COPLAS DB DISPARATES, ARRBGLADA8 A LA GLOSA DS | OB
(CancUmero de Jxar, fol. 138 verso,)
El oonde Partinuplés
Y el obispo de Zamora ,
Y el comendador Artés , En el convento de Uclés Sirven â la reina mora ; Pero la Reina esta enferma ,
Y don Hemando de Andrada , Le canlo porque se duerma,
« 1 0 Belerma 1 1 o Belerma!
Por mi mal fuiste engendrada. »
Los muroa delasdadadai, En la provinda de Enropt , Sin temer sus libertadee Se quejan de loa abadei Sobre el partir de la ropa ; Resuelta pleito de alli Que ap^^lan para Granada, Tambien en Valladolid , « Siete aAos te servi Sin alcanar de ti nada. »
Ya la fama se estendia Como los tiempos son earos ,
Y el castillo de Bujia Con toda la Berberia EsUx por el conde Claros ,
Y al dolor de las encias NiDgun remedio se halla Sino el son de Jeremias,
» Y ahora que bien me querias Muero yo en esta batalla. »
No fue discreto en morirse , Si muriô de mala gana Ne menos pado sufrirse Que quedan sin escribirse Los amores de Oriaiia Por agra tuvo su suerte Un rey que muriô en Almana ,
Y di jo , pues pude verte ,
n No me pesa de mi muerte Aunque temprano me llama. »
La gente de Yucatan Rslaba en gran agonia Porque y a su capitan Hizo paz con el soldan, Por arte de astrologia ; El coso paresce fuerte,
Y un soldado se quejaba Diciendo de aquesta suerta , (< Mas pésame que de verte
Y de escribirte lejana. »
Don Tristan de Leonis,
Y Lanzarote de Lago,
Y el Consejo de Paris , Sacan al rey Palamis , De la villa de Buytrago; Porque en los agrios caminos Inmensa gente estropeaba ; Va diciendo a sus vecinos,
« Montesinos, Montesinos, Una cosa te rogaba. »
Los condes de Carrion ,
Y el primer Rey de los Godos, Movieron tal gran cuestion , Que vino descommunion Sobre los medicos todos ;
Y por eslo es muy mascierto Que me absuelva la cruzada En este campo desierto,
• Que cuando yo fuere muerto
Y el aima tendre arrancada. »
Tômanle grandes dolores,
Y no lo dice a persona , Vestido de très colores , Perdido por los amores De la linda Magalona;
Y con esta opilacioo Toda la noche cantaba La glosa de esta cancion , « Que lleves mi oorazon Adonde Belerma estaba. »
Despues de sabido el hecho , Ninguna afrente la queda ; Lastima va en el pecbo , Porque no halla derecho Como le sobre moneda.
En todo estremo se pierde , Quien su caballo sangraba.
Si sale tiemo del verde , « Y dile que se le aeuerde De Juan Caramuotana. »
El Alcayde de Madrid
Y un jurado de Valencia Tuvieron una gran lid Porque los hijoB del Gid Murieron de pestilencia; La marquesa de Aguilar Que la cosa averiguaba Mira no la den pesar,
« Y sirvela en mi Ingar Como de ti se esperaba. »
Tambien despues de cerradas \jBA cortes en Gâtai una»
Hubo tan grandes punadas.
Que estaban amotinadas Seis banderas en Gascuika ;
Y si mirais estas goerras , Porque sepais que la amaba Mandole doscientes perras ; « Idos de todas mis tierras Las que yo senoreaba. »
Los armeros de Milan,
Y las monjasdePenrara, Sobre la falta del pan Recio combate daifan
Al castillo de Almenara ; Vino iuego an moEo esquierdo Encima una yegna baya, Diciendo oomo hombre cnerdo , • Que poes yo à ella pierdo Todo el bien oon ella vaya. »
FoDscca y don Perosiaça T el secretario Vaguer, En un molde de coraça Sacaron toda la traça Del castillo del Belver ; Fuéron tan agros los vinoe Que las gentes en Vizcaya Gritaban por los caminoe :
« Socorrezme , Montesinos , Que el corazon me desmaya. »
El capisool de Gandia Y el conde Fernan Gonzalez Pleiteaban en Ungria Sobre la negra alcaldia Del castillo de Ganales ;
Mataron tanto petcado De dentro una privada Que dijo un hombre barbado :
<c El brazo traigo cansado
Y la mano del espada. »
Las nuevaa estan calladas
Y en la oorte hay maravillas* Que las mugeres preftadaa Estan todas concertadas.
De no parir son mantiUaa; Una de ellas muy aabida , Siendo ya el parto Uegado • Dijo con voz dolorîdA :
« La habla tango perdida Mucha sangre derramada. »
IM., folio 335.
En las cortes esta el Rey, En las cortes de Monzon ; Con cl estan caballeros, Todos à su mandar son :
Con el esta Ruduarte (1), Hijo de Mula , y Monzon , Y su primo Soplidano Que es bombre horto sinson (2) ; Parece el galan Ûambre, Cerbato con contricion :
Alli estalui Pildoraque (3) Bien preciado en sinrazon Parece garbanzonero Ilerido de niguison ; Es heredero de an viejo (4) Que Haman don Quintafion ; Aunque en los anos es viejo No lo es en la intcncion ; Parcceme musico moro Hombre que vende jabon;
Este gobierna no defanto (5) Que murio de pnsaiieîon ; Pareoe ximio agoilero Grifo que esta en oradon ; Lloranle los pariantes
Y todos con gran rrazon.
Lloràbale Don Fasnelo (e) De todo su corazon , Gozqueale en on Inaron Para una cierta ynbeDcûm.
A este pido por marido Doua Coneja Rion (7) ; Llordbale Don Bucao,
Su bijo el patagon (8).
Parece oso frisado
Y a por nombre Don Friacm.
De un primo del grifo
Es bien que agamos meneion « Lo que aqueite nos pareioe(9) Nadie lo pamca , non :
(1) D. Juan de Granada.
(2) D. Hernando de Rosas.
(3) D. Gomez Manrique.
(4) D. Luis de la Gerda.
(5) Le duc d*Alburquerque.
(6) D. Diego de la Cueva.
(7) D* Maria de Cardenas.
(8) Jj6 marquis de Guellar.
(9) D. Nuûo de la Cueva.
Parcsce podenco espcso
Que rresponde por pachon ,
0 bendejo dcrribado
Que le hiço Salamon.
De un caballero estrangero
Es bien que agamos mencion (1) ,
Paresce tina con polio
Relleno de diaguillon ,
De este es muy grant amigo
Un barbato trasquilon.
Paresce Santiago rucio (2)
Que estii haciendo sermon.
A un frayle hallo novicio (3)
Santo y de buena intencion
Que a los taies como este
Engana con su blason :
Deste se muestra muy amigo
Don Gudufre de Vullon (4) ,
Y hasia esta amistad Por le eredar el baston :
Es un monstruo retumbante Puesto en calças y un jubon, Panadero de el de ante
Y sus pasos de anadon.
No se nos cae en oluido Esa espantable vision, Dromedario con alabarda (ô) Que la viste por jubon ;
Y aunque es muy largo de cucrpo, Es muy corto de razon.
Alli estnua un culebro bayo, Alcaraban con sancion (fi) ,
Siempremas conQado Que todos quantos lo son ; Paresce galan de paja De buena disposicion.
Otro relumbra en la corte Que se llama Morejon , Tono de ciego que tane (7) La oracion de San Léon.
Si la prima se quiebra, Guardenos Dios de tal son ; Mas mata con su quixada Que con la suya Sanson , Sastre que con malas tijeras Esta cortando un sayon (8) Para vestir su cunado En las vistas de Léon (9).
Parece Marta gallega Con perfiles de liron , O conejero sedeno Que se llama reganon.
No se nos quede en olbido Ese un llando furion (10), Parece mastin bermejo, Tanbien parece cabron ; Muchos lo tienen por braao, Mas el que lo conoze non ; Sino digalosu hermano, Ese peladillo huron (1 1), Galguillo que le aborcaron Porque hizo una traycion.
De otros mncbos caualleros Se nos queda entre renglon.
M. Dozy, dans ses Recherches suri* histoire politique et littéraire de P Espagne pendant le moyen âge (Leyde, 1849, in-8), livre des plus estimables sous tous les rapports et que nous avons lu avec le plus grand intérêt, malgré la différence
(1) D. Francisco de Este.
(2) El Commendador mayor de Alcantara.
(3) D. Francisco de Benavides.
(4) Gutierre Lopez de Padilla.
(5) D. Miguel de Velasco.
(0) D. Luis de Çuhiga.
(7) D. Sancho de Cardona.
(8) D. Hernando de Mendoza.
(9) D. Alonso Manrique.
(10) El adelantado de Galieia.
