‹ Études sur l'Espagne (volume 2)Chapitre 186 sur 190 · DU · texte numérisé non relu

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Levantados desdelas4 y média de lamanana, salimos a^ las 6 en coches y acompafiamiento de a cavallo a la gran romeria de N"^^ S""^ de las Virtudes. Esunsitio agradable, por ser ya tierra quebrada, vecino al monte y solo una légua lejos de Santa Gruz. La ermita es bella, larga y descollada como todas las de esta tierra que tiene su mania en buenas ermitas. La capilla mayor es hermosa, la sacristia mui décente, el camarin bien pintado, la hospederia tal quai y la plaza de toros (que es la principal parte de estos santuarios) excelente por sus largos corredores sobre columnas de piedra. Tiene al lado una espesa alameda con dos dilatadas calles de arboles altos y dere-

chos ; y un tiro de piedra mas alla queda la huerta de S. E. Hai bastante agua y buena de que se provee el lugar. Hai tambien una cantera de piedra berroqueîia que despues de bruiiida puede competir con el marmol. Hai caza de liebres y conejos.

Oida misa, se monté a cavallo y se marché tras las aventuras de aquellos montes con algunos hurones, galgos y podencos. Iba en una burra albardada y montado a lo muf^eril D" Pedro Membrilla, presbitero por las ordenes que tieiie, cazador por la profesion que hace y hombre salvage por el raro traje y su natural figura, su capote de monte, su chupa, su sombrero redondo, su garrote, etc.

Despues de haber andado una légua, recorriendo parte de las tierras montuosas de la Canada delAguila, adonde trata S. E. de fundar una nuevapoblacion, se volvié a la ermita. Serian las once y média. Los perros y cazadores se habian extraviado. D" Isidoro Garnicero se habia perdido, los caballeretes de S'* Cruz, que vinieron en coche, habian jugado a la treinta y una y los cocineros y reposteros habian aprontado la comida para mas de setenta personas agregadas.

Por la tarde, hubo paseo en la dicha alameda y graciosas harlequinadas de los tontos. De vuelta, entraron los coches y demas comitiva por la calle ancha del lugar con los acostumbrados aplausos. Nota que la villa de S^" Cruz esta situada en figura de cruz, las calles regulares y llanas, aunque mal empedradas, y las casas parecen mas bien conservadas que las de Valdepeiïas. Sobre un cerro inmediato tiene una ermita de S" Roque porciudadela. El vecindario es de mas de mil vecinos.

Opéra manchega por la noche, y el gentio que estaba en la calle silvé â unas de las damas operistas.

Dia 23.

• Ha Uovido esta noche. Despues de misa, visita de las

escuelas de nifias y muchachos, quienes dan buena cuenta del catecismo. Por la tarde, se ha ido al convento de los PP. Agonizantes y â un olivar de S. E. que puede dar buen azeyte para la estrema uncion. Tiempo fresco y nublo.

Dia 24.

Lluvia por la mafiana. Por la tarde, cavalgata a la dehesa de este término compuesta de pastos y encinas. Tienen poca bellota. Las liebres no se dexaron ver.

Dia 25.

Domingo. Gala. Despues de la misa mayor, vienen a casa en procesion con pendon y cruz los muchachos de la escuela. Exercitanse sobre el catecismo de Fleury en que estan mui versados. Manda S. E. calzara seis de los mas provectos y dar una colacion a los demas.

Hemos hecho visita a un colegio de g-aranones, burros padres de las incomparables mulas manchegas. Son terribles animales. Habitan siempre a obscuras en celdas separadas, donde estudian mucho y salen a revolcarse al corral pocos instantes, porque tambien se suele profesar clausura aun quando no se guarda castidad. Quiza por una y otra razon padecen de gota.

Por la tarde fuimos a una parrochia de Francia*, pues aqui hai visperas los domingos y asisten a ellas los feligreses. Rezaron luego el rosario y la letania. Nota que' hasta lo que aqui se reza es en tono de seguidillas. Tambien pronuncian la s de un modo raro. Despues subiô al pulpito el cura y dos muchachos a una mesa contigua, de manera que, haciendoles algunas preguntas, explicô

1. Par « paroisse de France », il faut entendre vraisemblablement une paroisse de colons français de la Sierra Morena.

un punto del catecismo. Goncluyô con una buena doctrina sobre el evan*]^elio del dia.

