‹ Correspondance de Rubens et documents épistolaires concernant sa vie et ses œuvresChapitre 80 sur 104 · A PHILIPPE IV · texte numérisé non relu

A PHILIPPE IV

Senor.

Al mismo tiempo que se supo la retirada del duque de Orlians de Francia, llegô persona expresa suya à Bruselas pidiendo a Su Alteza que le socorriese, y juntamente vinô un gentilhombre del duque de Lorena avisandô a Su Alteza de lo mismo y pidiendo tambien que ayudase y socorriese al de Orlians. A todos los ministros de V. M. que asistimos a S. A. nos parece que no se podîa dejar de asistirle y amparalle en todo aquello que no fuese rompimiento con Francia, para que el cardinal de Richelieu no le oprimiese ô le obligase a unirse con él. Y asi S. A despachô el graffier de finanzas Jaques de Brecht, persona de inteligencia y confianza, a Lorena y Borgona, para que persuadiese a entrambos principes que el uno viniese a Lorena y el otro le reciviese. Y le llevô al duque de OrJians 25,ooo escudos del dinero que esta en Amberes a dispocicion del marqués de Miravel ; y esto se hizo para desviar al de Orlians, quanto se pudiese, que à estos Estados viniese. El duque de Lorena vinô bien en lo que de aquî. se le propuso, y recogiô al de Orlians, que de ninguna manera quiso tocar a los 25,ooo escudos que se le embiâron : con que se volviô cl graffier Brecht, dejando alla depositados los 25,ooo escudos, para que se le diesen al de Orlians, siempre que los huviese menester, porque este fué al parecer del duque de Lorena.

Después fué continuando el mismo duque el embiar personas a S. A. dando quenta de lo que pasava, que todo era cosa de muy poca consideracion, hasta que, poco ântes de salir en campana, vinô el comendador de Valence con cartas de credencia del duque de Orlians y del de Lorena, persona al parecer de juycio y de resolucion y muy dependiente de la reyna madré. S. A. me le remitiô, para que yo oyese sus propuestas y tratase con él. Pero como yo huve de salir en campana luégo, supliqué a S. A. se sirbiese de encargar a Rubens que platicase con este personage, para ver si podîa sacar dél alguna firmeza

y seguridad. De sus discursos y propuestas, de las réplicas que se le 3ojumet i65i.

hicieron por mi parte y la de Rubens, naciô él pedir licencia para

volver a Lorena a traer mas firme resolucion del duque de Orlians y

del de Lorena ; y asi, al retirâmes de Brujas, vinô Rubens, por ôrden

de S. A,, a comunicarme la resolucion de Valence, que yo tuve por

buena, porque con esto se ganava algun tiempo para dar quenta a V. M.

Fué y bolviô con gran diligencia, pero no viô al ordinario del rey (i) porque asi se lo aconsexô el mismo duque, sino al duque de Lorena fuera de Nanci ; no truxo la seguridad que se prometia, y me dixo a mi que para asegurar el partido del ordinario del rey era necesario que la reyna madré estubiese en libertad. Y al mismo tiempo que me dixo esto. llegô un gentilhombre enviado del duque de Lorena a saver de S. A. si recogeria a la reyna madré en estos Estados, en caso que se escapase de la prision. S. A. lo consulté con el cardenal de la Cueva y conmigo, y nos pareciô a entrambos que este caso no dava tiempo ni para consultallo con V. M. ni para dejar de dar respuesta categôrica; y asi se respondiô que si los negocios de la reyna madré estubiesen en estado que permitiesen alguna dilacion, dièse lugar a que se consultase a V. M., no porque dudase de recivir a la reyna, sino para que Su Mag"^ tuviesse lugar para poder prevenirse contra lo que el cardenal quisiese executar en estos Estados, viendo a la reyna en ellos, pero que en caso que la reyna se viese tan apretada que no pudiese dilatar su resolucion, que S. A. no dejaria de hacer lo que se dévia a su persona.

Con esta respuesta se despachô la persona enviada por el duque de Lorena. Y entretanto que se esta va ordenando el despachô para dar quenta dello a V. M., vinô Mos. de Sigot, secretario y confidente del duque de Orlians. Y estando tratando con él, llegô a Bruselas un gentilhombre enviado de la reyna madré à dar quenta a S. A. de que se havia retirado a estos Estados, y a saver de S. A. si podia estar con seguridad en ellos : con que se hechô de ver que aun no le havia llegado el aviso del duque de Lorena de la respuesta que acerca desto se le diô. S. A. respondiô con el cumplimiento que se dévia, y me mandô hir a Avenas, donde se hallava ya la reyna, a visitarla de su parte y saver sus intentos.

Yo llegué a Avenas a 26 de julio, y halle a la reyna con grandisimo

fi) Sic dans le manuscrit. Par ordinayio del rey, il faut entendre le frère du roi, Gaston.