(11) D. Juan do Mendoza.
de sentiments qui nous séparent de son auteur sur quelques points^ M. liozy, (lis-jc, traite la question de savoir si la poésie arabe a exercé quelque influence sur la poésie nationale. Ce savant résout la question d'une manière trop absolue, si*lon nous^ en disant que la poésie des Arabes espagnols, comme celle de leurs frères d'Orient, était trop artistique, trop aristocratique et d'un genre trop lyrique, profondément artificielle et obscure, et par conséquent inintelligible pour le peuple. Jusqu'ici nous sommes d'accord avec l'auteur ; mais nous croyons, quoiqu'il le nie, que les Arabes espagnols avaient aussi leur poésie vulgaire à la portée des masses du peuple, et que cette poésie produisit des cbants^ dont le caractère et le sujet avaient certains points de contact avec la poésie vulgaire espagnole, tout en tenant compte de la différence d'origine, de religion et de mœurs. Sans aller plus loin, l'archiprêtre de Hita traite longuement dans ses poésies de m lo8 instrumeDtos en que non convienen ios cantares de arabico, » des iDstroments sur lesquels on ne peut mettre les chants arabes, (n<> 1487), et il en cite un qui commençait par : Caguil hallaco : il dit aussi que « arabigo no quiere la biuela de aico, • l'arabe ne veut pas de la viole à archet ; et que « el albogue, la mandurria el caramilloy la zampona non se pagan de arabigo, quanto dellosBolona, » Talboguet, la mandore, le chalumeau, la sourdelinc, n'aiment pas Tarabe autant que Bologne les aime. Dans le Cancionero que Jean-Alphonso de Baena compila pour le passetemps et la récréation du roi D. Juan 11, et qui sera publié sous pen de jours, on mentionne le nom d'un poète appelé Garci Fernandez de Gerena, qui se maria avec une « jongleuse maure, » qu'il croyait très-riche. Argote de Molina, dans son discours sur la poésie castillane, imprimé à la (in du Comte Lacanor, de D. Juan Manuel (Madrid, 1642, in-4), copie au verso du fol. 130, comme spécimen du vers arabe, un chant plaintif qu'il entendit, assure-t-il, des Morisqaesda royaume de Grenade, après la perte de cette ville. Enfin, dans un manuscrit trèsancien de la Chronique générale, manuscrit conservé dans la biblîothèqae de TExcellentissime Sr duc d'Osuna, on trouve la fameuse él^e du Maure de Valence, qui donna tant à faire à M. Dozy, élégie écrite en arabe, quoique en caractères espagnols. Nous en copierons les deux premiers vers ; nous r^ervant de la publier plus tard intégralement avec sa corrélation en caractères arabes, afin d'édairer one question si débattue et de satisfaire ceux qui ont du goût pour ce genre de litté* rature. Ces deux vers, les voici :
Valensia, Yalensia, gahye elic ({zera qbiria aût fihu hac hantu munie Ciym<|n yetayn çogdah abuelephe nûede yotu ageban quibulinic yeric.
Bueym arac huen ya melhayr limamdahaçe uniench agehie anhy amal heynatûc hebedi malahuz maçorayx enebayga feaq accarahem el muzlemin huhay exâco.
M. Dozy nous dira sans doute que cette poésie artificielle et abondante en métaphores ne put jamais être la poésie du peuple, et que probablement f Alhqiii Valencicn, à qui on l'attribue, ne la récita pas du haut d'une tour, comme l'affirme l'auteur de\aL Chronique générale. En effet, cette sup{)0:>ition admise, tous ses arguments en sens contraire tombent d'eux-mêmes; on ne peut croire que, s'adrcssant au peuple dans une circonstance si critique, le poète leur parlât un style qu'ils ne pouvaient entendre. xNous on appellerions alors à d'autres raisons, teOes que la forme et le caractère des élégies publiées par Argote, et écrites en arabe vulgaire; M. Dozy en conviendra avec nous. Nous en appellerions aux poésies et aux cbanU qui se répètent dans la bouche du peuple, à Tanger, à Telouan, à
Arsila et sur d'autres points de la côte d'Afrique^ et dont un grand nombre font allusion à Cordoue et à Grenade. Nous aurions recours à des témoignages dignes de foi, extraits de nos vieilles chroniques et de nos anciens cancioneros; nous citerions aussi des morceaux de poésie arabe narrative inconnus à M. Dozy. Enfin nous citerions à l'appui de notre assertion où nous prétendons « que les Arabes espagnols ont eu une poésie populaire, » la différence de mœurs et de coutumes^ le relâchement du principe religieux, le frottement continuel avec les chrétiens, frottement qui fit des musulmans espagnols un peuple tout différent de celui que nous sommes habitués à voir et à juger par les relations des Arabes orientaux.
Le manque d'espace et la nature de cet ouvrage nous empêchent de ipénétrer plus pleinement dans cette question et dans d'autres, sur lesquelles nous avons le regret de ne pouvoir être d'accord avec l'illustre orientaliste hollandais. Du reste nous croyons, avec notre auteur et avec le Sr D. Augustin Duran, qui vient de publier son Romancero, que l'influence de la poésie arabe populaire castillane ne fut ni directe, ni aussi puissante que l'ont assuré Condé et d'autres avec lui.
Chap. V1I1, note i, p. 157.— Nous avons examiné le manuscrit de la Bibliothèque nationale, où se trouve la Chronique générale attribuée à D. Juan Manuel, et lu avec attention le chapitre qui traite de Tenterrement du Gid. Nous n'y avons rien trouvé qui justifie la conjecture de Tauteur. Ce chapitre n'est^ comme les autres, qu'un court sommaire du contenu de la Chronique générale; on peut le voir par le passage suivant que nous copions à la lettre : « Chap. GLXV. En el capitulo cienlo et quarenta et cinco dize que el cuerpo del Cid fué enlerrado, e fincô alli Gill dias a fascr las fiestas de sus sennores ; otrosl dize que se torno Xpiano el judio que quisso trauar de la barua del Gid, e ovo nombre Diego Gil et fincô alli serviendo las sepolturas del Gid et de dona Ximena. »— « Chap. GLXV. Au chapitre cent quarante-cinq, il dit que le corps du Gid fut enterré et que Gill resta des jours à célébrer les fêtes de ses seigneurs; il dit aussi qu'il se fit chrétien, le juif qui voulut prendre la barbe du Gid, et qu'il eut nom Diego Gil, et qu'il y resta pour servir les sépultures du Gid et de dona Ghimène. »
Il y a plus, ce sommau^e ne paraît pas être l'œuvre du même D. Juan Manuel, puisque dans le prologue ou introduction on lit ce qui suit : « E por que D. Johan, su sobrino, sse pag6 mucho desta su obra (la Crônica gênerai del Rey D. Alonzo X, su tio] e por la saber mejor; por que por muchas razones non podria faser tal obra, commo el Rey fiso, nin el su entendimiento non abondaria a retener todas las estorias que son en las dichas cronicas, por ende fiso poner en este libro en pocas razones, todos los grandes fechos que se y contienen. Et esto fiso él porque non touo por aguisado de començar tal obra, e tan complida commo la del Rey su tio, antes saco de la su obra conplida una obra menor, e non la fiso sinon para ssi en que leyesse, etc., fol. 25. » — «Et parce que D. Juan, son neveu, fut irès-satisfait de son ouvrage (la Ghronique générale du roi D. Alphonse, son oncle), et pour mieux le savoir, attendu que, pour beaucoup de raisons, il ne pourrait composer un livre semblable, tel que le fit le Roi, et que son intelligence ne serait pas capable de retenir les histoires racontées dans lesdites chroniques, en conséquence il fit mettre dans ce livre, en abrégé, toutes les grandes actions qu'elles contiennent. Et il le fit parce qu'il ne crut pas raisonnable de commencer une œuvre telle et aussi parfaite que celle du Roi son oncle, alors il extrait de
l'œuvre parfaite une œuvre moindre, et il ne le fit que pour lui,aGn qu'elle loi servît de lecture, etc., fol. 25. »
Le manuscrit de la Bibliothèque nationale est un volume in-folio, récriture est de la fin du quinzième siècle; il est sur papier, à deux colonnes, et les initiales sont en vermillon. Il se compose de 149 feuilles et il est marqué F. 81 • Dans la même bibliothèque F. 60, se conserve un autre manuscrit, intitulé Chronique générale d'Espagne, par Tlnfant D. Juan Manuel. Mais Texamen de son oontena fait reconnaître que ce n'est qu'une traduction castillane de rarcbevèque D. Rodrigue, faite par un anonyme et continuée jusqu'en 1402.