En saliendo de la yglesia, paseo por todo el lug^ar con vivas y acompanamiento de muchachos y ninas. Aqui todos se llaman Camilos y Camilas. El color favorito de que tinen sus telas es un buen naranjado, procedido de las costras de hollin y yeso que sacan de las chimeneas. Es mui parecido al achote. Los niiios del pecho llevanya monteritas.

Dia 26.

Vamos con el cofre a cuestas, verdaderos caballeros andantes. Ya salimos de S*'' Gruz de Mudela a las 2 de la tarde con seiscarros cargadosy siete coches, encaminados a la villa del Viso. liai dos léguas largas. A medio camino, coche con la justicia y diputacion de la villa. Uno de los alcaldes es el que rebuznô. Un poco mas alla quatro soldados y dos sargentos de una partida de dos regimientos de cavalleria que por casualidad se hallaba en el lugar y salieron a render honores a S. E. Los sargentos marcharon a los estrivos del coche, y los quatro soldados iban delante haciendo de batidores, todos espada en mano.

Luego algunos caballeros ginetes del pais ; y como nos acercabamos al lugar, encontrabamos los pelotones de muchachos corriendo y chillando vivas. Ya se acabô el titulo de marques de S^^ Gruz. « Viva el marques del Viso ! » y pobre del que diga otra cosa. Mas adelante una soldadesca de bravos mocetones que hicieron repetidas descargas de fusileria. Despues una danza de espadas, cuyos diestros danzantes Uevaban chupasy monteras adornadas por sus mozas de cintas y lazos. Habiendo entretexido las espadas, el que hacia de guion trepo encima y dixo a S. E. una décima con ademanes de energûmeno.Tambien habia otra danza de garrotes.

Hizose el recibimiento y entrada con toda esla rûstica pompa por medio de un juicio universal de gente que se

deshacia en vitores y manotéos. Las monjas en sus vistas tremolaban tantos panuelos blancos que parecia lavadero en dia de ayre solano. Enfin, al ruido de repiques, gritos y escopetazos, nos apeamos en el gran palacio del Viso, por fuera palacio encantado y por dentro un encanto. Hallamos formado otro piqueté de soldados de ynfanteria sobre las armas en el pôrtico, la villa, el cabildo eclesiastico, los frayles de S" Francisco, etc.

A todas estas ya estaba D"* Bartolomé Ortega en una ventana como Atabalipa, metiendo el puno en su talego, y lleno de corage empezô a arrojar ochavos a la multitud, los quales, como caian de mui alto, pudieran haberles hecho mal, si el dinero lo hiciese. 0 que hombre tan amable se ha hecho este D° Bartolomé en estos lugares ! Por donde quiera que pasa lo senalan los muchachos con el dedo.

Despues fue S. E. a rendir a Dios todos estos obse-, quios en la parrochia, templo pequeno, viejo y que amenaza ruina. Sirvenla mal diez sacerdotes con el cura. Luego a la yglesia del convento de monjas de S** Clara, y entramos en el locutorio. Son once religiosas que hablan, piensan y hacen biscochos como todas las del mundo.

Por la noche, seguidillas, opéra del Metastasio del Viso, el licenciado Castano, presbitero y maestro de escuela que zurra bravamente la badana a los muchachos. Son dos voces, y la orquesta quatro guitarras y un violin. Este lo toca un boticario calvo, que quiza lo usa en su botica para la mordedura de la tarântuia. Asistio la justicia y regimiento. Asistio el vénérable cabildo en balandran y palo. Yluminacion de hogueras en las calles.

Nota que no fue décima la que declamo el danzante de las espadas, sino dos redondillas y una quarteta :

Con bien venga V. Exeleucta Oy al Viso con su hijo, Pues de su bondad colijo Que le imita en la clemencia.

Con af'cctos libérales Vucstros vasallos, Senor, Os mucstran el fino amor Que arde en sus pechos leales.

Oy, Senor Exelentisimo, Para que beniguo obrcs, Dios saiud te de, amautisimo, Para cousuelo de pobres.

Dia 27.

