‹ Don Carlos et Philippe II (volume 3)Chapitre 3 sur 28 · CHUTE ET MALADIE DE DON CARLOS A ALCALA · texte numérisé non relu

CHUTE ET MALADIE DE DON CARLOS A ALCALA

Relation del successo de la enfermedad y cura del principe nuestro sehor, hasta los xxvn de mayo 1562, en Alcala.

Domingo, â 19 de abril, â las doce de mediodia, el principe nuestro sefior, bajando por una escalera angosta, cayô, y diô en una puerta que esta va cerrada, al cabo de la dicha escalera, con la parte postrera de la cabeza, y hizose una herida de la contusion en el cornero izquierdo, la quai llegô à" la tela que cubre el casco, que llamamos pericraneo. Quedô Su Alt » sin perder sentido ni suceder otra cosa mas que la herida por entonces : por baver poco que habia comido, no se sangrô ; pero procurôse se hechase en la cama en tomândole la sangre, donde le sucediô sudor no mucho, y tras él quedô con un poco de calentura, la quai aunque remisa durô hasta fin del septeno, que se quitô. Sangrôse el mi smo dia que cayô, à la tarde, y el dia siguiente A la tarde otra vez, de ambos brazos : sacaronse hasta doze ô trece onzas de sangre en ambas vezes. En el fin del quarto, yendo la herida de buena disposition, cresciô algo la calentura, y tuvo Su Alt a dolor de dientes, y en el pescuezo ciertas glandulillas, con dolor en la parte izquierda y algun poco de adormecimiento, segun Su AU* decia, en la pierna derecha : que

fueron accidentes que, aunque parescian poner algun temor, por ir cesando ese mesmo dia y los sigui entes, se creyô no ser el daiio pénétrante, especialmente yendo cada dia mejorando la herida y remitiéndose la calentura. Del septeno al onceno estuvo libre Su Alt* de calentura, aunque ya al fin del deceno la llaga comenzô à no estar tal como basta allf ; y andadas catorce horas del onceno, que fué à las dos de aquella noche, que fué jueves àntes de amanecer, despertô Su Alt* con buena calentura y dolor de cabéza y en el pescuezo en la parte izquierda, do tuvo unas glàndulas ô secas enconadas, y adormecimiento en la pierna derecha.

Vistos estos accidentes, sospechôse venir de alguna lésion no maniflesta en casco 6 mas dentro, y por tanto paresciô ser necessario manifestar la herida hasta descubrir el casco, como se hizo jueves de manana r fin de onzeno. No se hallô vicio alguno en el casco, salvo que el pericràneo que estava encima paresciô estar algo danado.

Esta calentura que succediô al onceno, siempre fué grande y con crescimientos al tercero dia, hasta el fin del veinte y uno, y nié tanto grande mas que desde el diez y ocho comenzô à desvariar, aunque poco, lo quai se nié continuando y cresciendo hasta el veinte y uno con continuas vigilias ; con esto se juntô otro mal, que nié una inflamacion colérica, que el vulgo llama alhombra, en la cabeza, y cosa tan grande que se hincharon los pàrpados de los ojos, sin poderlos abrir por algunos dias. Desde el quatorzeno anduvo floxo de vientre, de tal manera que hacia cinco ô seis càmaras al dia coléricas, y no obstante estas càmaras, como se viese crescer desvarios y las inflamaciones y vigilias dichas, detenido por diezvô doce horas el fluxo de vientre, paresciô à los médicos ser necessario tornarlos à provocar con alguna cosa libiana, y asf en fin del décimo octavo se le dieron très onzas de jarave de nueve innisiones de rosas alexandrinas, con que hizo diez ô doce càmaras grandes, aunque al sexto dia de la herida se avia purgado otra vez con dos onzas de manna, con que no purgô mas que cuatro càmaras no grandes. Tambien, vistas las vigilias deraasiadas y delirio tan continuo, se pusieron en el veinte y uno remejdios con que durmiese. Después de haver puesto aquellos dias, que nos pusieron gran temor, diez y ocho ventozas en vezes en las espaldas, y rpocas délias con saja, i hechos banos particulares à brazos y piernas, quiso Nuestro Senor que aquella noche del veinte y uno durmiô mas que seis horas, y de ay adelante siempre le ha ydo tan bien de sueno que no ha havido falta, y juntamente tras el sueno se siguiô gran mejoria en los desvarios, los quales se acabaron de quitar, sangrada la. vena de la nariz, con lo quai tambien se comenzô é deshinchar caray cabeza. Queda de dezir que en aquel tiempo que estuvo Su Alt a muy desva-