Chap. IX, note 5, pag. 173.— Des œuvres historiques de Moscn Di^o de Vakta, la plus remarquable, sans aucun doute, est sa chronique de Henri IV, intitulée Mémorial de divers exploits, a Mémorial de diversas hazanas, » livre qui n'a pas été encore publié, malgré son imporiance. Cest une histoire du règne de œ prince (1454-1474), remplie d'anecdotes curieuses, de détails intéressants qu'on chercherait en vain dans les ouvrages de Palencia et de Castello, et dans laquelle l'auteur raconte en outre les divers événements remarquables arrivés en Europe durant le même temps. L'auteur s'exprime en ces termes dans le prologue : «Je « me suis donc déterminé à écrire les choses les plus dignes de méoioire qui se « sont passées non-seulement en Espagne, mais dans d'autres contrées^ depuis « l'année mille quatre cent cinquante-quatre, où commença à régner le sérénis- « sime prince don Henri lY* de ce nom en Castille et en Léon, jusques au temps « présent. Ces choses sont élégamment contées dans les chroniques d'Espagne, « mais celles-ci sont si longues et si difficiles à avoir que très-peu de personnes « peuvent les posséder et les lire. Il en résulte que les exploits et les actions irer- « tueuses sont, comme ceux qui les firent, ensevelis et oubliés. Il m*a paru que « ce serait un bon et utile travail de les mettre en lumière pour que ceux qui les « ont faites et leurs descendants soient l'objet de la considération, du respect et « de rhonncurqui leur sont dus. » Le manuscrit se compose de 230 chapitres, écrits avec simplicité et sans prétention.
Chap. X, note 1, page 186.— D. Rafaël Floranes Robles, dans la fie elles omvres ms. du docteur Lorenzo Galindez de Carvajal^ conservées inédites à la Bibliothèque de l'Académie royale d'histoire, B. 17, attribue la Chronique de D. Alvaro de Luna à Alvar Garica de Sainte-Marie. 11 n'en donne, que nous sachions, d'autre raison que celle d'avoir vu à la fin de ladite chronique et au nombre des chevaliers qui recevaient une solde du Connélable, un Alvaro de « Cartbagëne », fils de Pierre de Carthagcne, ainsi qu'il y est dit en ce même endroit, et neveu de l'évéquc de Burgos, D. Alonso de Carthagène. Le Sr D. J. Amador de Lob Rfios est tombé dans la môme erreur, en ne faisant pas attention que Alvaro de Saime-Marie et Alvaro de Carthagène, oncle et neveu, ne sont pas une même personne. (Études sur les Juifs d^ Espagne, page 370. Traduites par J.-G. Magnabal.)
CnAP. X, note 2, page 187. — En effet, il existe, comme le soupçonne l'anteor, une autre édition antérieure de ladite Chronique, avec le titre suivant : Ckroni" que appelée « Les deux conquêtes du royaume de Naples, • oit sani raeoniées les hautes et héroïques vertus du sérénissime prince Roi D. Alphonse éAr^ gon, avec les faits et exploits merveilleux que fit, en paix et en guerre, k
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grand capitaine Gcnzalve Hemandez tTjigtUiar et de Cordoue^ avec tes brillantes et remarqtuMeê actions des capitaines D. Diego de Mendoza et D. Hugo de Cardona, le comte Pedro Navarro^ Diego Garcia de Paredes et d'autres valeureux eapilaines de son temps* Samgoese, dans la maison de Miguel Çapila, marchand de Hyres, année MDLIX^ fol. caractères gothiqfiies^ à deux colonnes^ 152 feuilles et six de plus de préliminaires. — Outre Técu d*armes de la maison de Cordoue graté sur le titre, elle contient trois portraits dn grand capitaine : un au Terso de la première feuille, on antre à la fin de nntrodoetkm et le troisième à l'entête du Une U, page où commence iréritablement la chronique de Gonzalve de Cordoue. Le permis d'imprimer est de Tannée 1554 ; cette édition ne peut pas par conséquent être la première. Celte chronique a été depuis réimprimée, à Sé?ille, en 1582, in-fol., et à Alcali en 4584, in-folio.
Ce qu'il y a de plus remarquable dans cette édition, c'est qu'on Tattribue, sans motif aucun, à Heman Perez del Pulgar, puisque, au commencement de VitUroduction ou arguments de Vouvrage et après le titre, on lit ce qui suit : Es' cripta a pedaços coma aeaecieron por Hemando Peren del Pulgar, seUor del Salar. « Écrite par morceaux, suinmt qu'ils arrivèrent, par Hemando Perez del Pulgar, seigneur de Salar. • MoCs qui prouveraient que Miguel Çapilla, pour donner au livre plus d'autorité et obtenir une vente meilleure, jugea à propos d'y mettre le nom de cet écrivain. Au reste, cette édition est en tout conforme aux éditions postérieures de Séville et d*Alcala. Elle n*en diffère que par le titre. Dans ces dernières, il est dit tout simplement : Chronique du Grand Capitaine. L'édition d'Alcala est augmentée, à la fin, de la Relation dee exploits de Diego Garcia de Paredes.
Chap. X, note 1, page 198. — Quant à la Chronique de D. Rodrigue^ outre les éditions de Séville 1511, de Valladolid 1527, de Tolède 1549, d'Alcali de Henarès 1587, citées par Brunet, il en existe une de Scville 1527, aussi in-folio, ce qui prouverait jusqu'à un certain point la grande popularité dont jouit ce livre, puisque, dans une même année, il était imprimé en deux points différents de la péninsule.
Le titre de cette édition peu connue est : Em Chronique du Rog D. Rodrigue, avec la destruction de V Espagne. La planche du frontisipice représente D. Rodrigue assis sur son trône, une épée nue dans la main droite et un globe' dans la gauche : à ses deux côtés sont deux évoques, mitre en tète, et debout Getle édition est de beaucoup supérieure à celle de Valladolid; elle se compose de 103 feuilles, sans compter les huit de la table, qui sont à la fin.
Quant au véritable auteur de cette chronique, nous ne savons que oequ*endit Fernan Perez deGuzman dans le prologue de ses Hommes iUustres, ot il l'attribue à un certain Pedro del Corral et où il l'intHnle Chronique sarrasine, lyoutant qu'on pourrait bien plutôt rappeler trufa o mentira paladina, mensonge ou bourde paladine. Barnabe Miureno de Vargas, dans son Histoire de la cité de Mcrida, liv. 1, page 13, après avoir dlé un long passage de la chronique, ajoute : 0 Tel est le récit de cette chronique, dont Fauteur fut Pedro del Corrml, et, quoique certaines personnes ne la croient pas véridique, elle l'est en beaucoup de choses. » L'auteur, quel qu'il soit, a beaucoup emprunté de Arliazi ou Maure Rasis, comme l'appellent nos Espagnols; et principalement la partie relative à la conquête de Cordoue.
Dans un catalogue de Ja bibliothèque du comte-duc d'OliYarès noai troofom indiquée une édition de cet ouvrage, faite à Séville, en 1492.
Ghap. XI, note 3, page 204. — Dans la bibliothèque Cdombine de Sérille on conserve un manuscrit sur vélin, d'une écriture du quatorzième âède et dans toqnei se trouve Li roman de Brutus de maistre Wace. Dans une note de récritorede D. Ferdinand Colomb, et qui est à la fin, on lit les mots suivants : « Ce livre coûta 36 quatrines à Milan, le 31 janvier 1521 , et le ducat d'or vaut 440quatrine8. • Cet ouvrage s'imprima à Paris, pour la première fois, en 1543, sous le titre àtLeBnU dC Angleterre ou Artus de Bretagney et plus tard à Rouen, en 1836. Le ilOMO» du Rou, Rouen, 1827, 2 vol. in-8, appartient au même auteur.
Chap. XI, note i, page 207. — Lisez Briolanja au lieu de BrMana»
Chap. XI, note 3, page 207. — En parlant du docteur Feneira, noos afons nnl cité son livre intitulé non Poésies lusitaniennes^ mais Poêmei huUmdemi. Ploi loin nous avons aussi fait erreur en suivant l'auteur qui prétend que le poêle portugais attribua VAmadis à l'Infant D. Antonio de Portugal^ tandis que c'est à D. Alfonso que fait allusion le fils de Ferreira, qui publia les poésies de son père.
Chap. XI, page 217, ligne 2. — L'auteur a dit, et nous l'avons répété dans la traduction, (\\ï^ Ana^xartes^ le héros chevaleresque, créé par l'imagination fertile de Feliciano de Silva, fut le fils de Lisuart de Grèce : c'est une erreur, on peut le voir dans l'arbre généalogique de cette famille, publié dans les préliminaires da volume XI de la Biblioteca de atUores espanoles. Anaxartes était frère de D* florisel de Niquea, et ils étaient tous deux (Us d*Amadis de Grèce.
Chai». XI, page 217, ligne 14. — Leûndro el Bel. Ceux qui comptent ce lirre de chevalerie dans la série des Amadis sont dans l'erreur, puîsqu^il uTesl qn^oni continuation ou une seconde partie du Lépolème, sous un autre nom, le CkeoaUtr de la Croix, comme nous verrons plus loin, quand nous en parlerons.
