‹ Espagne poetiqueChapitre 23 sur 112 · GAZ (IL · texte numérisé non relu

GAZ (IL

Sale la estrella de Venus,

Al tiempo que el sol se pone ,

Y la enemiga del di a

Su negro manto descoge. CA

Y con ella un fuerte moro, Semejante á Rodamonte ,

Sale de Sidonia airado.

De Xei ’ez la vega corre ,

Por do entra Guadalete El mar de España , y por donde De Santa Maria el puerto Recibe famoso nombre.

Desesperado camina.

Que aunque es de linage noble.

Lo dexa su dama ingrata ,

Porque se suena que es pobre.

Y aquella noche se casa Con un moro feo y torpe ,

Que es alcayde de Sevilla ,

Del alcazar y la torre.

ROMANCES

Quejábase gravemente De un agravio tan enorme ,

Y á sus palabras la vega Con el eco le responde.

» Zayda , dice , mas airada

Que el mar que las naves sorbe,

Mas dura é inexorable

Que las entrañas de un monte :

¿ Cómo permites , cruel ,

Después de tantos favores,

Que de prendas que son mias Agenas manos se adornen ?

¿ Es posible que te abraces A las cortezas de un roble ,

Y dexes al árbol tuyo Desnudo de fruto y flores?

Dexaste un pobre muy rico ,

Y un rico muy pobre escoges ,

Y las riquezas del cuerpo A las del alma antepones.

Dexas al noble Gazul ,

Dexas seis años de amores ,

Y das la mano á Ben-Zayde ,

Que apenas no le conoces.

Alá permita, enemiga.

JlOMANCES.

Que te aborrezca y le adores , Que por zelos lo suspires ,

Y por ausencia le llores.

Y que de noche no duermas,

Y de dia no reposes,

Y en la cama le fastidies ,

Y que en la mesa le enojes.

Y en las fiestas y en las zambras No se vista tus colores ,

Ni aun para verle permita Que á la ventana te asomes.

\ menosprecie en las cañas , Para que mas te alborotes ,

El almayzar que le labres,

Y la manga que le bordes.

Y se ponga el de su amiga ,

Con la cifra de su nombre ,

A quien le dé los cautivos , Quando de la guerra torne.

Y en batalla de cristianos

De velle muerto te asombres ,

O plegue á Alá que suceda Quando la mano le tomes.

Y , si le has de aborrecer ,

Que largos años le goces,

ROMANCES

Que es la mayor maldición Que pueden darte los hombres. »

Con esto llegó á Xerez,

A la mitad de la noche ;

Halló el palacio cubierto De luminarias y voces.

Y los moros fronterizos ,

Que por todas partes corren , Con mil hachas encendidas,

Con las libreas conformes.

Delante del desposado,

En los estribos se pone,

Qüe también anda á caballo ,

Por honra de aquella noche.

Arrojado le ha una lanza;

De parte á parte pasóle. Alborotóse la plaza,

Desnudó el moro su estoque,

Y, por en medio de todos.

Para Medina volvióse.

B ÛM ANC E S.

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