riado, después de purgado, haviendo duda entre los médicos y cirujanos si aquel desvario y vêlas venian por inflamacion que llaman los médicos frénesis, quai suele acontescer en flebres continuas sin herida ô si venia por haverse comunicado algun daflo de la herida al celebro 6 sus membranas, à el golpe ubiese llegado adentro por alli ô por otra parte à los médicos y cirujanos oculta, deseando salir en parte de la dubda, y por ver que en el casco descubierto parescia una manchuela que algunos dezian provenir por las medicinas y aire, y otros poderse sospechar ser de algun vicio en el mesmo casco, determinaron de livianamente ir legrando el casco, hasta ver si iba adelante la mancha : lo quai se hizo assi, y hallaron que à pocas raspaduras el hueso ténia todas las condiciones de sano, de donde tomaron intento de curar la inflamacion dicha . frénesis por la ôrden que se suele y manda curar.

Ha sido Nuestro Senor servido que, después del veinte y uno que deximos haverse quitado los desvarios y vigilias, y comenzândose 6 desh inchar notablemente cara y cabeza, tambien en la calentura aya avido gran mejoria, por que, aunque no déjà de ser continua y crescer por terceros, todo ello es sin comparacion muy menor que lo de hasta, alli. Esto es hasta hoy jueves en la tarde, que vamos en el principio del veinte y seis.

De la herida, después que se manifesté en fin del onceno, no hay que notar mas de que, hasta aquel tiempo que comenzaron los desvarios y el demés dano en la cabeza, havia procedido con mejoria, los quales cesaron en aquel tiempo y pasaron en peorias, y augmentaron juntamente con las demâs cosas el tenior que se ténia de la vida de Su AU J . Y aunque después del veinte y uno ha havido tan notable mejoria, como deximos, en la calentura y demâs accidentes, la Uaga, aunque mejor que aquellos dias, no esta tan buena que no parezca aver quedado uaturaleza flaca en aquella parte, y por esta razon ir bien despacio.

Fecha oy jueves catorze de mayo.

Ese mesmo dia, que fué el veinte y seis de la herida, Su Alti durmio bien desde las ocho de la noche hasta las doze que despertô con algun crescimiento de calentura, y tornô à dormir por intervalos hasta las quatro de la maûana que comenzô é declinar, no obstante que aquella noche era de mayor remision, y esta declinacion se fué continuando por todo aquel dia, que fué viernes.

Amanesciô este dia Su Alt» con el pârpado inferior del ojo izquierdo tan hinchado que pareseiô comenzarse à hacer materia en él, y assi se le pusieron remedios para este effecto. La herida se euro el mesmo dia, à" las très de la tarde, que fué principio del veinte y siete, y hallôse mejor que ninguno de los dias entes, después que comenzaron los grandes

accideutes dichos arriva ; y esa noche cenô Su Alt a a las quatro de la tarde, y estuvo con buena disposicion hasta las ocho de la noche, y entônces se comenzé â estirar y encoger el pulso, de raanera que senalô principio de la accession que aquella noche se espéra va, que solia ser mayor, y por esta razon se suspend iô el dormir hasta dadas diez, que se comenzô à manifeslar el crescimiento : â la quai hora se permjtiô el dormir, por no poder entretener mas a Su AU 1 . Durmiô mejor que otras noches de accession, porque, aunque despertô mu chas vezes, tornavase luego a dormir, y de las très de la manana adelanie que comenzô à declinar la calentura, fueron los suenos mas continuados hasta las ocho de la manana, que despertô con mucha remision en la calentura, la quai fué menor en aquella noche que nunca havia sido, siendo dia de mayor.

A las ocho de la manana, sabado, viendo que el pârpado inferior del , ojo izquierdo perseverava en estar muy inchado, tanto que havia mas que ocho dias ténia impedida la vista con aquel ojo, fué determinado por quasi todos losmédicos y cirujanosque alli havia coleccion de materia, y por esto se le diô una lancetada, y saliô niateria, y le comenzô a deshinchar tanto que aquella tarde, que fué principio del veinte y ocho, comenzô â ver con aquel ojo, aunque, por no se aver alcanzado bien toda la cabidaddo esta va lamateria, fué necesario adelante tornarse â romper mas, lo quai se hizo con facilidad por el mesmo agujero con una tenta delgada de plata, y desta manera se vaciô bien toda la materia que ténia, que fué harta.

