia que siniestro tanto fué el hado a la enemiga armada, quanto â la nra. fauorable y diestro,
De temor y de esfuerço acompanada, présente estuuo mi persona ai hecho, mas de sperança que de hierro armada.
Vi el formado esquadron roto y deshecho, y de barbara gente y de christiana roxo en mill partes de Neptuno el lecho,
La muerte ayrada con su furia insana aqui y alli con priessa discurriendo, mostrandose â quien tarda â quien temprana,
El son confuso, el espantable estruendo, los gestos de los tristes misérables que entre el fuego y el agua iuan muriendo,
Los profundos sospiros lamentables, que los heridos pechos despedian, maldiciendo sus hados détestables.
Eloseles la sangre que tenian quando en el son de la trompeta nra.
su daûo y nra. gloria conoscian.
Con alta voz de vencedora muestra, rompiendo el aire claro, el son mostraua ser vencedora la christiana diestra.
A esta dulce sazon yo, triste, estaua con la una mano de la espada assida, y sangre de la otra derramaua.
El pecho mio de profunda lierida sentia llagado, y la siniestra mano estaua por mill partes ya rompida.
Pero el contente- fué tan soberano, q. a mi aima llegô viendo vençido, el crudo pueblo infiel por el christiano.
Que no echaua de ver si estaua herido, aunque era tan mortal mi sentimiento, que a veces me quitô todo el sentido.
Y en mi propia cabeça el escarmiento no me pudo estoruar que el segundo ano no me pusiesse a discrecion del viento,
Y al bârbaro , medroso, pueblo estrano, \i recogido, triste, amedrentado,
y con causa temiendo de su dano.
Y al Reino tan antiguo y celebrado , â do la hermosa Dido fué vendida
al querer del troyano desterrado,
Tambien, vertiendo sangre aun la herida,
mayor con otras dos, quise ir y hallarme,
por ver ir la morisma de vencida.
Dios sabe si quisiera alli quedarme
con los que alli quedaron esforçados,
y pederme con ellos o ganarme ; Pero mis cortos implacables hados
en tan honrrosa empresa no quisieron
q. acabase la vida y" los cuydados;
Y al fin , por los cabellos mo truxeron â ser vencido por la valentia
de aquellos que despues no la tuuieron.
En la galera Sol , que escurescia mi ventura su luz , â pesar mio fue la pérdida de otros y la mia
Valor mostramos al principio y brio, pero despues, con la experiençia amarga, conoscimos ser todo desuario.
Senti de ageno yugo la gran carga, y en las manos sacrilegas malditas dos anos ba que mi dolor se alarga.
Bien se que mis maldades infinitas y la poca attricion que en mi se encierra me tiene entre estos falsos Ismaelitas 1.