El palacio del Viso es una de las cosas buenas de Espafia, una de las que deben ver los estrangeros y estudiar los architectos espanoles que no han ido a Ytalia. Desde que se entra por la puerta se ensancha el corazon y el aima como que se halla forzada a formar ideas soberbias. Que claustrolan alegre ! Que arcos tan descollados I Que bôbedas ! Que pinturas al fresco desde el mismo portai ! Que escalera de marmol con dos derrames ! Arriba, que prodig-ioso corredor con barandas y balaustres de igual piedra ! Que puertas tan de gusto ! Que pinturas histéricas con sus inscripciones y encima al§^unos fanales de paieras tan vénérables por su anti<]^ûedad, como por sermemoriade los trofeos del grande D" Alvaro de Bazan, primer marques de Santa Gruz ! Que oratorio ! Que salas! Que chimeneas ! Que inteligencia de architectural Que adornos ! Que techos ! En ellos se registran las hazanas y sucesion de la familia Bazan con sus vordaderos retratos. Hai una armeria. La sala que llaman de Portugal es una de las bajas ; pero ella sola merece todo atencion por sus pinturas, en las quales esta todo el diario de la conquista de Portugal con los retratos de los gefes que la conduxeron y las verdaderas vistas de las ciudades, puertos, armadas, fortalezas, etc. *

1, Eif regard décolle description lyritjuc du pahiis d i'J Viso, il convient d'en placer une autre moins enthousiaste,

Sucede que quanto mas se observa esta obra, tanto mas gusta. Garnicero asegura que le parece que se halla en algun palacio de Roma. Ella, a la verdad, es un honroso monumento del grande espiritu que la hizo y del buen siglo de las artes en Espana. Pero al mismo tiempo es dolor que esté en el Viso y mucho mas que hubiese estado abandonada desde principios de este siglo ; y, a no ser el desvelo del poseedor actual que conoce todo su precio, ya se hubiera acabado de arruinar. No olvidemos que las cantinas y toda la vivienda subterranea es otro mundo y un esmero del arte... Pero salgamosdel palacio por Dios, y piquemos la retaguardia al diario que se va haciendo inmenso.

Misa a la parrochia con organo : capellan de honor, el P. D° Adrian Canete. Despues visita a los mesones y graneros de S. E. Por la tarde, a las 2, cavalgataalolivar nuevo y huerta del Valle de los Perales, que es una légua de camino. Sol fuerte. Y nôtese que desde oy ya no sale S. E. al campo, sino con chupa de ante y capote de monte a la manchega. Reducese este a dos varasy média de pano pardo, burdo y sin mas corte que un agugero o abertura en el medio para meter la cabeza.

Dia 28.

Visita a la escuela de los muchachos que saben el cate-

celle du major Dalryraple qui traversa la Manche au mois de juillet 1774, trois mois environ avant Viera : « C'est un grand bâtiment quarré qui a été beau jadis ; mais qui tombe en ruines aujourd'hui ; les dedans ont été embellis autrefois par des maîtres Italiens dans le goût où l'on voit encore quelques palais à Gênes : les murailles sont chargées de fresques qui représentent les anciens exploits de cette maison contre les Maures (lisez : les Portugais) ; ou conserve dans le garde-meuble beaucoup de trophées enlevés sur eux » {Voyage en Espagne et en Portugal dans l'année \11^, Paris, 1783, p. 40).

VOYA(iE \ TRAVERS LA MA>'CnE 411

cismo de Fleury, y a la de las ninas que saben el de Ripalda. Por la tarde, a las 2, caval^ata a la huerta del Judio, distante una légua del lugar. Gran sol. Agujetas.

Dia 29.

S° Mifîuel. Visita a las monjas. Por la tarde, expedicion gênerai a la Sierra Morena y venta de S. E. distante dos léguas del Viso y demarcada en todos los mapas de Espana*. Camino agrio, pero recien compuesto. Pasase por la nueva poblacion de Magafia. Extra vio a ver un colmenar. En llegando a la venta, se encontre apostado un piqueté de quatro soldados miqueletes que hicieron una descarga de fusileria y no mas porque los cavallos se espantaban. Venian enviados del comandante de la Garolina, que estaba en la venta de Miranda, para que hiciesen a S. E. la debida guardia durante su residencia en aquel parage con una carta mui atenta. Despidioseles luego con otra y la gratificacion ordinaria.