Este mesmo dia, à boca de noche, paresciô asimesmo que en el parpado inferior del ojo derecho tambien havia materia, y por esto se deteminô se dièse alli otra lancetada, como se havia hecho por la maûana en el izquierdo. Àbriôse, y saliô materia en quantidad. Durmiô Su Alt 1 bien aquella noche, sin el crescimiento en la calentura que aun en los dias pares solia venir, aunque mas remiso ; por esa noche no le huvo, y asi estuvo todo el domingo, que entré en el veinte y nueve, con muy poca . calentura. Domingo en la noche, que y va en el veinte y nueve, como esta dicho, a las ocho,. se comenzô â encoger el pulso, senalando el principio del accession mayor que solia venir por los dias impares, por lo quai se suspendiô el dormir hasta las diez, y de alli durmiô à ratos toda la noche, despertando mas vezes que otras de los dias pares. Cresciô la calentura poco, y remitiôse mucho à la manana, y lunes por todo el dia, tanto que â la tarde vino à estar Su Alt» quasi sin calentura. Esa noche no ubo el crescimiento en la calentura que solia venir en los dias pares, y pasôla muy bien, y asi 16 pasô martes, y entrô en treinta y uno, hasta las ocho de la noche, que se comenzô a encoger el pulso, aunque poco ; pero, por ser dia de mayor accesion, todavia se entretuvo el sueno hasta las diôz, que comenzô Su Ait 1 * â dormir, y durmiô bien aquella noche, sin venir

crescimiento alguno de lo que solia venir & los impares dias. Despertô à la maâana con muy poca calentura,y fuése remittendo tanto miércoles, por todo el dia, que ese dia à la tante les paresciô a* alguno&de los raédicos estar Su AH» libre de calentura, y à oiros ser tan remissa que llego quasi à no serto. Y desta manera pasô miércoles en la noche y qveda oy jueves, é las très de la tarde, que se cuentan Teinte y uno de mayo, y va en treinta y très delà herida, la quai, desde el veinte y sieteque comenzô à mejorar, va siempre ganando en mejoria, aunque, por ha ver de salir lo que del casco esta alterado del aire y medicinas, va despacio.

Tiénese entendido que de aqui à quince dias, poco mas 6 menos, saldra, y con ayuda de Dios luego se encarnarâ con brevedad.

En lo que toca à los pârpados de los ojos, ha ydo tan bien después que se abrieron, que el derecho esta ya bueno, y el izquierdo, que es el que siempre estuvo peor, esta muy cerca de estar sano.

(Archives de Simancas, Eslcuto, If g. 651.)

Lettres écrites à Girolamo Priait, doge de Venise, par Paolo Tiepolo, ambassadeur de la république à Madrid.

PREMIÈRE LETTRE

Î4 avril 1562.

Sono passati sei giorni che il serenissimo principe, flgliolo di Sua Maestà Catolica, in Alcala cascô giû per una scala, percotendo délia testa sul taglio d'un grado, in modo che resté assai gravemente piagato, onde poi li è sopragiunta la febbre continua, che tuttavta dura. È vero che li medici concorsi alla sua cura, non vedendo altro cattivo accidente, s'assicurano assai délia sua salute' 11 case, per quel che ho per buona via inteso, passé in questo modo : che, avendo egli preso akjuanto di aiïétione ad una figliola del gastaldo di quella casa dove egli habita, soleva andar spesso per quella scala a vederla, di che quasi tutti quei che l'intendevano si rallegravano, sperando che l'araor dovesse svegliar et viviflcar in Jui i spiriti et la virtù ; ma il suo maggiordomo, dubitando di quel eh' è intravenuto, per esser la scala molto cattiva et oscura, fece serrar la porta che stava al piè di quella, la quai il principe poi, in compagnia

d'un suo gentilhomo, si sforzô, benchè in darno, di aprire. Ha havendo quel giorno fatto metter, corne si dice, subito dopo disnar, ordine alla giovane che venisse alla porta a parlarli, acciù che nessun vedesse dove egli andasse, mandô quanti gli erano intorno inaltri servici, e solo discese la scala, alla fin délia quale cadde,etchiamôcon vocealtachi l'aiutasse, onde suoi, che l'andavano cercando, presto vi corse etlo oondusse di sopra, non credendo che fosse cosi grave il maie corne poi si è disooperto.... Di Madrid, a 24 aprile 1562.

Paulo Tmepolo, oav., ambasciador.

DEUXIEME LETTRE

16 mai 1562.

