‹ Espagne poetiqueChapitre 91 sur 112 · V)U INT AN A · texte numérisé non relu

V)U INT AN A

Con la peste fatal que á desolarme De sus funestas naves fue lanzada.

Como en árida mies hierro enemigo ,

Como sierpe que infesta y que devora ,

Tal su ala abrasadora Desde aquel tiempo se ensañó conmigo.

Miradla embravecerse , y cual sepulta Allá en la estancia oculta De la muerte mis hijos , mis amores.

Tened , ay ! compasión de mi agonía Los que os Harnais de América señores : Ved que no basta á su furor insano Una generación , ciento se traga ;

Y yo espirante , yerma , 4 tanta plaga Demando auxilio , y le demando en vano. »

Con tales quejas el Olimpo hería Cuando, en los campos de Albion, Natura De la viruela hidrópica al estrago El venturoso antídoto oponía.

La esposa dócil del zeloso toro De este precioso don fue enriquecida ,

Y en las copiosas fuentes le guardaba , Donde su leche cándida á raudales Dispensa á tantos alimento y vida.

Jenner lo revelaba á los mortales :

Las madres, desde entonces,

Sus hijos a su seno ,

Sin susto de perderlos , estrecharon ,

V desde entonces la doncella hermosa JNo tembló que estragase este veneno Su tez de nieve y su color de rosa.

A tan inmenso don agradecida La Europa toda en ecos de alabanza Lon el nombre de Jenner se recrea j

Y ya en su exaltación eleva altares.

Donde, á par de sus genios tutelares.

Siglos y siglos adorar Je vea.

De tanta gloria á la radiante lumbre En noble emulación llenando el pecho Alzó la frente un Español « No sea, »

Clamó , « que su magnánima costumbre » En tan grande ocasión mi patria olvíde.

» El don de la invención es de fortuna :

» Gócele allá un Inglés j España ostente » Su corazón espléndido y sublime,

» Y dé á su magestad mayor decoro,

» Llevando este tesoro » Donde con mas violencia el mal oprime. "Yo volaré, que un númen me lo manda; » Yo volaré ; del férvido Océano

» Arrostraré la furia embravecida,

» Y en medio de la América infestada » Sabré plantar el árbol de la vida. ,,

Dijo, y apenas de su labio ardiente Estos ecos benéficos salieron ,

Cuando, tendiendo al aire el blando lino , Ya en el puerto la nave se agitaba Por dar principio á tan feliz camino.

Lánzase el argonauta á su destino.

Ondas del mar , en plácida bonanza

Llevad ese depósito sagrado

Por vuestro campo líquido y sereno :

De mil generaciones la esperanza Va alli, no la aneguéis: guardad el trueno Guardad el rayo y la fatal tormenta Al tiempo en que dejando Aquellas playas fértiles , remotas ,

De vicios y oro y maldición preñadas, Vengan triunfando las soberbias flotas.

A Bálmis respetad : ¡ O heroico pecho,

Que en tan bello afanar tu aliento empleas! Ve impávido a tu fin. La horrenda saña De un ponto siempre ronco y borrascoso , Del vértigo espantoso La devorante boca,

Page 1