Chap. XI, note 1, page 217. — Nous avons été étonné de toir Tanteur traitsr de YAmadiSy sans s'inquiéter d'une question des plus importantes selon nous, à ssr voir : quel rôle joua Garci Ordonez de Montalvo dans la confection du « quatrième » livre? Lui-mùme nous apprend dans le prologue que « de son temps on connaissait seulement trois livres de Y Amadis, et que lui, iligouta, transcrivît et corrigea le quatrième. » Ces mots « ajouter, transcrire, corriger » semUenl indi« quer une contradiction, et cependant il y a de puissantes raisons pour croire qoe le « quatrième p livre fut ajouté postérieurement à l'ouvrage, sinon par Montalvo lui-même, du moins par un écrivain dont les récits originaux tombèrent oitre ks mains de ce dernier. Mettant de côté le caractère et le sujet du c quatrième • livre qui, à mitre manière de voir, diffère essentiellement des trots premiers, pnisqall peint Amadis plutôt comme un roi sage> ^'ouvemant ses États avec justice, et recevant des ambassades des autres rois qu(> c(»mme un chevalier errant, ii y a dam le Cancionero de Juan-Alphonse deBaena un passage d'où il résulte que YAwmiU ne se composait en principe que de trois livres.
Il existe un dire de Pero Férus adressé au chancelier Pero Lopez de Ayala^ le blâmant de ce qu'il n'habite pas la Biscaye , et qui contient les strophes suivantes :
Rey Artur é Don Galas, Amadys, el muy fermoso,
Don Lançarote é Tristan; Las lluvias é las ventyscas
Carlos MagDo, don Rroldan, Nunca las fallu aryscas
Otros muy nobles asas, Por leal ser é famoso ;
Por las taies asperezas Sus proessas fallaredes
Non menguaron sus proezas En très libros é diredes
Segun en los lybros yas, Que le Dyos dé santo poso.
Ainsi donc^ sans compter les allusions fréquentes au livre é'Amadis faites dans le susdit Cancionero de Baena par Pero Lopez de Ayala, Fr. Miguel^ Micer Francisco Impérial, et par d'autres poètes^ florissant vers la fin du quatorzième siècle^ allusions faites de telle manière qu'elles ne permettent pas de douter que YAmadis ne fût très-connu en Espagne^ à cette époque, nous avons le témoignage d'un auteur déclarant que ce roman n'avait alors que trois livres. Il faut donc croire que le quatrième a été postérieurement ajouté. Remarquons que Pero Férus est peutr être un des poêles^ les plus anciens, cités dànsledii Cancionero : que non-seulement il composa, en 1379, un dire sur la mort de D. Henri le Vieux, mais qu'Alphonse Alvarez de Yillasandino, né, suppose- t-on, vers 4340, parle de lui dans une de ses compositions, comme d'un troubadour qui l'avait précédé dans le noble art de la poésie, ou qui était mort du moins longtemps avant. Yillasandino s'exprime ainsi :
Por vos non diran de los esleydos De ca a del rey Ban de Magos E ya en su iiempo Pero Férus Fizo dezires mucho mas polidos.
Sans prétendre le moins du monde révoquer en doute le fait généralement admis que YAmadis s'écrivit premièrement en portugais et qu^il est l'ouvrage de Vasco de Lobeira, on nous permettra peut-être de faire une réflexion. Pero Férus vivait^ comme nous l'avons vu, du temps de Henri II, sur la mort duquel il composa, en 1379, un dire, et l'allusion de Yillasandino est telle qu'elle nous fait présumer que Férus vivait avant lui. Vasco de Lobeira, au chap. 40 du premier livre de YAmadis^ dit que l'Infant D. Alphonse de Portugal, ayant pitié d'Oriana, la lui fit mettre dans son histoire « d'une autre manière, » deotra guUsa. Or, comme ledit Infant ne naquit que vers Tannée 1370, on ne peut raisonnablement supposer qn'il ait donné un pareil ordre avant Yh%% de seize ans au moins, en 1386, époque où nous trouvons, d'après les indications ci-dessus, de fréquentes allusions au livre diAmadis, si nous admettons la citation de Pero Férus comme antérieure à ladite année de 1370. C'est là une question qui mériterait plus de temps et plus d'espace que nous ne pouvons y consacrer ici : mais de toute manière il reste prouvé, !• que YAmadis n'eut, dès l'origine, que trois livres; 2° que le quatrième fut ajouté postérieurement; 3" que les trois premiers étaient connus, en Espagne, en 4379, et cités très-souvent par les poètes de cette époque; 4' que, selon toutes les probabilités^ Montalvo réunit les trois livres de Vasco de Lobeira, et le quatrième y d'un
auteur inconnu, les traduisit en castillan, en forma un corps d'ouvrage, «corrigea comme il dit, les anciens originaux, en fit disparaître beaucoup de mots superflu^ y en mit d'autres d'un style plus poli et plus élégant. » C'est de cette manière seulement qu'on peut concilier ces trois expressions, « ajouter, transcrire et corriger. »
Ghap. Xll, page 221 . — Nous n'avons pas exactement donné le titre du livre de chevalerie composé par Gonzalo Fernandez de Oviedo. Nous n'avions pas pu voir cet ouvrage si rare dont nous ne connaissons qu'un seul et unique exemplaire avec le titre qui suit : Ubro del muy esforzado et imincible cabaliero de la For* tunuy propiamente llamado D. Glaribalte, que^ tegun su verdadero Merpreior cion^ quiere decir fclice 6 bienaventurado, nuevamente imprhnido et venidoé esta lengua castellana, etc. Valencia, 1519.
Chap. XII, note 1, page 224. — Nous avons sous les yeux une édition peu connue du Chevalier de la Croix. Elle est en in-folio, en lettre gothique, impriméeà deux colonnes et sans date. Le frontispice représente de Chevalier de la Croix armé de pied en cap, l'épce à la main. Au-dessous on lit, en lettres rouges et noires : « Livre de l'invincible chevalier Lépolème, fils de l'empereur d'Allemagne» et des « exploits qu'il lit en s'appclant le Chevalier de la Croix. » Il contient 101 feuilles et une finale portant : a Imprimé à Scville, dans la maison de Francisco Pcrest ima primeur de livres. »
Comme continuation de Lépolème , il y a l'histoire de Léandre leBei intitulée: n Livre second du courageux chevalier de la Croix, Lépolème, prince d'ADemagne, « qui traite des grands faits d'armes du haut (irince et redouté cheTalier Léandre « le Bel, son fils, et du vaillant chevalier Floramorson frère, et des menrtilleuses a amours qu'ils curent avec la belle princesse Cupidée de Constantinople et des « dangereuses batailles qu'ils se livrèrent sans se connaître et des étranges aven- « turcs et des merveilleux cnchantemens auxquels ils mirent fin, en allant à travers « le monde. Conjointement avec la fin qu'eurent leurs étranges amours. Suivant « que le composa le sage roi Artidore en langue grecque^ lettre gothique, à deux « colonnes, 118 feuilles. » A la fin il est dit : « Â l'honneur et gloire de Dieu et de a sa bienheureuse mère Sainte Marie. La présente histoire fut imprimée, intitulée: « Livre second du chevalier de la Croix. Dans la très-noble et très-loyale ville de « Tolède. En la maison de Miguel Ferrer, imprimeur de livres. U se termina k « dix-neuvième jour du mois de mai, année MDLXIII. »
Chap. XII, note 2, page 225. — Le roi Artus, ou plutôt V Histoire des \ chevaliers, Olivier de Castilie et Jrlusd'Algarve, Nous avons sous les yeux un exemplaire dudit livre Imprimé ù Burgos, en 1449, édition que ne connut pesllMdez. Elle est in-folio, avec des figures gravées sur bois; à la fin on lit: « Alagloae et à la louange de notre rédempteur Jésus- Christ et de la bienheureuse ^krfjs Notre-Dame Sainte Marie. Le présent ouvrage fut achevé dans la très-noble cl loyale cité de Burgos^ le quinzième jour du mois de mai, année de notre rédemption mille CCCCXCIX. Lettre gothique, à deux colonnes. » Outre les éditions de ce livre que cite Brunet, de 1501 et de 1604, il en existe une de Séville, de 1510, par Jacob Crombergcr, Allemand, du vingtième jour de novembre, in-folioi eanetère gothique, à deux colonnes, sans pagination, de 34 feuilles. Les ligures sont dîf-
férentes de celles de Tédition donnée en 1499. Dans les premières éditions, on exprime que l'ouvrage fut traduit, du latin en français, par Philippe Camus, licencié dans l'un et l'autre droit, in utroque. Mais, dans les éditions du dix-huitième siècle et dans les éditions postérieures, on l'attribue à un certain Pedro de la Floresta.
Quant au livre intitulé V Histoire de la belle Magalone, JUle du roi de Atoples, et du très-valeureux chevalier Pierre de Provence, nous en avons vu une édition non citée parBrunet. Elle est de Séville,in-4% par Jacob Cromberger, Allemand, année MDXIX, caractères gothiques, 30 feuilles, sans pagination.