11 mal di questo serenissimo principe riuscite troppo più grave di quel che alcuno si havesse imaginato, perché alla percossa délia testa si aggiunsero molti accidenti per giuditio d'ognuno mortali : febbre, flusso, gomito, inflagion del viso, perdita délia vista, dolor di testa, aliénation di mente, la ferita di color livido et puzzolente, colli labri caduti et smorti, et grandissima declination di virtù. Onde nnalmente , a 8 del présente, la sera, egli si ridusse in termine che li medici, del tutto disperando délia sua vita, non gli davano termine di più di due hore a morire, et il serenissimo re, per non star présente air ultimo passo, intorno a mezza notte, si partite et venne a mettersi in un monasterio propinquo a questo loco, oltra quel che si possa creder dolente, etperciô alquanto risentito di febbre, havendo lasciato in Alcala il duca di Alva et il conte di Feria con ordine di depositare il corpo, per il quai effetto già si preparavano tutte le cose necessarie, et molti fecero provision di panni da corrotto, non si ritrovando alcuno che non tenisse la sua morte certa et infallibile. Etli medici, prividi consiglio, contentarono, per far esperienza, che egli fosse medicato con certo unguento, a loro incognito, di un Moresco di Valenza, dove per le poste si havea mandato a tuore ; et poço dapoi, essendo venuto dietro l'unguento il medesimo Moresco, lasciorno tutta la cura a lui di medicarli la testa. Ha perô cosi Dio disposto che da queir hora, prendendo egli meglioramento, è andato di punto in punto aranzando, si che a questo giorno non solamente si spera, ma si tien sicura la sua sanita : confessando i medici non ha ver mai veduto alcun vivente, redotto nelli termini ch'egli era, nigir la morte. È vero che passeranno molti giorni prima che egli si possa del tutto liberare, perché la piaga délia testa è assai ampja et aperta, et ha

tanto di osso discoperto quanto dimostra la figura flatta qui in margine ('), dietro la cqpa un poco verso l'orecchia destra.

11 principal inganno preso da medici nel giudicare sopra il mal suo è causa to perché pensavano che tutti li accidenti che si vedevano in lui procedessero dalla percossa, et conseguentemente che fosse il cervello offeso, che è incura bile, dove poi si ha conosciuto che erano causati da mala qualité di umori, li quali flnalmente sono stati superati dalla natura et dal vigore délia gioventù. Ma qui generalmente si crede che egli, non per virtù naturale ne per opéra humana, ma per solo miracolo divino, sia preservato in vita : attribuendolo molti air intercessione di un frate di San France sco, morto già forse 100 anni, tenuto per santo, il corpo del quale tutto intero fù portato et tenuto in caméra del principe, il qualeper questo rispetto ha fatto voto di spendere quel che sarà bisogno per farlo canonizzare. Ma è stata certo cosa notabile la speranza et dévotion del serenissimo re nelle orationi, perché non solamente per questo effetto ha fatto espedire poste per quasi tutta Spagna, nelii lochi massimamente ove é qualche mirabile dévotion, ma ancora Sua Maestà medesima é stata moite hore continue in genocchioni orando et supplicando. La serenissima regina anchora et serenissima principessa hanno vegliato alcuna notte quasi tutta intera in oration, accompagnatecon lagrime, dinanzi una imagine di Nostra Donna, che con grandissima solennità fecero dalla chiesa dove era, propinqua a questa terra, portare in palazzo, et qui sono state fatte continue processioni, non solamente di giorno ma anchora di notte, con copia grandissima di disciplinant!. Dapoi adunque che il serenissimo re si ha certiflcato del migli«ramento del flgliolo et délia certa speranza délia sua salute, racconsolato et risanato, fù la sera di 13 del présente, dal monasterio, a dormir colla serenissima regina, et la mattina per tempo se ne ritomô ad Alcala, dove é per fermarsi per qualche giorno....

Pi Madrid, a 16 di maggio 1562.

Paulo Thibpolo, cav., ambasciador.

(Archives impériales et royales de Venise.) (') Cette figure était semblable à cvlle que nous avons donnée p. 77, note 2.

Mémoire et lettre de Sébastien de l'Aubespine, évéque de Limoges, ambassadeur de Charles IX à Madrid.

10 mai 1592.