Es la Venta del Marques un edifîcio antiguo, hecho para harrieria, en forma de très naves, cuyo punto de vista principal es la cocina y chimenea. Tiene solo dos quartes o celdillas tristes y pénitentes con el suelo mal empedrado, como toda la casa. Aqui pues se aquartelô todo el exercito de familia, comitiva, cazadores, ojeadores, caballeros del Viso, tontos, venteros, mozos, harrieros, mugeres, muchachos, coche, mulas, cavallos, perros, borricos, bagage, etc. Entonces si que era esta venta un verdadero castillo.

A'algame Dios quebulla ! Como andaban encontrandose unos con otros ! Golonos de Magafia con regalos de manteca fresca y lombardas. Unos hablan, otros cantan, otros rien, otros reganan y todos piensan en lacena. Duermese poco y tarde. Jamas se liabrâ pagado ruido mas verdadero

1. La Venta del Marqués est cilc' p.ir l)ali-yiiipl( Voyage, etc., p. 38.

en ninj^una posada. Veianse las camas desparramadas por aquel duro suelo, cuvos colchones habian convertido en piedras su poca lana.

Dia 30.

Todavia no eran las 4 de la mafiana quando todo andaba bien revuelto. Ya D" Bartolomé, como si hubiera hecho la vêla de las armas, entraba y salia con una manta colorada sobre los ombros y su gorro tras de las orejas despertando a los que no habian dormido, quejandose de lo muUido del catre y pidiendo migas, chocolaté, pan, biscochos, etc.

Dispusose la monteria. Partieron los ojeadores y cazadores. Partio S. E. a cavallo con una caterva de aficionados y servidores. Hizose la batida. Murio un feroz venado con unas vénérables hastas de quatorze puntas, traspasado de dos balas, una de ellas (la primera) disparada de mano de S. E. Vuelvese del monte a la una. Soles picantes. Que no se comiô ! Que no se bebiô ! Que no se devorô ! Parecian unas segundas bodas de Gamacho.

Por la tarde, otra cazeria con perros desde las 2 y média hasta las 7 y média. El sueno y el cansancio hizo que se pasase una noche mas tranquila.

Dia, 1° de octahre.

A las 4, la manta colorada de D" Bartolomé ; una inundacion de migas y torreznos. Salida de S. E. a otra batida camino del Viso. El Senorito vino en coche. Llegamos al Palacio a las once. Repiques de las monjas que ahora viven todo el dia en el campanario.

Por la tarde, asistencia a las visperas de N. S* del Rosarioenla parrochia. Paseo al convento de S° Francisco. Tiene ocho o nueve religiosos bien alojados. Luego se tomo el camino de los pozos de donde se saca la famosa tierra blanca para quitar manchas. Sirve tambien para blanquear las paredes. Es una marna mui exquisita. Aca-

bada de extraer esta blanda y mantecosa como jabon. l Y quien sabe si esta provincia tomaria el nombre de Mancha de la virtud que tiene la dicha tierra ? ^ Quai séria la opinion del P. Sarmiento ?

Dia 2.

Domingo. La fiesta del Rosario. Misa y sermon de un frayle Francisco. Por la tarde, visperas, rosario, procesion, y despues otra procesion y paseo por todas las calles del lugar. Repitense los vivas de las mugeres, chillidos de los muchachos y manoteos de las viejas, Aqui hai mui pocos avanicos. Todos piden, todos presentan memoriales. Conservan el antiguo termino de o(ja7io, hacello, decillo. Tiene el lugar una buena calle, las casas bajas por punto gênerai. Hai mas de 800 vecinos. La tierra es fertil y lleva buenos frutos. Los habitantes tambien lo son ; pero no trabajan mucho la tierra ni cultivan el entendimiento.

Dia 3.

Desde las 2 de la tarde, corrida de liebres en el parage que Uaman el Palancar, a média légua del Viso. Sol fuerte. Quando volvio por la noche la cavalgata, nos encontramos con un espectaculo nuevo y mui agradable. Todas las casas de la carrera estaban iluminadas con candiles quetenian las mugeres en las manos, levantando los brazos quanto podian.