30 juillet i63i. reconocimiento de la buena acogida que havîa hallado en S. A. Y después de haver hecho todos los cumplimientos que S. A. me mandé, dixe a la reyna que S. A. deseava saver su gusto y lo que mandava que se hiciese en su serbicio, y que todo lo que S. A. pudiese hacer sin orden de V. M. lo harîa. Y apretando lo que pude para descubrir su ânimo, me respondiô, riéndose, que pues ella estava ya en manos de V. M., habria de hacer lo que V. M. quisiese. Dixome que olgaria de que yo platicase con el marqués de la Viovila, y vinô bien en que Rubens (a quien yo llevé conmigo con este intento) fuese et interprète.

Hasta aora no ha avido lugar de ajustar materias tan grandes para dar quenta délias a V. M. fixamente : pero lo que yo puedo colegir es que pedirân a V. M. 200,000 escudos y permission ayuda sécréta para levantar alguna gente, para que con la que ellos tienen ya leventada en diferentes partes, y las grandes inteligencias que tienen en Francia, que son las mayores que jamâs a tenido ningun partido, puedan ponerse en campana ; tambien pienso que an de pedir navios, porque tienen alguna empresa de consideracion en sus costas del mar Oceano.

Anoche entrô la reyna en esta villa de Mons, porque yo di priesa a que saliese de Avenas, por ser aquella plaza muy flaca, y por no dar tambien ocasion al rey de Francia de que, viendo a su madré sobre la frontera, arrimase sus fuerzas a ella.

El intento de la reyna, quando saliô de Compiena, fué con alguna inteligencia de sus criados y del governador de la Capela, donde se quiso recoger : pero, dos léguas ântes de llegar a aquella plaza, tuvo aviso de que el padre del governador havia entrado en ella y hechado à su hijo : con que la reyna se hallô casi perdida, y entônces se resolviô de entrar en estos Estados, y llegô a una aldea dentro el confin, donde pasô toda la noche sin atreverse a llegar a Avenas hasta saver si la recivirian. Luégo que se viô con seguridad en esta plaza, despachô un gentilhombre al rey su hijo a darle quenta de como havia salido de Francia. Encontre este gentilhombre al rey al salir de Paris, y entre otras cosas le diô grandes quejas del governador de la Capela, de que no huviese admitido a su madré en la plaza y de que huviese hecho traycion semejante, porque con esto se hallô obligada à salir fuera del reyno, y que si la reyna hallâra lugar de poder hablar con la libertad con él, que nunca huviera salido de aquel reyno, El rey se fué luégo

adonde el cardenal estava, y de alli respondiô a su madré, a gusto so juillet i63i. del cardenal. No prendiéron a este mensajero ni prenden a ninguno de los que aora envia la reyna a Francia.

Un villano, que fué guia de la reyna, fué a Paris y pidiô albricias al rey por lo bien que havia guiado a su madré, y el rey se lo agredeciô y le diô seis doblones : pero dicen que al otro dia el cardenal le mandô prender. La recâmara y bagaxe de la reyna an dejado salir ; solo an arestado a su thesorero.

Todos los dias van llegando no solo los criados de la reyna, sino tambien otros muchos cavalleros y personas de mucha calidad. Dicen que el cardenal ofrece a la reyna una de las provincias de Francia en govierno con todas las plazas para su seguridad, y que al duque de Orlians le darân 3o,ooo hombres pagados para que busqué su fortuna fuera del reyno. La reyna y todos sus ministros estân persuadidos que V. M. no romperâ con Francia, y ellos casi aseguran que el rey de Francia tampoco romperâ con V. M., y tambien como V. M., teniendo una guerra tan grande contra Holandeses, no les puede asistir poderosamente. Ellos tienen, como he dicho, grandes inteligencias en Francia, y esperan, en poniéndose en campana, tener la mayor parte del reyno.

V. M. ni ninguno de sus reaies predecessores an tenido ocasion como esta para humillar sus mayores enemigos y que mas contrapesan su grandeza, porque nunca se ha visto como aora a disposicion de V. M. una reyna que tantos anos ha governado a Francia y que tiene tanta gente obligada, y un hermano del rey presentemente heredero forzoso de aquella corona.

Suplico a V. M. se servira de mandar avisar de su real voluntad, no solo por el camino de Francia, sino por Italia, Inglaterra, por si acaso en Francia con estas novedades hicieren mal pasaje a los correos de V. H., porque hasta que se sepa lo que V. M. ordena en este negocio, no se podrâ obrar cosa de importancia en él, si no es que la necesidad fuerze, como lo séria el romper el rey de Francia primero : que, aunque no es cosa creyble, puede succéder, V. M. se hallarâ en estos Estados con gruesso exército en llegando la gente que viene de Italia, y si los hombres de negocios pagan las letras, se podrâ mantener esto.

3ojumeti63i. Guarde Dios a V. M., etc.

Mons, 3o juillet i63i.

Bibliothèque royale de Bruxelles, MS. 16149, fol. 60. Publié par Gachard, op. cit. p. 319.

TRADUCTION

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