IX. FERNAN CABALLERO
teur des Cuentos color de rosa. Ses critiques, inspirées par une amitié sincère, portent juste :
Remito à V. cl Cuento color de rosa de Trueba ; siento <{ue abuse de las sonrisas y de la palabra bendiio, que yo he puesio en uso en literatura. Tiene menos malicia que yo, y por eso es menos precavido para evitar dar prise a nuestros contrarios en ideas y estilo...
Pienso como V. que la especialidad de Trueba es les cordes douces ; su idea en su cuento lo es y para hacerlas mas dulces loca (anque no muy bien) las que con ellas contrastan para hacer mas dulces las primeras...
\o he leido su Juan Palomo.., no quiero ya leerlo si no en francés, porque estoy segura que me gustarà mas que en espailol, desapareciendo asi los diminutivos de que abusa mucho Trueba. Tacto, tacto es, y no talento, lo que falta à nuestros buenos novelislas...
Bien vu et bien dit. — Un autre émule de Trueba, qui fit son apparition dans le monde littéraire sous le patronage de Ganete, en 1866, le poète catalan Melchior de Palau, l'intéresse vivement. Elle profite de la publication de ses Cantares * pour rompre une lance en faveur de la poésie populaire authentique et réfuter avec -énergie son ami Canete, qui avait osé écrire que les chants populaires ne sont que des chants dus à des poètes de profession répétés par le peuple et dégénérés I Ici elle se sentait sur son terrain ;
I. Cantares de D. Melchior de Palau, precedidos de un prôlogo ^,por D. Manuel Canete, Madrid, impr. de M. Galiano, 1866.