Dia 4.

Dia de San Francisco . Gala y besamano en el Palacio, siendo poco lucido el concurso de las personas mas condecoradas de esta villa que se presentaron en él con tan plausible motivo. Asistencia â la fiesta del santo patriarca en su çonvento, en que hubo descubiQrto, misa» sermon, procesion y violin.

Por la tarde, jornada gênerai a la ermita de S" Andres, o, como dicen aqui, el Santo, a dos léguas del Viso en las faldas de la Sierra Morena. Salimos a las dos y média. Extravio a ver unos castaiiares. Lllegôse al anochecer, seguidos hasta de mugeres y muchachos del lugar que se fueron tras de S. E., 6, por mejor decir, tras de Jacob y Nicolas, nuestros gefes de cocina y reposteria.

Esta la dicha ermita y su hospederia sobre un cerro que hace falda a otros cerros. Tiene mui bellas vistas. Es sitio hermoso y alegre, y la ermita, sobre ser mui capaz, esta bastante aseada. Al pie, bai una huerta, una fuente y un castafiar. Alcanzase a ver, como a très léguas, el fuerte convento de Galatrava, plantado sobre una eminencia.

Habiase juntado en la ermita una asombrosa chuzma, no solo de la comitiva de familia, de eclesiasticos y caballeros del Viso, cazadores y gente del ojeo, sino tambien de las alquerias y aldeas del contorno, atraidas de la novedad y de la vida eremitica que se iba a hacer en aquel santuario. Asi hubo por la noche rosario, seguidillas, hogueras, ranchos, cenas, chascos y terrible bullicio.

Dia 5.

Desde las 4 de la manana, nîanta colora da, migas, almuerzos, misas, cazadores y escopetas. Salese a la batidaa lasôymedia, enburros todoel mundo. D°Bartolomé en garanon. Dexemoslos ir y baxemonos los poco aficionados a caza a pasar la manana al castaiîary fuente. Leese en la Vida de D» Quixote, y es cosa de ver la mala cara que ponen los Manchegos a este libro. Vuelven de la batida a la 1 y média con solo un venado tuerto de diez puntas. Empieza luego a rodarla comida portodas partes. Comese y bebese sin fastidio ni cumplimiento. Ponense malos los dos tontos de tanto como tra^an, y esmenester sangrarlos.

Segunda monteria en burros y con perros a las 2 y média de la tarde. Los demas vamos a cavallo al castanar de la Cerecilla, sitio deleytoso y ameno, aunque mal cuidado. Tiene bravos castanos y muchas castanas. Tiene dos molinos. Y, sobre todo, tiene un despenadero de agua el mas gracioso y grutesco que cabe en la imaginacion. Estas aventuras se acabaron con el dia. Por la noche, rosario, musica, cena, mas sueno y menos bulla.

Dia 6.

Asi que son las 4, se vuelve a alborotar la colmena y, despues de la misa y de las migas, se dispone otra gran batida camino del Viso. Una partida vuelve en coche, otras a cavallo. Llegamos al lugar a las 10. Dos horas despues llegô S. E. con las manos vacias.

Por la tarde, siesta larga, y hubo hombre gordo que durmio très horas. Pàseo a la huerta del Pilar, y notese que en lodas las huertas solo se cultivan verenjenas, tomates y el rico pimiento. Fue la vuelta con una gran tropa de muchachos armados de albacas, caftas y eneas verdes, cantando la Ave Maria entre chillidos de mugeres y viejas.

Dia 7.

Despues de misa, al jardin del Pradillo. Por la tarde, a las 2 y média, corrida de liebres en el campo de Navazo, de cuya cazeria se volvio a las 8 de la noche. No hubo seguidillas.

Dia 8.

Viene a Palacio la escuela de los muchachos presidida de su maestro, y, apresencia de S. E., hacen exerciciode leer y del catecismo con todo desempeno. Daseles una colacion.

Por la tarde, a las 2 y média, pesca al riachuelo de la Fresneda, Gogieronse muchos pesces^ barbos, anguilasy gaiâpagos, aturdidos con cal viva.

Por la noche, musica y una nueva voz de una cojita del lugar de la Galzada.

Dia 9.

