EXTRAIT. POINTS RELATIFS A RUBENS
Senor.
El despacho de Flandes de 19, 20 y 21 de Agosto, y cl del Marques de Mirabel de 27 y 28 del mîsmo, que ha estado en las reaies manos de V. M. y por mayor brevedad vuelve con esta consulta, se ha visto oy en el Consejo, y haviendose conferido sobre el, y leîdo el parecer del Conde Duque que imbio por escrito, se voto como se sigue :
El Conde Duque
El papel que remite Rubens en nombre de la Reyna madré, trae muy buenas proposiciones muy justificadas y muy aparentes y plausibles, pero difficultossisimos de conseguir por via de tratados, porque si el Rey de Francia crée que el Cardenal le ha defendido como se infiere de algunos papeles de aquel Rey de supresar a su persona, y que su madré le ha faltado y su hermano conspîrado contra el, como es verisimil que aya de admitir lo que se propone princîpalmente hallandose aquel Rey a su parecer satisfecho del Cardenal y persuadido invenciblemente del animo de su madré y de su hermano, y aunque considero que los officios hechos en esta forma no tubieran buen suceso no reparara mucho en que se hizieran contra el Cardenal por complazer a la Reyna madré, pero verdaderamente tiene el Conde particulares motibos para entender que al servicio de V. M. no conviene hazer officios publiées contra el Cardenal sin certeza de haverse de salir con su ruina, porque en esta parte se prétende empeiiar a V. M. con particularidad, y a su parecer no conviene sino en el casso dicho, y siempre que V. M. mandare que del fundamento que tiene en esta parte (de que V. M. es savidor) de quenta a alguno o algunos ministros para que digan si conforme a ello tiene el Conde razon de juzgar lo que juzga lo hara, y a la Reyna madré se le podria responder que V. M. desea infinito su reconciliacion con aquel Rey que por este papel queda V. M. informado de lo que su M.
xpianîssima desea, y que con el Diique de Terranova que imbia a n septembre j63i.
saver de su buena llegada a aquellos estados y de la salud conque se
halla en ellos, procurara que al passo el mismo Duque, sepa la voluntad
del Rey xpianissimo en esta reconciliacion, y entretanto por el Marques
de Mirabel lo procurara tambien entender por ganar tiempo y que
vistos los medios que el Rey de Francia propone y los que su M.
xpianissima imbia, se vera que medios pueden ser proporcionados, y
que estos mandara. V. M. promover instando con su M. xpianissima
y con el Rey su hijo para que cada uno por su parte se disponga a la
buena y feliz conclusion desta reunion.
El punto que Rubens escrive de la proposicion de la Reyna Madré al Principe de Oranje parece que Dios se le rebelo, porque es lo mismo cassi que V. M. propuso en el postrer dispacho, y no ay duda en que la sazon présente trae consigo circumstancias que no han concurrido en otras, y si Dios quiere que lo que dizen se deseaba intentar en Flandes no se aya herrado, se puede esperar muy buen suceso desta platica, y desde luego le parece que deve V. M. mandar dar las gracias a la Reyna madré de su voluntad y de la demostracion délia en esta occasion y escrivir a la senora Infante que V. M. no se apartara de una tregua razonable, que lo que desea es dos cosas. La primera que esta platica no deshaga ni ataje lo que conviniere hazer contra los enemigos. Segundo que no se entre en ella sino es debajo de seguridad de poder concluir y firmar en dos oras con entero poder de las Provincias, porque V. M. de otra manera no quiere entrar en tratado siendo cierto (como V. M. lo ha visto) que estos malditos Rebeldes no quieren otra cossa qile tener a V. M. empenado en la forma que estos anos atras, con esperanzas y equivocos y publicar que V. M. les ruega, conque crecen en reputacion y se hazen asistir de sus confederados y emulos de V. M. mucho mas que nunca y assi juzga que de ninguna manera se debe abrir puerta a tratado ninguno que no traigan los que hubieren de intervenir en esto poder para ajustarlo y que quede roto todo lo que no se concluyere en cada conferencia. Limitando los dias de manera que no puedan conseguir lo que otras vezes. En este caso pareceria al Conde que V. M. mandase imbiar poder a la senora Infante para concluir promptamente una tregua larga como la passada volviendo ellos a Pernambuco, pues en esto se consigne
II septembre i63i. alguna reputacioii para nosotros y ellos no pierden nada, porque verisimilmente con la ayuda de Dios es muy posible que se aile aquello en estado que a ellos les este bien el salir del empeno.
Tambien vendria por su parecer del Conde en que se les volviese a Breda y se desmantelare Linghen porque nos vuelvan a Bolduque, y crée que si la Reyna madré tomase a pechos esta materia y hizieren todo lo que pudiesen ella y Monsiur para que los franceses que estan en Holanda mueban alguna turbacion o nos entreguen algun puesto, a qualquier precio por caro que sea, no hay partido destos y de otros mejores que V. M. no pueda conseguir en el estado que estan las cosas y las fuerzas de V. M. en aquellos estados dandose la mano estos accidentes favorables en forma conveniente y governados con destreza. Pero por lo que se deve temer del artificio desta gente y de sus estratagemas, es de parecer qtte V. M. mande que con grandissima destreza se govierne lo que mira a esto, y sin descubrirse ni a la misma Reyna madré, antes bien juzga que su Alt' debria dezir a la Reyna despues de \3S palabras de agradecimienio que los rebeldes han enganado muchas vezes a su Alt* y su Alt* empenadose con V. M. creyendolos, y que assi si ellos trajeren animo de tomar una brève resolucion y efectuarla, su Alt* por desocuparse para las cosas de la Reyna madré aunque fuese menester contra hazer una firma de V. M. lo haria. Pero que de otra manera su Alt* no solamente lo aceptara ni lo propondra a V. M. porque no quiere caer en otra verguenza como la pasada.