Le roy et la royne ont entendu, par mes précédentes, en date du 26* d'avril, envoyées à monsieur le secrétaire d'Horte, poux les faire tenir à la court, et depuis par un dupplicata passé à Narbonne, la cheute du prince d'Hespaigne, et ce qui a voit esté faict pour remédier à son mal, avant que Ton y cogneust plus de danger. Depuis, estant le S' de Lutaine arrivé avec le pacquet de Sa Majesté du mois passé, le roy catholique remit mon audience à la veille de Saint-Jacques et Saint-Philippe, ayant vouIj que j'assistasse, estant le jour de sa feste, aux vespres, pour après m'ouyr avec plus de loisir, comme il feit. Hais au mesme instant, et en ma présenee, arrivèrent deux gentilshommes, les ungs sur les autres, d'Alcala où est le prince d'Hespaigne, distant six petites lieues d'icy, lesquels Y avertissoient que, depuis la plaie ouverte, la fièvre Ta voit prins et augmentât en telle furie que les médecins, qui en tels maulx de teste sont ordinairement aveugles, pour estre les contre-temps cachez et souvent estranges de la plus apparente plaie, commencèrent à faire un fort mauvais jugement de te qu'auparavant ils avoient peu estimé. Et pourtant, moy estant en la chambre de Sa Majesté, et le duc d'Alve aussi, elle se résolut de partir la nuict, ce qu'elle feit en poste dedans ung coche, S menant avec soy ledict duc et prince d'Evoly seuls et le docteur Vesalius, commandant à ceulx du conseil d'Estat et de guerre le suy vre, pour despécher, pendant l'assistance qu'il feroit à son filz, infinis affaires qu'il tient en suspend depuis deux mois qu'il n'a respondu ne résolu chose dont ung seul ambassadeur luy ayt parlé, contre sa cous tu me. Ainsi le quatorziesme de l'accident de sondict filz il le veit passer avec grande crainte d'augmentation de fièvre, et toutesfois le soir elle sembla diminuer, et mengea le prince assez bien, qui lut occasion que Sa Majesté despécha à sa femme, et l'avertist de la seureté que l'on commençoit à y prendre, laquelle dura peu, car le lendemain ung flux de ventre le print, nature se débilita, la plaie commença à sentir mal et estre la matière de mauvaise digestion, encores qu'estant descouverte jusques à l'os, il ne parust aucune nôirseur, ne qu'il y eust danger au dedans. Et parmy tout cela se fut augmenter et fortifier la fièvre, tellement que l'on commença à eecrire nouvelles contraires, et peu après le père, qucTon

osta de la, le tenit pour perdu, et rayant abandonné pour s 1 en venir en ung monastère près de ceste ville/ et la roynft ayant desjà ad vis et retirée, suivant la coustume du pais. Toutesfois, après l'unction et les prières du peuple, qui se font à la vérité parmy toute l'Hespaigne, les plus dévotes et solemnelles qu'il est possible de veoir ne imaginer, Nostre-Seigneur luy envoya ung repos de cinq ou six heures, après lequel il se trouva comme résuscité, avec bien peu de fièvre et assez bon appétit, et son flus de ventre cessé : tellement que Vesalius et tous ceulx qui le veillent, dont j'ay lettres d'heure à autre, me mandent l'espérance bonne qu'il y a, si nature se va fortifiant comme elle démonstre vouloir faire. Dont j'escry le succès, jusques à l'heure du partement de ce pacquet, par autre particulière lettre qui se trouvera cy-encloze.

11 mai 1562.

Sire, Vostre Majesté verra, si luy plaist, ce qu'il se présente par deçà en voz affaires, par ce que j'en escris à la royne et le mémoire cy-encloz : n'ayant qu'y adjouster, n'est que j'ay retardé ceste despéche jusques à ce soir, pour avoir moyen de vous escrire seurement l'espérance que y a voit en la vie du prince d'Hespaigne, qui est si petite qu'il est comme abandonné, et depuis ceste nuict, du tout sans parolle, avec augmentation de fièvre, tellement perdu qu'il est comme mort, et le devez selon les hommes tenir tel. Ruy Gomez est arrivé en ceste ville, où il vient de me mander que Sa Majesté y sera ceste nuict, estant le plus triste et esploré prince du monde. Le duc d'Alve m'a escrit qu'il séjournera avec le corps ung jour ou deux, puis qu'il retournera pour me résoudre et respondre, tant en l'affaire du roy de Navarre qu'autres particularitez : estimant que Vostre Majesté jugera, par ceste calamité, comme par autres qui se présentent en la chrestienté, combien Nostre-Seigneur de toutes pars nous visite ; s'estans tenus ceulx-cy, il y a vingt jours, pour les plus heureux et bien-fortunez hommes du monde, qui ne faisoient que discourir sur les troubles et adversitez de leurs voisins, pensans que Dieu leur en deust le reste ; et tout au coup Nostre-Seigneur est venu essaier leur patience en cet unique héritier : qui est la plus insupportable et notable affliction, si elle est bien imaginée, qu'oncques se soit veue. La royne vostre seur en a porté infini regret, pour l'avoir le prince aymée et honnorée véritablement, autant que si eust esté sa propre mère, et pour l'ennuy de son mary ; toutesfois, puisque Nostre-Seigneur le veult ainsi, il y a apparence que cela ne sera pas pour empirer sa grandeur, n'ayant plus les terres d'Hespaigne ne de l'obéissance de ce grand prince espérance ne l'oeil* qu'en elle, comme le prince d'Evoly me disoit tantost. Dont je ne

veoy par deçà, sire, gens qui monstrent plus de resjouissance que les Portugais : car, comme ceulx-cy prétendoient la succession, advenant mort de leur roy, ayant desjà requis le païs que Ton feist jurer le prince d'Hespaigne pour prince de Portugal, ilz se voient délivrez de grandes occasions de guerre et oppressions des Castillans, qu'ils ayment aussi peu que les Turcqs. D'ailleurs, le roy de Bohême lèvera fort l'oreille, et toute la maison de l'empereur, et croy que ses enfans ne tarderont guères après ceste nouvelle. Et si est à craindre que ceulx de Flandres, lesquels s'attendoient bientost d'avoir ce prince pour gouverneur, ne se sentent fort altérez ; asseurant Vostre Majesté que l'on les tient icy pour mal d'accord et peu affectionnez à tout ce qu'est par deçà : chose qui ne s'amendera pas par ceste mort, et moins en Italie.