Asistencia a la fiesta de S" Francisco en las monjas con misa, sermon y convite a comer en el locutorio. Hubo perdices bien compuestas ; hubo olor a frayles, porque estaba el guardian, vicario y predicador, hubo bomba, esto es brindis del padre vicario con una décima a Su Ex^. Las monjas ya pedian la llave de gentilhombre para tocarla, ya el toyson y venera para ensalzarlo, ya el relox de faldriquera para verle menear por si solo.

Por la tarde, visperas y rosario en la parrochia. Paseo por todo el lugar, etc.

Todo esta ya pronto para emprender manana a las 5 de la manana otro mas largo paseo a Andalucia, a Sevilla, a Gadiz. Ea, a camino, acamino...

(Bibl. Nationale, Ms. Esp. 424, fol. 187 à 207.)

JOURNAL DE l'eXPÊDITION D* ALGER 417

EXTRAIT DU JOURNAL DE L'EXPÉDITION CONTRE ALGER EN 1775, RÉDIGÉ PAR FERNAN NUNEZ. — CRITIQUE DES OPE- RATIONS. PLAN D'UNE NOUVELLE EXPÉDITION.

148. El que por maior, 6 en globo, reflecxione todo lo hasta aqui dicho, llegara sin duda â formar sobre lo succedido los conceptos générales que sij^uen, sobre los que sin dudahara nuebasretlecxiones. El primer concepto g-eneral que toca todo al General y sus providencias es que un solo y unico desembarco se mandô hacer el 3, que se dilaté parael 4, verbalmente, en elmismoparage, que se mandô para el 5 trasladarlo a otra parte que se crée ser la Mala Muger, que se mandô hacer el 6 en el parage que se ténia mandado para el 3, que se dilatô para el 7 en el mismo parage y que, por fin, no se hizo hasta el 8. No creo que haya muchos exemplares de haver mandado una misma cosa tantas veces. Esto quiero decir que no se mandaba con prévision y conocimiento de lo necesario al desembarco y del tiempo preciso para aprontarlo. No faltara acaso quien quiera atribuir la repiticion de ordenes â otras causas, sacando sin culpa al General. Yo todo lo he dicho. Rellecxionese, que yo no quiero repetir ni entrar aqui en largo detalle de si S. E. pudo prever y evitar todas las dilaciones del desembarco.

149. El segundo concepto gênerai toca â las tropas, al General éyngenieros, y es que, haviendo tomado tierra, lo primero que hicimos fue formar un confuso orden de

418 APPENDICE YIÏ

batalla, contra una orden expresa*, que abanzamos sin saber â que, que nos retiramos andando hacia atras, que nos retrincheramos donde estabamos dominados y enfîlados, y que, à las 24 horas, estabamos en nuestros barcos para bolver â Espana. Lo que esto quiere decir, \o infîrirâ qualquiera por lo que he dicho y escuso repetirlo.

150. El tercero concepto gênerai toca al General y â las tropas, y es que hicimos un desembarco en un pais enemigo, â las barbas de su capital, en medio de su exercito y baterias, que despreciamos la multitud y todas las prevenciones que mui de antemano se havian hecho contra nosotros; y, en fin, que nos reembarcamos sin que nos lo intentasen estorbar. Todo esto es valor, spiritu, vizarrias, riesgos despreciados y atrevimientos poco oydos. Todo esto, pues, pasô en veinte y quatro oras.

151. Antes de dejar la pluma, quiero anadir algunas cosas que no desdicen del asunto. Gomo los Moros pueden mantener un tiroteo continuo, sin exponerse, aprobechando las pitas y abrigos que se hallan en las immediaciones de la plaza, es preciso que se hallan hic) mediospara librar de este tiroteo al exercito conquistador que marcha âponer sitio â Argel, porque, de no hacerlo asi, es imposible adelantar. Yo no allô arbitrio para no perder gente y bastante, pero para perder menos me manejaria de este modo. Desembarcando el exercito, me retrincheraria para ordenar las tropas que siempre salen de la mar con iDastante confusion. Hecho esto, formaria una buena vanguardia con buen gefe, â quien haria ocupar las alturas de los montes ; esta deveria ser capaz de hacer frente â un ataque de tropas enemigas. Es cierto que esta vanguardia sufrirâ el tiroteo, pero libraria de el al exercito por la frente. Por el flanco expuesto que mira al campo del Moro destacaria tropas que se

1. « En el desembarco, cada brigada se colacarâ en sulugar de batalla, forraando una columna que tenga una compania de frente y a seis de fondo » (Ordre du 2 juillet 1775).