El Confesor de V. M Conformase en lo que dize en
conformidad de lo que dize Rubens (si bien entiendo sera casso impossible) que se procure con todas veras encaminar lo que la Reyna muestra desear de reconciliarse y reunirse juntamente con el Monsiur con el Rey su hijo. Esta accion parecera muy bien a los ojos de Dios y en todos los bien considerados, si con esto se pudiere juntar la descomposicion de Richelieu que tanto descompone la xpiandad séria cossa de mucho servicio de nuestro Senor. En ima car ta de las que vienen en este despacho se dize que el Nuncio de su S"^ le yba a proponer que le estaria bien el retirarse a Roma y que parecia que su S"^ no desintio desto, si hubiere modo como el se accomodase a este medio séria lo que a el mejor le estubiese y bien a todos.
Conformase con lo que dize el Conde que si la Reyna se retirase n septembre i63i a algun lugar que V. M. alli la socorriese con los seis mil ducados que en segundo lugar dize el Conde Duque porque esta cantidad no es grande y todo el mundo tiene puesto los ojos en la grandeza de V. M. tanto mas quanto menos los que tienen las mismas obligaciones se sacuden délias como escriven lo hazen los de Inglaterra que toman con gran frialdad las cosas desta senora, y del Duque de Saboya no se save que bas ta aora aya movido la mano en ello.
El Marques de Flores, se conforma con el Conde Duque en este despacho y le parece que la Reyna madré esta muy puesta en la razon que es atraer a su hijo a lo que deve y que del papel de los puntos de Rubens no sale la Reyna a otra cosa que a esta y al gusto que muestra que se haga disgusto al Cardenal de Richilieu el quai fuera muy justo si se pudiera, y en esto se conforma con lo que el Conde Duque dize se haga en este punto, parecele que el tiempo esta muy adelante, y que para ver si Monsiur tiene coraje y seguito basta lo que se le ha dado, porque el Marques no tiene buena relacion de sus partes . .
Don Gonzalo de Cordova. Que se conforma con el voto del Conde Duque en lo que aprueba la atencion con que se goviernan los ministros de Flandes en la asistencia del Duque de Orliens, y en lo que toca a retirarse la Reyna Madré fuera de Bruselas, insiste en lo que en otras consultas ha votado anadiendo que segun el estado de las cosas présentes se havria de esperar aora a que las instancias por su parte fuesen muy apretados sin dar lugar a sospecha que su Alt* se alegre dello o los ministros de V. M. de los quales los que son grandes senores y el Cardenal de la Cueba debrian templarse mucho en pretensiones de lugares y cortesias que desean las de la Reyna madré por los inconvenientes que en este despacho se representan, y porque el cuydado se deve poner a su entender en escusarle embarazos aun en cosas que importen mas. En sus votos antécédentes represento Don Gonzalo los inconvenientes de asistir al Duque de Orliens en Lorena y en particular el peligro de aquella Provincia del quai parece que el Duque se ha querido resguardar con la retirada de Monsiur a Vizanzon no son menores los inconvenientes que a V. M. se le siguen de hallarse Monsiur en Borgona y en todo lo que sobre esto discurre el Duque Conde se
IX septembre i63i. Conforma Don Gonzalo ententiendo que se deve esforzar mucho por parte de los ministres de V. M. con la Reyna madré y a Monsiur entren en conocimiento que es impossible dar principio y proseguir aquella guerra con esperanzas sin que a disposicion de Monsiur se ocupe primero en la frontera alguna plaza de consideracion, advirtiendo particularmento a los ministros y a Rubens tambien de todo lo que el Conde Duque discurre sobre esto para que desvanezcan estos designios de exercitos en campana sin tener plaza, que no serviran demas de lo que el Conde Duque représenta y el Cardenal de Richelieu tiene entendido. Sobre los papeles de Rubens parece se deve hazer fundamento en lo que toca a las noticias por hallarse tan introduzido en estos negocios, y en lo que toca a sus presupuestos conforme a lo que valieren. Lm. reconciliacion del Cardenal de Richelieu con la Reyna madré la tiene Don Gonzalo por impraticable conforme lo considéra el Conde Duque y fundandose la principal accion de las quejas de la Reyna madré en las sinrazones que el Cardenal de Richelieu le ha hecho en la reputacion que ha perdido con los testimonios que la ha levantado y en lo mal que juzga la sirve a ella y a su hijo. No vee don Gonzalo de Cordova como pueda continuarse negociacion apretada de conciertos sin que descubiertamente se haga el ultimo contraste al Cardenal de Richelieu, lo quai parece que se debria desear juzgandose al Cardenal por indifidente del servicio de V. M. sin esperanzas que aya de mudar esta opinion, pero se remite Don Gonzalo en esto a lo que el Conde Duque représenta en su voto, pues es cierto lo habra considerado con la prudencia que emplea en todos sus pareceres.
Lo que escrive Rubens de la proposicion de la Reyna madré al Principe de Oranje no se ha visto en este consejo y assi solo puede dezir Don Gonzalo que la tregua con las condiciones que dize en su voto el Conde Duque la tiene por conveniente al servicio de V. M» pero por cossa impraticable que se consiga por medio de la Reyna madré, ni que se trate con la brevedad y en la forma que el Conde Duque dize y fuera arto conveniente para el servicio de V. M., y assi lo acuerda Don Gonzalo sobre este punto si sera bien continuandose aquella platica dar noticia al Rey de Inglaterra por los respectos que en otra ocassion obligaron a V. M. a mandarlo assi.
V. M. mandara en todo lo que mas fuere servido. En Madrid A II de Setiembre i63i.