Disant pour conclusion à Vostre Majesté que ce pouvre prince, premier que perdre le jugement et parolle, comme il a, et avant que entrer aux resvèries estranges, a usé de si misérables lamentations et remonstrances à son père qui le visitoit, que nous sommes en crainte, sachant que Sa Majesté les a appréhendées comme père, que cela ne face domaige à sa santé, encores que l'on espère que le temps et la présence de la royne y remédieront. Entre autres propos, il luy en est eschappé ung par lequel il luy monstra le peu d'amitié qu'ilz ont à la maison de Bohême, et combien au contraire il honnoroit et estimoit la royne vostre seur, regrettant son extrémité et mort d'autant plus qu'avant icelle il ne véoit des enfans de la royne vostre bonne seur, voyant à grand regret en ces termes que ceulx de Bohême amandassent de sa calamité : ce qu'il vous plaira, sire, toutesfois commander n'estre publié, m'asseurant qu'il s'entendra assez d'ailleurs, pour y avoir de bons et suffisans tesmoings. Vostre Majesté ne se hastera au reste, se luy plaist, d'envoyer icy gentilhomme pour se condouloir, qu'un peu tard et tant que son ambassadeur en ayt des nouvelles, aussi que par deçà la coustume est se tenir renfermez avant que vouloir qu'on le pense ; et ainsi le meilleur, soubs correction, est en cela retarder quelque peu et le plus que l'on pourra. Et cependant je ne fauldray de vous advertir de tout ce qui succédera, comme il vous plaira, sire, faire du succez des affaires de par delà ung peu plus souvent, parmy la diversité de nouvelles que l'on nous publie de jour à autre.

De Madril en Castille, le xi' may 1562.

(Bibliothèque impériale a Paris, MS. Sl*Germaio liarlay 228, fol. 234 et 2 H.)

Lettre écrite à Came de Médicis, duc de Florence, par le chevalier Leonardo de JYobili, son ambassadeur à Madrid.

14 mai 1562.

Se Y. E. avrà ricevuto le mie de 26 aprile e 1* di questo, venute le une e l'altre per via di Milano, si sarà preparata a udir un non men flero che lacrimevol fato del serenissimo principe di Spagna ; il quale essendo caduto il giorno 19 del mese passato, e neir undicesimo assalito da febbri maggiori, la Ma esta Sua, con tutto il consiglio e quasi con tutti li principali délia cor te, se ne andô in Alcala, e menato seco il dottor Vesalio, y trovô il figliuolo in termine che la speranza era poca, e il timoré era molto. Tuttavia, essendole ricordato che in Valenza era un Moresco cerujico vecchio, il quale aveva fatte e tutto di faceva maravigliose esperienze, si délibéré di farlo venire con quella maggior diligenza che fusse possibile. «

In tanto andô il maie crescendo di maniera che, il sabato 2 di questo, e quattordicesimo dal di délia caduta, fatta confessar e comunicar S. A., stava per abbandonarla e tornarsene qua, quasi che disperata délia salute, quando apparse un poco di miglioramento, il quale la intertenne sino alla mezza notte del seguente sabato, e 21 délia infermità, o settenario triplicato.

Perô concordando li medici tutti che per li accrescimenti délia febbre e mancamento délia virtù, che S. A. fosse per tardar poche ore a render ranima, S. M. a mezza notte, con un poco di febbre, se ne venne qui vicino al monastero di San Jeronimo. Era soppravenuta poco avanti a S. A. un' erisipola al volto e una inflagione a piè délia percossa, la quale era talmente cresciuta che quasi le impediva la vis ta, quando il duca d'Alva, vero esempio di amorevolezza e di fede, avendo fatto preparar gli uomini con digiuni e discipline, fececavar di una cassa il corpo di un beato Diego, frate di San Francesco, morto già moite decine di anni, e fattolo portare processionalmente con cerimonia e reverenza débita in caméra del principe, il quale avendolo con umiltà baciato, parve sentisse subito giovamento, e cominciato a respirare domandô da mangiare, e dopo cominciè a dormi re, e sino a lunediandè acquistando qualcosa, quando comparse il cerujico moresco. Alla venuta del quale furono le contese grandi infra li medici, se se li doveva lasciar la cura nelle mani.