.lOVHÎsAL DE l'expédition d'aLGEH U9

encargasen de sufrir el tiroteo por este costado, amparandose tambien de las muras que le viniesen bien. Muchas tropas ligeras andarian en esto para aprovechar qualquiera descuido de los Moros, ya rodeandoles, ya atacaiidoles quando menos lo esperen, y, en fin, separandoles del exercito quanto se pudiese a fin de que este haga su marcha con tranquilidad. La parte de la costa u de la orilla del mar no necesila tanto cuidado. Gonfieso que no alcanzo otros medios de marchar un exercito por este pays hasta la plaza, y si los Moros saben aprovechar sus ventajas, aun con todo esto se perderâ gente y mucha. La cavalleria es de poquisima utilidad para estas cosas en las circunstancias de que trato. Las tropas ligeras son utilisimas y todos los ilancos del exercito deven tener quantas se pueden de estas tropas para poder adelantar 6 marchar â la plaza: verdad es que este mai camino vestidosera de dos o très léguas, segun donde se desembarque.

152. Ygnorase quai fuese el exercito argelino, esto es a que ascendian toda^ susfuerzasprevenidas paranuestra oposicion. Green algunos que todo su exercito era de 14,000 hombres, otros aun aumentan fundados en cartas, que suponen ser de consules, en que con la maior individualidad se cuentan tantos del bey de Gonstantina, tantos del de Mascara, etc., que suman lo que he dicho. Yo, discurriendo por lo poco que vi, boy a exponer quanto se me ofrece en este particular.

153. Es cierto que detras de los montes y tierra adentro podria baver y caben muchos exercitos numerosos ; pero yo creo que todo el exercito moro se via desde la mar, y me fundo en que los Moros son hostentosos y su fuerte es aparentar, como se infiere de sus descargas y sus formaciones que hicieron a la orilla del mar antes que tomasemos tierra. Esto me persuade a que vimos todas sus fuerzas, que no es regular ocultasen, quando deseaban intimidarnos y aparentar el valor que no tenian. Esto supuesto, voy â computar los Moros que

vimos, esto es, en mi dictamen, el exercito complète de los Argelinos.

154. Dicese que la tarde del 30 de junio toda la orilla, desde la Punta de Pescada hasta la de Montefus*, estaba como acordonada de Moros que hacian fuego al ayre. Yo no vi esto, por que llegue un dia despues. La distancia entre dichas puntas es de cinco léguas, que hacen 30 â 40 mil varas: suponiendounhombre por vara,havria en toda la bahia de 30 à 40 mil Moros. Aunque concedamos que en algunos parages havia hileras de Moros, esto es que estaban unos tras otros como en formacion, tambien es preciso concéder que mas bahia havia sin Moros que con Moro ; no podian las hileras ser numerosas, porque todas hacian fuego y por esto estaban muy estendidos.

155. Havia en la orilla de la bahia algunos campamentos de Moros proximos à sus baterias. Entre estos campamentos se distinguia por su magnitud el que estaba inmediato al Jarach^, que era como la mitad de todos juntos los restantes. Encendian los Moros algunas tardes al anochecer fuegos en dichos campamentos ; estos fuegos estaban esparcidos y regularmente como sus tiendas y los harian naturalmente por obstentacion. Muchos amigos contaron, â instancias mias, muchos fuegos en el Jarach, y sin embargo que parecia que se tocaban y que, antes de contarlos, parecia que havia mas de 1000, despues de contados hallaron 56 hogueras en este maior campamento, siendo pues creible que cada rancho 6 compania hiciese su hoguera, como se infîere de que las hogueras eran proporcionadas al numéro de tiendas en todos los campamentos ; y, computando cada rancho ô compania de 100 Moros, resultan en este maior campamento 5600 hombres, y, suponiendo duplicados en los demas campamentos, serian todos 16800 Moros, y, quando

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