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AL COMBATE DE TRAFALGAR

ODA

Cantar victorias mi ambición seria;

Pero sabed que el dios de la armonia, Dispensador de gloria ,

El volver de fortuna en poco estima ,

Y solo el valor ínclito sublima

Con inmortal memoria

Yed aun brillando aquellos en su templo, Que vieron las Termopilas ejemplo De varonil constancia ;

Y los que sucumbieron , no domados , Bajó los tristes muros abrasados

De la infeliz Numancia.

Hay á quien de la cuna alza el destino Para llevarle siempre por camino De dóciles laureles :

Las dichas van volando ante sus pasos ,

Y en manos de ellas pierden los acasos

Sus espinas crueles.

AK RIAZA.

Heroes, si ya no dioses, el inmenso Vulgo los clama ; mas en tanto incienso Yo mi razón no ofusco :

Y de Delona en el dudoso empeño ,

Donde muestra Fortuna airado el ceño , Allí los heroes busco.

¡ O constancia ! ¡ O del alma ardiente brio !

Tiende la inmensa vista, excelsa Clio

Por esos mares vastos ;

Tiéndela , que á pesar de hados malignos , JVunca la habrán parado hechos mas dignos De tus gloriosos fastos.

Mil a , en baldón de Gades opulenta , Levantarse la furia mas sangrienta De los senos obscuros ;

Y, de su ávida mano al mar lanzadas,

Las caledonias selvas transformadas En fluctuantes muios.

Su envidia es la cuidad de Hércules bella , Que en las puertas atlánticas descuella , Teniendo al mar á raya ,

En ondas que , postrándose á su frente , Llegan, cargadas de oro de Occidente,

A enriquecer su playa.

ARRIAZ A.

¡Que de ministros vendes á su encono , Andia infecunda, de las nieblas trono,

tJ

Campos que el sol no mira ,

Que , en sonrisa falaz , Flora reviste De estéril verde , en que la flor es triste ,

Y Amor sin gloria espira.

De su armada , que en vano el mar rechaza Al cielo, 6 con abismos amenaza,

Hacen soberbia muestra":

No lo sufris , alumnos esforzados De los Bazanes, y de ardor llevados, Lanzáis al mar la vuestra.

Y, cual de opuestos vientos acosados, Cruzándose , ennegrecen los nublados Las etéreas campañas ,

Y, conturbando al mundo en su bramido , Dispútanse el eléctrico fluido ,

Ferviente en sus entrañas :

Tal , de ambas partes la batalla llega ,

Y las alas flamígeras desplega,

Y nave á nave cierra ,

Y libra ¡ o día de infeliz renombre !

Cuatro elementos juntos contra el hombre,

En brazos de la guerra.

¡ Quién , de llamas y sangre en tanto la "o Mástiles estallantes y alto estrago De derrocadas moles.

Quien, al triste fulgor que el cuadro aluml Vuestros sangrientos rostros no columbra, O gefes españoles !

Impávidos, de rojo humor teñidos,

O de sulfúreo polvo ennegrecidos , fallibles, como en ciego Combate de sacrilegos gigantes,

De los dioses los fúlgidos semblantes.

Entre nubes de fuego.

Cuájase en hierro el aire, y se convierte Cada átomo en un dardo de la Muerte ;

Cuyo enorme esqueleto,

Gozoso , en medio al golfo se levanta ,

Viendo egcrcerse allí, con furia tanta,

Su asolador decreto.

Mas ; ay ! qUe allá clara columna sube De fuego al viento, y entre humosa nube Desplómanse al abismo Cuerpos , cabezas, armas y maderos,

* brazos> <lue au» no sueltan los aceros Que empuñó el patriotismo.

ARRI AZA.

Crisol de adversidad claro y seguro Vuestro valor probó sublime y puro ,

¡ O marinos hispanos !

Broquel fue de la patria vuestra vida ,

Que , al fin , vengada y siempre defendida Será por vuestras manos.

Básteos , en tanto , el lúgubre tributo De su muerto adalid, doblando el luto Del Támesis umbrío ;

Que si, llenos de honrosas cicatrices,

Se os vé , para ocasiones mas felices ,

Reservar vuestro brio ,

Sois cual león que en líbico desierto Con garra atroz del cazador experto Rompió acechanza astuta ,

Que no inglorioso , aunque sangriento y laso , Temido sí, se vuelve, paso á paso ,

A su arenosa gruta.

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