Finalmente prevalse la opinione di un solo medico ael re, che se li dovesse dar questo carico. Il Moresco, sfascfata la piaga e aperta con le mani, vi pose dentro il naso, e ve lo tenne fermo il termine di due credi, e levato suso domandô a S. A. se li doleva la fronte : rispose di no. Repli cô il Moresco che presto con l'aiuto di Dio lo renderebbe sano. Tornarono a darli brodi consumati e a cibarlo, dopo di che cominciè a dormir qui eta mente.

Il lunedl sera li tornô un poco di alterazione, e conclusero che fosse causata dalla troppa cena. Oggi ci è avyiso che sta tanto meglio, che S. M. è questa notte andata a dormire con la regina, la quale in questo accidente ha fatto dimostrazioni di affanno grandissime con orazioni, digiuni e procession! continue. Perô la principessa ha passati i segni, conciossiachè di notte, con un freddo in questi regni insolito, si sia messa a camminar coi piedi nudi a un monisterio délie Discalze assai lontano. In Toledo hanno fatto procession i di disciplinati continue, e riferiscono talvolta aver passato il numéro di 3,500. Qui ogni giorno si vuotano queste ville e terre circonvicine, di maniera che si è veduto quanto sia grande l'amore che questi popoli portano al re e al principe loro.

Non lascierô di dire che il medesimo re, in quei giorni che stette in Alcala, non lasciô indietro, non dir6 génère alcuno di ossequio, ma di servizio e ministerio servile inverso del flglio. E mi dice il conte Annibale (*) che veder quel principe in letto quasi morto, era gran compassione, perô vedere la M. S. assisterlo continuamente con gli occhi pregni di lacrime, era cosa e spettacolo da far pianger le piètre. E perché di sopra ho detto del duca d'Alva esempio di amorevolezza e di fede, le dirô che dal di che S. H. entrô nella caméra di S. A., mai ha lasciato che quel corpo sia mosso ancora per li servizj necessarj senza la sua presenza e aiuto, mai è uscito di li se non per nécessita, mai si è spogliato se non per mutarsi, ma vestito sopra un letto ha presa quella poca di quiète che li ha concesso il poco riposo di S. A. : di maniera che si deve concludere che questo sia uno dei compiti cavalieri che si possino desiderare. Il principe d'Eboli, stretto dal dolore, sene venne qui il sabato ; li altri signoricon S. M., e il solo duca restô a pagar l'ultimo debito a S. A., e pronto con quella medesima fede accompagnar il suo corpo alla sepoltura. con la quale ha per il mondo indelessamente accompagnato l'avolo e il padre in tante guerre, in tanti pericoli, con tanta sua spesa e con tanto disagio e travaglio. E Dio benedotto ha voluto che la bene avventurata anima di quel corpo beato, a consiglio del duca, intercéda grazia dalla Divina Maesta di render la sanità a S. A., e insieme il ristoro a

(•) Voy. p. 80.

questi |regni , e liberar la cristianità da tutti quei pericoli e mal) nei quali si vedeva manifestameiite cadere, accadeado una perdita cosi notabile. Or, corn' io ho detto, siamo in più speranza che timoré, e dalla disperazione ridotti poco meno che alla certezza délia salute.

(Archives de Florence.)

Lettres écrites à sir William Ceeyll, secrétaire d'État de la reine Elisabeth, par sir Thomas Chaloner, ambassadeur d'Angleterre à Madrid.

PREMIÈRE LETTRE

12 mai 1569.

Sir, as the fault was greate in the prince of Spaignes folks aboute hym at the farst, when he fell, and as for the seconde, the négligent cure of his surgeons apon his fresshes hurte was somiche wourthie blâme, to begynne to heale itp the wounde not serched to the bottome, whereaupon hathe succeded this, his dangerous cure, afterwardes accompted in maney paste caire, by the jugement of ail his troupe of phisicions carringe amongs themselves, whiche I beleve hathe hyndred him the more. So, if he escape, (albeit wise men may count it no mervayle for a weke bodye, empayred withe long sykenes, atque mali habitus, falling downe the stayres so dangerously, to be brought to suche conséquence, as during this whiie he hathe been at twise lefte for deade),'never trust me if ye heard not, hereafter, that his escape by theis menne shal be accompted for a miracle, and imputed to the mérites of somme sainnt. Hère hâve beenn fréquent and solempne procession ©f ail orders religious, withe t'hymmages of our Lady and saints borne aboute, and amonngs the rest an immage of oure Lady perteininge to a monasterie of blacke fryers, hereby accompted ofgrete vertue for miracles, which, after the procession doom, was lefte ail night for more dévotion in the palace chapelle. At Alcala, shepherds and more, whiche heale witte ayles, withe clowthes weated in water, and withe charmes, hâve beenn admit ted to the prince's cure. Relliques applicated to his wounde; and lastely the corps of a deade fryer, now for his miracles accompted a saint, named fray Diego de Alcala,