Cbap. XII, note 4, page 226. — Dans le prologue de l'édition si curieuse de V Histoire de Charlemagne, faile à Alcala par Sébastien Martinez, en l'année 1570, et que nous avons sous les yeux, on lit le passage suivant:
« Il en est de même d'une histoire venue à ma connaissance, en langue française, non moins agréable qu'utile, qui parle des grandes vertus et des exploits de Charlemagne, empereur de Rome et roi de France, et de ses chevaliers et barons, comme Roldan et Oliviers et les autres pairs de France, dignes de louable mémoire pour les guerres cruelles qu'ils firent aux infidèles et pour les grands travaux qu'ils entreprirent afin de rehausser la foi catholique. Et comme il est certain qu'en langue castillane, il n'y a pas de narration qui en fasse mention, excepté delà mort seule des Douze Pa/r«à Ronscevaux, il m'a semblé juste et utile que ladite histoire et les faits si remarquables fussent connus dans toutes les parties de l'Espagne, comme ils sont manifestés dans les autres royaumes. Par conséquent, moi, Nicolas de Piamonte, je propose de traduire ladite composition de la langue française en romance castillan, sans changer, ni ajouter, ni enlever autre chose de la rédaction française. Et l'ouvrage est divisé en trois livres: le premier parle des commencements de la France, de qui lui resta le nom et du premier roi chrétien qu'il y eut en France, descend jusqu'à Charlemagne, qui fut ensuite empereur de Rome. Ce récit est traduit du latin en langue française. Le second parle delà rude bataille que le comte Oliviers livraàFiérabras, roi d'Alexandrie, fils du grand Almirante Balan, et ce livre est en mètre français, bien versifié. Le troisième parle de quelques œuvres méritoires que fit Charlemagne ; et finalement de la trahison de Ganelon, et de la mort des douze pairs, et ces livres furent extraits d'un livre bien approuvé, appelé Miroir historique, Espefo historial.n
Chap. XII, no/c 2,page 227. —D'après notre manière de voir, il n'y a aucun doute que Hicronimc Sentpere,Sempere,Samper, puisque ce nom se trouve diversement écrit, et Hieronimo de San Pedro ne soient une même personne, et que l'auteur de la Caballeria celestial ne soit aussi l'auteur du long poème intitulé la Carolea, Dans la joute poétique qui eut lieu, à Valence, en 1533, dans l'église paroissiale de Sainte-Catherine martyre, et imprimée ladite année par Francisco Dias Romano, in-4°, apparaît un Jhronim Sentpere, négociant de Valence, sur les instances duquel ledit acte fut célébré, et qui fut ensuite un des trois arbitres ou juges nommés pour la distribution des prix.
La Caro/ee, imprimée aussi à Valence par Juan Arcos, 4560, in-S", contient dès le début, entre autres compositions poétiques à la louange de son auteur, une ode latine et un sonnet de Miguel Jeronimo Oliver, et dans la seconde partie de la CaucUeria celestial, imprimée à Valence par Joan de Mey Flandre, année MDLIII, in*
folioj U se trouve aussi un duodecastichon^ du même Miguel Jeronimo 01iYer,à l'éloge de TœuTre et de l'auteur. Dans la seconde partie del'irl d^écrire de Psdro de Madariaga, imprimée à Valence, en 1561, on lit un sonnet de Jeronimo Seapere, ainsi que dans la traduction castillane d'Ausias Marek, faite par Geoige de Montemay or (Madrid, 1579, in-8''),etdans \ii Diana enamorada du même auteur, où il est appelé Sampere. Tous ces détails finissent par nous persuader que l'auteur delà Carolée et de la Chevalerie céleste sont une même personne^
Chap. XIII9 note 1, page 247. — La Tragedia PoUdana est TcBurre du bt» chelier Sébastien Femaudez, qui mit son nom dans les acrostidies saiTants :
CQ 1 faiso cupido, por quien padescemos r^ itigios y enojos, que non se dezillos, c0 urlando, barlando, nos echa sus grillos
> donde metidos salir no podremos.
n aptivos subjectos, sus grandes extrêmes s umillan, e baten el seso é razon , n quando amor Ange soltar la prision»
c^ a pena es tan dulce que mas la queremos. r^ os casos lallaces que amor urde é trama, n stando el amante y a puesto en cadena ; 9 evueltas que causa, passiones que ordena, cfî ospechas, reoelos que pone en la dama, n clipsan la vida, y enturbian la fama o orrando lo illustre oon vicios muy feos,
> baten, allanan los altos desseos,
^ i amor da un descanso, mil cuentos dorama. H an gran negligencia, tan cierta locura, «-i uzgad si meresce castigo menor, >- ndando el muodano, siguiendo el amor, ss i espéra sossiego ni aun hora segura : >4 allesoe en la casa de amor, la oordura : n stà transfoimada memoria en oluido, 90 azon non paresce y ausenta el sentido, '^ otad amadores que es vuestra holgura. >• ndays tras un viento de amor aoossados, 2 i el aima descanssa ni el cuerpo reposa : D ezis que es amor y es muerte rauiosa, n stays ya mortales con gustos daùados, M elosos, del cielo dexad los pecados Y en solo buscarle poned la memoria, Porquo si aveys del mundo Victoria De gloria c honor sereys coronados.
Ce livre si rare, dont nous n'avons pu voir qu'un seul exemplaire, a pour tilic : Tragedia Poiiciana, dans laquelle on traite des amours très-malheureuMS de Policien et de Pbilomène, exécutées par industrie de la diabolique vieille i mère de Parménon et maîtresse de Célcstine, a Tragedia Policiana, en Im < tractan ios mwj desgranados amores de Policiano e Phelomena, 1
• industria de ia diabolica vieja Glaudina, madré de Parmeno y tnctestra de Gelestina. » 11 y a au dessous une gravure sur bois représentant Policien et Philomëiie. Au verso commence le prologue où l'auteur^ exposant les raisons qui Tont porté à écrire cet ouvrage^ s'exprime en ces termes : « Pues en el processo de mi scriptura, no solamente he huydo toda palabra torpe ; pero aun he evitado las razones que pueden engendrar desonesta ymaginacion^ porque ni mi condicion jamas se agradô decoUoquios suzios^ ni aun mi profession de tratos dissolutos. » — «Dans le cours de ma composition^ non-seulement j'ai évité toute parole honteuse^ mais encore j'ai écarté les raisons qui pouvaient engendrer une image déshonnéte, parte que ni ma condition ne s'est jamais complu à des entretiens impurs^ m môme ma profession à des commerces dissolus, t»
Puis il ajoute à la fin : a Cette tragédie PoUciana s'est terminée le xx« jour du mois de novembre, aux frais de Diego Lopez, habitant de Tolède, Tannée de noti^ rédemption mil cinq cent quarante-sept, in-4<>^ lettres gothiques^ 80 feuilles. »
Malgré les protestations de l'auteur, la tragédie, qui est en prose et qui se compose de vingt-neuf « actes^ » ou^ pour mieux dire> de vingt-neuf a scènes, » ap« partient au genre des Célestines et peut aller de pair avec Tune d'elles^ queUe qu'elle soit, pour Tobscénité et la grossièreté. Policien^ chevalier d'une illustre naissance, et habitant de Séville, voit par hasard^ dans un jardin^ Philomène^ fiUe de Tbéopbilon et de Florinarde^ s'éprend d'elle et rentre dans la maison en poussant des cris et des gémissements pour la douleur que sa vue lui a causée.
1] appelle Solinus^ son serviteur^ et délibère avec lui sur les moyens de voir Philomène. Solinus lui conseille de lui adresser une lettre. Après des incidents divers, où interviennent Salucius^ compagnon de Solinus, et deux entremetteuses appelées Cornélie et Orosie^ avec leurs créatures Pizarre et Palerme, la lettre de Policien est remise par Silvanicus^ son page^ à Dorothée^ servante de Philomène. Cette dernière, connaissant l'honnêteté et les principes sévères de sa maîtresse, a recours au moyen suivant^ qui consiste à la mettre dans un livre que Dorothée a coutume de lire tous les jours. La missive amoureuse est mal reçue de Dorothée; elle menace de tout raconter à ses parents. Policien^ désespéré^ a recours à la vieille Claudine^ qui lui promet une victoh-e assurée. Elle se consulte d'abord à ce sujet avec Parménie^ sa fille^ et Libertine, sa domestique, s'introduit dans la maison de Philomène, lui fait part des amours de Policien, et lui administre en même temps un filtre amoureux qu'elle avait préparé. Philomène, par l'artifice diabolique de Claudine, se sent brûler d^amour pour Policien; elle lui écrit un billet que la vieille lui porte et où elle lui donne un rendez-vous pour la nuit suivante. Policien, accompagné de Silvanicus, son page, franchit les murs du jardin, a une entrevue avec sa bien-aimée, et ils se donnent rendez-vous pour le lendemain. Théophile, père de Philomène, remarque chez sa fille quelque trouble nouveau; il gourmande sa femme Florinarde, appelle Silverius et Pamphile, ses serviteurs, et les charge de rouer de coups la vieille Claudine, s'ils l'aperçoivent 11 ordonne en même temps à ses jardiniers Machorre et PoUdore de surveiUer le jardin avec un soin tout par^ ticulier et de lâcher la nuit un lion qu'ils ont à la maison. Policien, suivi de son page Silvanicus, et de ses deux domestiques Solinus et Salucius, arrive aux murailles du jardin, applique l'échelle, saute à l'intérieur et se dirige à l'endroit où l'attendent Philomène et Dorothée. Mais les chiens entendent du bruit et aboient; le lion arrive et met en pièces l'amoureux infortuné. A cette vue Philomène tombe à terre et meurt de chagrin et de douleur. Pendant ce temps les domestiques de
Théophile tuent à coups de bâtons Claudine qni^ avant de mourir^ fait et lègue àCélestine tous les artifices et tous les secrets de soa métier, et lui en même temps l'éducation et la direction de sa fille Parménie.
