A CATHERINE D* AUTRICHE
20 janvier 1568.
Aunque de muchos dias àntes, del discurso de vida y modo de procéder del principe mi hijo, y de muchos y grandes argumentes y testjmonios que. para esto concurren, sobre que ha dias respondi â lo que V. A. me escriviô lo que havrâ visto, y entendido la necesidad précisa que avia de poner en su persona remedio, el amor de padre y la consideracion y justificacion que para venir à" semejante término debe précéder me ha detenido, buscando y usando de todos los otros medios y remedios y camînos que para no llegar â este punto me han parecido necesarios, làs cosas del principe han passado tan adelante y venido â tal estado que, para cumplir con la obligacion que tengoâDios, como principe christiano, y â los reynos y estados que ha sido servido de poner à mi cargo , no he podido escusar de hacer mudanza de su persona, y recogerle y encerralle. El sentimiento y dolor con que esto havre hecho, V. A. lo podrâ juzgar por el que yo se que terne de tal caso, como madré y sefiora de todos ; mas en fin yo he querido hacer en esta parte sacriflcio â Dios de mi propia carne y sangre, y preferir su servicio y el bien y beneficio
pùblico à las otras oonsideraciones tmmanas. Las causas, asi antiguas como las que de nuevo hao sobrevenido, que me han constrenido à tomar e6ta résolue ion, son taies y de tal calidad que ni yo las podria referir, ni Y. A. oir, sin renovar el dolor y léstima, demas que a su tiempo las entenderà. A Y. A. solo me ha parescido agora advertir que el fundamento de esta mi determinacioh no dépende de culpa ni inobediencia, ni desacato, ni es endereçado a castigo, que, aunque para esto havia sufleiente materia, pudiera tener su tiempo y su término, ni tampoco le ne tomado por medio, teniendo esperanza que por este camino se reformaran sus excesos y desôrdenes : tiene este negocio otro principio y raiz cuyo, remedio no consiste en tiempo ni en medios, y que es de mayor importancia y considération para satisfacer yo â la dicha obligacion que tengo à Dios y à los dichos mis reynos. Y porque del progreso que este negocio tuviere, y de lo que en él hubiere de que dar à Y. A. parte y razon, se le darâ continuamente, en esta no tengo mas que decir de supliçar à Y. A., como madré y senora de todos, y à quien tanta parte cabe de todo, nos encomiende à Dfos, el quai guarde à Y. A. como yo deseo. De Madrid, à xx de henero 1568.
Besa las manos à* Yuestro Alteza
Su hijo,
El Ret.
(Archives de Simancas, Estadfi, kg. 2018, 28* litre de Berson, fol. 191.)