was brought to the prince, and layde ail night in bedde by him, whiche

fryer that dyed many yeres sinns , as now I ara told , fs commited a

greate*myracles. If God sende the prince to escape, that fryer is not

/ unlike to be canonized for his laboure. This bearer can partely déclare

unto yowe the maner of the flagellants whiche hère went in procession a VI dayes past. Surely the prince's perill hathe been greate and accompted by phisicions (as their learninghe ledde them) to be paste cure, and but now apoun contrarie tokens, seing the wourser notes do by degrees passjB awaye, they pronounce agayne that there is good hope. If the prince hurte had healed sodaynly in the midde of his gretist paroxismes, that wold 1 also hâve counted for a miracle indede Now I believe that God's minister, nature, hathe in despite of the surgeons inconsiderate dealing, doone more for the prince than they were ware of, and sure in so grete a personnage, whose smallest accidents ar spokenn of abrode, this so notable a chance may well be estemed wonderrâll, but I, for my parte, wonder more atthis unseasonable cold in the midds of Spayne since maye beganne, that for very cold I bave been driven to lay as many clothes apoun my bedde as if it were mydde wynter, so many dayes togwither it hathe raigned hère excessively. Of the dearthe of things, and of my state, this bearer canne enforme y ou, unto whose good will and approved benevolence I remitte my self, wishing unto your honour ail good successe and well to fare.

From Madrid tuesdaye xii may 1562.

I hâve not money from home. The soner it wil be a miracle for me to hold oute in this deare countrey ; I pray yowe take apoun you to play the Saint forme.

To M' Secretary.

DEUXIEME LETTRE

«U mai 1562.

1 would gladly hâve sent this présent packet by V hordinarye of Flaunders, if eyther I had thought the conveyance trusty in this king's subgects hands, in this tyme of tumults, passing through France, seing some hâve been sayd that any ordinary currers for Flanders had passed hence sins the XIX'i» of aprile last, nor knowing when any shall, for the depeaches ar so seeldom.

In the meane tyme, I thought it.not my part to suffer incertaine

rumours from France or Flaunders to deteine the quene's majesty io sus • pence, nor hearing directly from me how things hère passe. 1 hâve therefore depeached presently Henry Russ, this bearer, with this packet, and for as much as also post horses aboute this country, sins the princes hurt, hâve been so tyred in and oute as it were nor possible for them to ridde muche more waye tnan the ordynairie journey, 1 willed Henry Russ, for saving of charges, to ryde on hackney moyles to Bayou, and thereforth to take the post, and receive M' Throgmorton* s packet by the waye, if he wold wryte, having delyvered hère to him in prest twenty flve pounds, and remitting the rest to your consideracion what it will please my lords to allowe him further towards his changes and paynes, because 1 know nott'hordynary allowance for the poste from hence into Engiand.

The prince, as yesterday, had a sored fite of an ague ; the surgeons mislyke that his wounde is so drye, and soth nor yeld more matter, adhuc sub judice lis est, though openly men saye he is past danger. This with my humblest commendacions, I take my leave, beseching you that I may hâve your mouthly lettres.

From Madrid the xiiii of maye 1562.

To M' Secretary.

(State paper Office, papiers d'Espagne.)

Lettre de don Carlos à l'empereur Ferdinand IL

15 août 1562.

Sacra Gesarea Mages tad, Martin de Guzman me diô la carta de Y. M« y me visitô de su parte, significândome lo mucho que habia pesado a V. M. de mi enferme'dad, y el alegrfa que habia recibido de saber la salud que Nuestro Senor habia sido servido de darme : que lo uno y lo otro tengo por muy cierto, porque del amor que se que V. M. me tiene no podian procéder otros efectos. Y beso à Y. M. las manos por el oflcio y demostracion que conmigo ha querido hacer en esta parte : que lo he estimado en lo que es razon; y en lo que yo valiere y pudiere servir a" Y. M., se puede asegurar de mi lo que de cualquiera de sus hijos, que en este grado me ha de tener Y. M., pues à ninguno de ellos concederia

ventaja en el araor y respeto que tengo éV.M., asi por lo que me obliga la sangre como por imilar en esto al rey mi seûor, que le ama y estima cuanto sabe Y. M. Guya impérial persona y estado Nuestro Senor guarde y prospère por muchos anos.

De Madrid, à 15 de agosto 1562.

El Principe.

(Archives de Simaneas, Estado, leg. 651.)

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