Tel est le sujet de cette comédie, dont le principal rôle est celui de la vieille dine^ qui se trouve nommée dans le dernier acte de la CéktUmie.
Chap.XUI, page 247^ ligne!. — Au lieu de Domiii^ocfeCaf/^a, lisez: AmnIi^ de GazUlik, Ce fut un chevalier basque passionné pour les lettres. Il habita kM(temps Milan^ Venise^ et d'autres points de l'Italie, envoyé en missions ou en finetions par Charles V. Ce n'est pas le même Gaztelu qui suivit ce monarque à Juste et qui fut secrétaire de Philippe 11. 11 ne fut pas non plus l'auteur «Tune continuation delà Célestlne. Seulement il en donna une édition nouvelle, à Vense, en i536, avec la seconde partie de Feliciamo deSUoa, qui venait d*ètie mise an jour, en Espagne.
Chap. XllI, page 247, ligne 14. — Juan Sedeno, qui mit la Céiestine en vers, m fut pas traducteur du Tasse, comme le dit Ticknor; c'est un autre Sedeôo, tout à fait distinct, qui vivait environ un siècle après, et qui traduisit aussi L« ^ di San Pietro de Luigi Tarullo.
Chap. Xin, page 248, ligne 5.— La comédie ayant pour titre £/CfAwo, est la i que celle qui est intitulée La Lena. Imprimée deux fois, la même année» cliei le même imprimeur, elle a été Intitulée une fois El CdoMo, une autre La Dans Tune l'auteur se nomme AlTonso Velasquez de Velasoo, ce qui ne cun doute sur la signification de l'abréviation Fz,
Chap. XIV, note I, page 251.— En i52i, suivant Nicolas Antonio, on impriiM à Rome La Tribagia ou voie sacrée de Jérusalem^ qui est, à ce que Ton cnrit, la relation en vers de la pérégrination et du voyage faits par Juan deTEncina, en owpagnie de D. Fadrique Enriquez de Ribcra, marquis de Tarifa. Depuis elleaétéplosieurs fois imprimée avec la relation en prose dudit voyage, écrite par le marqû La première réimpression se fit à Lisbonne, en 1580, in-4"; la seconde, à SévUfe, par Francisco Percz, in-4*', 1006; la troisième, à Lisbonne, par Antonio ANim, 1608, in-4*, sur les instances du duc d'Alcala, vice-roi de ce royaume; la quatrième, à Madrid, par Francisco Martinez Abad, 4733, in-fol.; la cinquième cl dernière, par Pantaléon Aznar, 1786, in-4*. A la fin de cette dernière édition d de la seconde de ListK)nne, se trouve la romance ou c Somme de tout le viqfage* que l'auteur soupçonne, avec raison, ne pas être Tœuvre de Joan defEnâna. L'édition de Séville a pour titre : « Ceci est le livre du voyage que j*ai fkit à JéninWm et de toutes les choses qui s'y sont passées, du moment où je suis sorti de hs maison deBornos,lc mercredi 24 novembre 518, jusqu'au 20 octobre 8y,ofrje suis entré à Séville, moi D. Fadrique Enrrique de Rivera, marquis de Tih rifa. »
Chap. XIV, noie % page 251 . — 11 existe plusieurs éditions des onivres de JMi de rEiicina; la plus complète est celle de Salamanque, 1509, avec ce titre : « CSn- « cionero de toutes les œuvres de Juan de TEncina avec les stances (
HI8T0iRK DB LA LITTCIIATVBB ESPAGNOLS. ftt7
« Tacte du repelon, où sont introdnits deux bergers, Piemieorlo et Jèiui, poilr, ele; « et d'autres choses nootellement ajoutées; -în-lbl. de 104 feuilles.- » A la fin sd trouvent ces mots : « Le présent ouvrage fut imprimé par Hans Gysser, Allemand « de Silgensfat, dans la frès-noMe el tiès-loyile dl6 de Sala8iaBqoe;*léqiiel dit « ouvrage se termina le sept dn mois d'août de Kannée mil cinq cent neuf, ë
n y en aune autre, postérieure, de Saragoase^ tp» Georges God, daqtflÉiièlne our du mois de décembre mil cinq cent séixe, a in-loiio de 98 fèôllas. .
Outre son églogue de PiaMa f ^^totofHhnëo» probablement perflsefoor les lettres, Juan de l'Endna écrivit divers autres ouvrages en vers parmi lesquels nous avons vu les suivants : Documenio einstrueekmpÊroBeehaiapara'iMidon-' zellas desposadas y resiUn easadaa. Can una Jusia d'aaMreê AmAo; par }fuan del Enzina d v,na donzMa, que mueho U penaba. MDLVi, Moa indioalia» du lieu où elle fût imprimée, in4% lettres gothiques. . .lii
Disparates trobados, Salamanque, 1496, in-4*. Ce sont lesmèmeaqm se H'ouvent imprimés dans ses œuvres. Dans le CancUmero ^eiimi/deflerDaiiido del Castillo (édit. de 1573, fol. 263) on lit une compodtion intitulée JSeq, que ro9 atr tribue à Juan de l'Encina. : :
Quelques*unes de ses farces s'imprimèrent aussi à part JNoos en avons vn une in-4* avec ce titre zEglogatrobadapor Juan del EuMina, dans laquelle sont introduits trois bergers, Filène, Zambardo, Cardonius; où l'on raconte comment ce Filéne, épris d*amour pour une femme appelée Zéphyre, et se voyant peu favorisé dans ses amours, conte ses peines à Zambardo et àCardoniu8j et ne trouvant pas en eux de remède, se tue de sa propre main ; in-4% en gothique, sans lieu, ni année d'impression. Nous connaissons une autre édition delà mèm^liuee, Csiteà Tolède, dans la maison de Juan de Ayala, 1553, et in-4« aussi.
Le monument qui, d'après Gil Gonzalez Davila, toi élevé à la méfooire de Juan de l'Encina, dans la cathédrak de Salamanque, n*eilste ^us. U a proiiabloâient disparu par suite des changements nombreux qui se sont Csits postérienrement dans cet édifice.
Ciup. XIY, page 258, ligne 3. •<- D. Bartolomé Joséealkurda^d«aileB«piéro4 de son CrUicon, feuille volante de littérature etde beaujc^arls, pages<2A*35i bous fait connaître un nouveau compositeur dramatique du nom de Lneas Femaodez, natif de Salamanque, postérieur, c*est vrai, à Juan de l*Bndnay dont il. lai le disdple et l'imitateur, mais antérieur au Portugais Gil Vieeirt e et à notre EaiMomé de Terres Naharro. L'autenr réserve, pour son Histoire critifue du gfnie espagnol, des détails plus étendus sur le poète de Salamanque; toutefois il décrit minutieusement un volume de ses œuvres, imprimé, parait-il, en 151 4, in-bUo, en caractères gothiques, et intitulé i Farsas y eglogas al Moda y mtUo pastaril y ea4teUano,Jechas par Lucas Fernande^ stUmatMÊOf nueiMmimUe imprmat. A la fin du livre on lit la note suivante : « Fué impresa la présente obra en Salamanca, por el muy honrado varon Lorenzo de Léon Dedei, a diez dias d^ mes de noviembre de 1514 anos. » Les farces sont au nombre de six, trois sur sillets divins, et trois sur sujet humain. Une de ces dernières, qui est presque une comédie, sans aucun titre, a été imprimée par le senor José Gallardo, dans le numéro 5 de son Criticouy en même temps que le Triunfo de amor, et un vilUmeieo de Juan de TEncina. Il est regrettable que fécrivain distingué à qui nous devons ceadétails, avec bien d'autres notices tort étranges, sur notre littàaiture poétique et drtina-
tique^ ne nous ait pas donné jusqu'ici d'autres fruits de son éradilion et de son esprit (voyez son article sur l'assonance, au numéro 3 de V Anthologie e^sagmoie),
Chap. XV, note i, page 270. — Dans la Fhresta de varia poesia da docteur Diego Ramirez Pagan, imprimée à Valence, en 1 862, un des Hnes les plus mrm de notre littérature poétique et dont nous parlerons plus loin, se trouve une JUimoh taiion sur la mort de Bartholomé de Torres Naharro. Nous la transcritoiis ici parce qu'il y est longuement traité de ml PropaUadia.
