DON JUAN DE VILLELA AU COMTE-DUC DE SAN LUCAR
S. M. a résolu dans la séance du conseil du 28 octobre que V. E. répondra aux lettres que Pierre- Paul Rubens a écrites à V. E., depuis le 24 août jusqu'au 21 septembre, concernant les affaires d'Angleterre et le remerciera au nom de Sa Majesté du zèle, de la sollicitude et de l'attention avec lesquels il informe et avertit de tout ce qui se passe dans cette affaire, V. E. le chargera de continuer jusqu'à l'arrivée à Londres de Don Carlos Coloma.
Dieu garde etc.
COMMENTAIRE
Après cette décision de la junte et cet ordre du roi, on pouvait s'attendre à voir arriver sans délai les deux ambassadeurs à leur poste, ce qui aurait mis fin à la mission de Rubens. Il y eut encore des tergiversations et des retards, La commission de Cottington avait été signée le 3o octobre et quatre jours après celui-ci se mit en route (i). On s'attendait à Londres que don Carlos Coloma ne tarderait point à traverser le détroit et un navire de guerre anglais avait été envoyé à Dunkerque pour le prendre à bord. Le mécontentement de Charles I fut très vif lorsque, au mois de novembre, on apprit que Coloma n'avait pas encore reçu d'instructions et ne faisait donc aucun préparatif de départ. Le roi fit immédiatement expédier à Sir Francis la dépêche que l'on trouve sous la date du 19 (29) novembre 1629. Nous verrons, sous la date du 24 novembre, en quelles plaintes amères le grand-trésorier se répandit devant Rubens au sujet des démentis que la Cour d'Espagne donnait à ses promesses et en quels termes indignés Rubens lui-même se plaignait de ce malencontreux retard.
(i) Dépêche de Tambassadeur vénitien Soranzo au doge, datée du 2 novembre 1629 ^* mentionnée par Gachard, op. cit. p. 177.
DCXL
LETTRE DÉLIVRÉE PAR CHARLES I D^ANGLETERRE 3o octobre 1629.
A COTTINGTON L'ACCRÉDITANT COMME SON AMBASSADEUR SPÉCIAL POUR STIPULER LE TRAITÉ DE PAIX AVEC L'ESPAGNE
Câiios, por la gracia de Dios, rey de la Gran Bretana, Francia é Irlanda, defensor de la fe, etc., a todos y a cada uno de los que las présentes nuestras letras vieren, salud. Por cuanto ha durado felizmente muchos anos la paz y amistad entre nuestro buen padre el rey Jacobo, de feliz memoria, y los serenîsimos principes el rey Felipe III, ya difunto, y nuestro muy amado hermano Felipe IV, al présente rey de las Espanas, hasta que sucedieron algunas intempestivas interrupciones ; y para quitar estas diferencias y restablecer entre ambas partes la antigua amistad, se han interpuesto algunos principes asegurândonos que el dicho rey de las Espanas, nuestro muy amado hermano, se inclina muy de véras a la paz ; y para renovarla y establecerla con justas condiciones, solo falta que se embien de una y otra parte ministros y embajadores idôneos y con bastante autoridad para ello : por tanto, no habiendo jamâs tenido el ânimo opuesto a la paz, antes bien, deseando unir y asegurar aquella antigua amistad con mas firme y estrecho vinculo, si fuese posible, y no dudando que esto se puede llevar a la feliz conclusion que se desea para el bien pùblico, salud y conveniencia de nuestros amigos y confederados, y para la comun utilidad nuestra, y ambos nuestros reinos, hemos querido manifestar nuestra prontitud y disposicion a promover una cosa tan importante. Salud, pues, que teniendo mucha confianza en la prudencia, fidelidad y destreza del noble baron nuestro fiel y muy amado Francisco Cotinton, caballero Baroneto, de nuestro consejo, y canciller de nuestro Exchequer, hemos hecho, constituido, ordenado y diputado, como por las présentes hacemos, constituimos, ordenamos y diputamos al dicho Francisco Cotinton, embajador, procurador y diputado para el referido negocio ; dàndole y concediéndole plena facultad y autoridad, y asimismo poder especial y gênerai para que en nuestro nombre comunique, trate y concierte con el susodicho serenîsimo rey de lo.s espanoles, nuestro muy amado hermano, y sus procuradores, diputados y nuncios que tengan
3o octobre 1629. bastaiitc autoridad y facultad para ello, todas y cada una de las cosas que conduzcan y convengan para hacer y asentar una firme paz y amistad entre nosotros, y nuestras coronas, parientes, amigos y confederados, con el dicho nuestro muy amado hermano el rey de las Espanas, y para que sobre ellas haga los articules, escrituras é instrumentes necesarios, y los pida y reciba de la otra parte ; y finalmente, para que haga y despache todo aquello que para las cosas susodichas, ô en razon de ellas, fuere necesario y conveniente : prometiendo de buena fe y en palabra real, que tendremos por grato rato y firme y cumpliremos de nuestra parte todo lo que en ôrden a las susodichas cosas, ô alguna de ellas, se tratare, hiciere ô concluyere entre el dicho nuestro muy amado hermano el rey de las Espanas y sus procuradores, diputados y nuncios, y el expresado Francisco Cotinton, nuestro comisario embajador y deputado. En testimonio de lo cual hicimos poner el gran sello de nuestro reino de Inglaterra à las présentes firmadas de nuestra real mano. Dadas en nuestro palacio de Westminster a veinte de Octubre el ano de Cristo mil seiscientos veinte y nueve y de nuestro reinado el quinto. = Carlos, rey.
Archives de Simancas.
Publié par G. Cruzada Villaamil, op. cit. p. 262.
TRADUCTION