Uora amor en este dia, Uoran tambien amadores, Llora el canto y armontat Tibios estân les amores
Y muda la poesia :
Sube el llanto & las estrellas De Espana , madré dichosa ; Dixele : ,; Por quien querellas ? c* Por quien estas tan llorosa ?
Reina de provlndas bellas.
^Que principe te ha faltado Que no seas prcvenida De su natural traslado, Tan del blvo, que la vida Por este se ha mejorado ?
i Que bien bas echado menos De bienes tan principales Teniendo los barrios llenos ?
i Que mal padesces , los maies Siendo de ti tan agence?
Respondiô me : Un bijocharo Dias ha que me falto :
Uoré con gemido claro
Y agora otra vez murio, Que esto me cuesta mas caro.
Quedôme de el una nieta , Tan hermosa para dama , Para reyna tan discreta, Que no se quien no la ama Con fuerça de amor sécréta.
De los principales querida, De los sabios fué estimada, Era UD jardin de la vida Donde agora es agostada La rosa la mas escogida:
Porque bien no la escardô De las espinas danosas El padre que la engendré,
Y en sa nineiniiehat Como A hija le sofliriô.
Mas los sabios labradores De nuestra huerta divîna.
Que escardan las bellas flores De la maliciosa espina»
Plantando yervas mejorei.
De la Propalâdia huerta Mandaron que â oalioaato Fuesse cerrada la puerta, Ilasta que con lelo sancto Refomiada, sea abierta.
Y esto assi me ha renorado Las lagrimas de an h^o.
Que mas vivas las he dado
Y no con tanto letijo :
Muerto , fué de mi llorado,
Porque viendo su hechan Desecha y como enterrada,
Y que en la biva pintura Noay mano tan avisada Que restaure esta figura ;
Pues lo que Apeles piotor Con grande eaydado cmpiaça , No lo acabo otro menor, No ay pano de aqoella plaça Ni matii de aqudeolor.
No ay otro Torres Naharro Aunque basasse entre noa Apolo en ardiente cano, Que el oro de veinte y doa Con este tybar es barro.
i Quien el oomioo detir Tan facundo y élégante Supo en el mundo seotir?
i Quien vena tan abondaDlè Tttvo en tan liso eMribir f
i Qaien la propiedad gaardo Corto quedari el denr.
De laslenguas estrangeras Y escaso qttalquierllorar. Y el verso en ellM canW ^.^^^^ ^ ^^ I,„^j„ ,
T.nlain.doqued«e«. Con «rte se eacuresia
Queentodasellagnaseiô? u copU y lurido Vando 'l
Tan por suyas possehian Qae la toacâna armonia
Sus venos nuestras passiones Al cielo va sublimando. Que, «degré., reyrhMtan. Vi «r digno 4e «emoris
Y.tnrtes.loscoraçones S» llanto ; y «sompliélo :
Masdurosentemeçian Tu quelees erta Jiyrtoria,
Al fin es mas de admirar Diras devoto : En el delo
Caso , que no de escrevir Tenga su anima gloria. Que à yaron tan singnlar Amen.
Chap. XV, note 4, page 270. — Ayant sous les yeux PexemplAire qui peutêtre appartint à Moratin, et qui est passé maintenant à la bibliothèque choisie de D. José-Maria de Alaya, nous en donnerons une légère notice. D est in-folio» en gothique^ à deux colonnes^ et sur le fh>ntispice on lit : « PropaUadia de Bartolomé « de Torres Naharro, adressée à l'illustre seigneur, le S. D. Fernando Davah» « d'Aquin, marquis de Pescara, comte de Çorito, grand camerlingue du roi de « Naples. Dans cette PropaUadia sont contenues trois lamentations d*amour, une « satire, onze chapitres, sept épisloles, la Comédie séraphine^ la Comédie Tro- « pheay la Comédie soldatesque ^ la Comédie Tinellaria^ \bl Comédie Iménée, « la Comédie Jacinte, le dialogue de la naissance, une cx)ntemplation, une ex* « clamation, au fer de la lance, à la Véronique. Portrait, romances» chfmsons» « sonnets, la Comédie Âquilane, »
Quelques feuilles manquent à la fin du livre, et par conséquent on ne peut saToir le lieu fixe de son impression. Gomme on n'y trouve pas les deux sonnets italiens, cette circonstance a sans doute fait croire à Moratin qu*il s'imprima à Rome. Mais^ quand même il en serait ainsi, cette édition ne saurait jamais ètre^ comme l'affirme cet écrivain, l'édition princeps de la PropaUadia, qui fut faite par Juan Pasqueto de Sallo, le jeudi xvi mars de MDXVII. Nous autres, nous sommes portés à croire que c'est une seconde édition faite à Naples, et ce qui nous le persuade, c'est la qualité du papier et le caractère, qui semblent être les mêmes dans l'une et l'autre édition.
Outre les éditions que Ton cite de cet ouvrage, savoir celles de Séville de 15Î0, \ 533 et { 545. toutes in-4" ; celle de Tolède de \ 535, aussi in-4» ; une d'Anvers, in-8», sans date, et Tédition expurgata de Madrid, nous en avons vu une autre de Séville inconnue jusquUci à nos bibliographes. Elle est in-folio, lettre gothique, et contient en plus de la Comédie ÂquilanOy la Calamita, qui ne se trouve pas dans les éditions antérieures. A la fin de cette édition on lit ce qui suit : « Fin de la Propala^ « dia de Bartolomé de Torres Naharro. Imprimée à Séville par Jacob Cromberger, « Allemand, et Jean de Cromberger, Tannée de Tincamation du Seigneur mil cinq « cent vingt-six, le 3 octobre. »
Chap. XY ,note 4, page 286. — En 4847, D. Pablo flarregui, membre de là commission des monuments historiques et artistiques de Navarre, publia un poème provençal du treizième siècle, trouvé parmi les manuscrits du couvent de Fitoro. Il
traite de la guerre civile qui éclata à Pamplone^ durant la minorité de la reine dona Jeanne, fille de D. Henri, alors qu'était gouverneur du royaume mesure Euitache de Beaumarché ou Eustaquio de Bellamarca. Il se compose de cinq mille vers environ. L*auteur de cette intéressante production, assez semblable pour la forme à celle que publia, en i837, M. Fauriel, avec le titre de Histoire de la crcieaét contre les hérétiques albigeois, s'appelle Guillaume Aneliers, de Toalouae, en France.
Chap. XVI, page 287. — Au lieu de Arnaud Plaguès, lisez Arnaud Magnés/
Cbap. XVI, note i , page 288. — L'auteur a omis ici une notice sur an ouvrage très-important qui appartient à ce siècle et au règne deD. Jaime le Conquérant Je veux parler des Trobas^ de Mosen Jaume Febrer, sur la conquête de Valence et sur les familles nobles qui habitèrent ladite ville.
Jaume Febrer florissait vers le treizième siècle. Il fout le distinguer d'un antre Febrer cite dans la lettre du marquis de Santillane (Fuster, Bibliotb. Yalenc, tome I, page 3). Ces Ttobas étaient restées inédites, lorsqu'elles furent publiées à Valence, en 1796, in-4<>, par D. José March. Elles deviennent si raresqu^il en ciralait à peine un eiemplaire, lorsqu'en i848, elles furent imprimées de nouTean, collationnées sur un ancien manuscrit, et augmentées de notes par le laborieui antiquaire D. Joaquin Maria Bover, à Palma, Majorque.
Chap. XVll, note i, page 299. ^ Le manuscrit qui servit àMayant pour son édition se trouve aujourd'hui à la Bibliothèque du British Muséum, à Londres : c'est un volume in-4° d'une écriture assez semblable à celle de la Un du seizième siède; il contient, entre autres choses, le traité de la Gaie Science et le Dialogue été Iongués. Ce dernier n'y est cependant qu'en extrait, et tel que le publia Mayans, i que nous ayons pu rien apprendre sur un autre exemplaire complet de cette i vre si remarquable.
Chap. XVII, note 2, page 301. — La Bibliothèque de lUniversité littéraire de Saragosse conserve, quoique très-maltraité, puisqu'il lui manque les Tingi^rois premières feuilles, un Cancionero catalan réunissant les œuvres de trente-trois poètes. C'est un volume petit in-folio avec 319 feuilles pleines, écrit sur un papier brun, dans la dernière moitié du quinzième siècle. Les 106 premières feuilles sont consacrées aux œuvres d'Ausias March, et, comparées avec celles qui sont imprimées, elles offrent une assez grande variété. Viennent ensuite les antres poétesy la plupart catalans ou valenciens, et dont voici les noms : Aman March, Bernai Miquell, le vicomte de Rocaberti, Jacme March, Mosen Jordi de Sant Jordi, Mosen Père March, Luis de Vilarasa, Mosen Luis de Requesens, Franœsch de la Via, Fkancesch Ferrer, Valtera, Perot Johan, D. Diego, Pere Torellas, dcapellan Sagadeil, bénéficier de la Seu de Barcelone; Léonart de Sors, Jacme Safont, Mosen Rodrigo Dicz, Mosen Sunyer, Marti Garsia, Jacme Scrivâ, Pere Galvany, Ramon SataH, Arnau de Vill, neveu de Frère Ramon Rogef de Vill et commandeur de BeriNM dans Tordre de Saint- Jean de Jérusalem; Mosen Borra, Johan Boschan» Andren de Bozados, Mosen Navarro, Johan Garau, Saguera, Mosen del Monestir, le due Johan,
Deux compositions seulement portent une date : l'une d'elles, qui est anonyme et fait allusion à la prise de Constantinople par les Turcs, en mai I4S3, i
HISTOIRE DE LA LITTËRATUBE ESPAGNOLE. eoi
avoir été composée peu de temps après. L'autre est une déclaration ou sentence, en vers^ donnée par le duc Jean et publiée par son secrétaire Mosen Johan PeyriJ , le 30 juillet 14o8^ sur une dispute littéraire qui s'éleva entre Mosen Pedro de Sant- Steuc et Sanxo de Saravia : son auteur est Mosen del Monestir.
Il y a aussi une romance de Francesch Ferrer, sur le siège de Rhodes par les Turcs, et commençant ainsi :
Qui veu présent | lo que may no ba vist Per Dovell cars | lo cor fa madament E tal se fa del j que no veu e vist Que com si veu, | desige ser absent.
Mais la composition la plus remarquable de tout le Cancionero est une espèce de dialogue auquel prennent part les poètes : Xartier^ Vidait, Vilarasa^ Arnau, March, Mexant^ Père Torrela (sic), Ausias March, Lope d'Estunîga^ Ponç d'Ortessa, Marti Garsia, Alfonso Alueres, Inigo Lopes, Mosep Jordi, Blasquasset^ Micer Oto, Johan de Torres, Arnau Deniell, Bernât 6 Vincent del Ventadorn, Francesch Ferrer, Johan de Mena, Francesh de Mescua^ Masias^ Vaqueras, Johan de Duenyas, Mosen Johan de Castelvi, Sentaffé, Guillen de Bergeda et Francesch Febrer.
Dans ledit dialogue, qui roule tout entier sur Tamour et ses souffrances^ Alphonse Alvarez, qui ne peut être autre que le célèbre Villasandino, poète du quatorzième siècle, et dont les œuvres occupent une grande partie du Cancionero de Jean- Alphonse de Baena, Alvarez s^exprime ainsi :
Ha gran error No dar favor
Quien por amor Al mal sabor,
Todos tiempos seguia ; Quel sabîdor ,
Mas la color Pone por philosofia
De tal error Este exemplo en tal ténor :
Es mostrar alegria, « Hueso que cupo en parte
Perder temor, Roelo con sutil arte. »
Don hiGO Lopez dit [fol, 498) :
Por amar no sabia mente , He servido a qoien no siente
Mas como loco servieute Meu cuydado.
Juan de Mena {fol. 202> verso ) :
Si en algun tiempo dexado Mas es que c^oria passar
Désespère de pasiones Reduzir à la memoria
Gloria avré d'aver pasado Gomo tanbien U Victoria
Las Untas tribulaciones : Se cobro por afanar Que en el tiempo de la gloria
Macias (/o/. 203) :
Yo por quel meçecimiento Mas por sa meroet eomplida
Asi lo manda, Duelete del perdimiento
En que anda Mas que non aea perdida
Mia Ventura é vida ; En ti la mi esperança.
JUAH DE DUERAR ( fol. 304 ) :
Amor, temor e cordara Al desaeo quen abMBcia
Fassen callar en pressencia Dezir me manda trialan.
Sentaffé {fd. 205):
Si mi senyora lazrada Do me eoraaoïi talaya»
Fnese del mal que m'aterra Gonoaca ques bien querer»
Haonque me fixég guerra Poique me qaiem vakr
Séria con paz mezolada. Guando meneiter lo aya. La gentil enamorada,
Si l'on excepte le petit nombre de vers que nous venons d'imérer, et une o« deux compositions de Pedro Torrellas qui, quoique Catalan, écrivait aassî en castillan, comme on peut le voir dans le Cancionero général, toutes les autres po^ sies de cet intéressant manuscrit sont en langue limousine. Il serait à délirer ( lettré, versé dans les vieux dialectes catalan et valencien, oollationnftt ce i avec les manuscrits conservés à la Bibliothèque impériale de Paris et décrits par M. Ocboa dans son Catalogue raisonné^ n<»* 7699, 7819 et autres.
Ghap. XYIl, note 3, page 301. — Parmi les écrivains catalans de cette époque, il faut mentionner Père Miquel Garbonell. Outre une chronique très-estimable dans sa langue maternelle, ce poète nous a laissé diverses compositioni^ et entre autres une traduction ou imitation de la Danse générale de la mort. Qooiqa^l fût bien connu, Torres Amat n'en dit rien dans son Dictionnaire de» écrtaeUni catalans. Nous avons crû, par conséquent, devoir combler cette lacune.
Garbonell naquit vers l'année 1437; il fut notaire public de Barcelone, greffier des commandements de l'ancienne chancellerie de Gatalogne et archiviste génénl de la couronne d'Aragon. Sa chronique intitulée Chronignes de Espamga, etc., qvie tracta dels nobles e intfictisims Reys dels Gots y gestes de aquelU f Ms Comtes de Bareehna e Reysd'Ârago, fut imprimée à Barcelone par Caries Anoros, 4546, in-fol. gothique. Elle s'étend jusqu'au temps du roi D. Inan 11 d*Anigoii, père de Ferdinand V. Gomme Fauteur nous l'apprend lui-même à la fin, il commença à l'écrire le 3 février 1495 et la termina le 26 mars 4513. Rien n*est asssrément plus curieux que la raison qu'il donne pour ne pas y comprendre le règne de Ferdinand le Gatholique, puisqu'il vécut du temps de ChariesA}onif^ètqn'ilne mourut qu'en 4547,à l'âge de quatre-vingts ans. «Plusieurs personnes ont dit qoe « je devais achever en écrivant ici les actes du roi D. Ferdinand, fils da roi D. Ion, « de glorieuse mémoire; mais le susdit Misser Hieronim Pan m'a anssi conseOlé « le contraire : il ne faut composer que jusqu'à la fin du roi D. Juan indnsive* « ment, laissant composer le reste aux chroniqueurs du roi D. Ferdinand, qai « sont bien payés^ tandis que moi, je ne serai peut-être pas récompensé, fdn « son bien pagats, e yo forte no sere rémunérât. • G'est là plus qu'une Ckrmé' que d' Espagne, tÀire qu'il plut à l'auteur de lui donner, c'est une histoire desroit d'Aragon, précédée de courtes notices sur les rois goths, la généalogie et la des-
HISTOIRE DE LA UTltRATUBB ESPAGNOLE. 603
cendance des rois de Navarre. Quant à ceux de Castille et de Léon^ il en parle à peine.
Carbonell a laissé manuscrites des poésies en castillan, en catalan; des lettres en latin et en catalan, sur divers points historiques, et sur des documents des archives dont il était chargé; un traité des funérailles du roi D. Juan II, et quelques observations sur rinquisition. Il traduisit, comme nous Tâtons dit, en catalan, la Danse de la mart^ dans le même genre de vers. En voici un spécimen dans la stance que la Mort adresse à l'aveugle :
Vos cego nunquam haveu vista. Si dois peocats vos penediu ,
Palpant, palpant» al bal veniu : Satîsfet e be confessât.
No façau la cara tan trista , Vendreu al loc hom tôt hom nu;
Musica oontrapunct teniu A morir cascus convidat.
D. Manuel de Bofarull, actuellement archiviste d'Aragon, prépare, à ce que Ton nous dit, une édition des œuvres poétiques d'un de ses prédécesseurs, Pedro Miguel CarbonelL
C'est à la même époque qu'appartient une élégante traduction du Corbaecio faite en catalan par Narcis Franch, négociant et citoyen de Barcelone, et qui commence ainsi : «c Aquest libre se apella Goruatxo, lo quai fonch ffet he ordenat per « Johan Bocaci soberan poeta lauréat de la ciutat de Florencia, en lingua thos- « cana e après es estât tomat per Narcis Franch mercader e ciutada de Barche* « lona et tracta del molts maliciosos engans que las dones molts sovent fan als « homens, segons que en lo dit libre se conte. » Cest un volume in-4<*, d'une écriture de la fin du quatorzième siècle.
Chap. XYII, note 4, page 301. — On connaît trois exemplaires de ce livre s rare : celui de la Sapiencia de Roma^ qui est le même que celui que décrit Meur dez, et qui est marqué dans l'ancien catalog;ue par les lettres zz h. nunu 33, et dans le nouveau Nh ; celui qui appartient au comte de Saceda, qui passa aux mains de rhonorable M. Thomas Grenville, et qui est aujourd'hui au British Muséum de Londres; et enfin, celui que l'on conserve à la bibliothèque de l'Université de Valence, auquel il manque quelques feuilles.
Ce que dit Ticknor que Joannot Martorell, auteur de Tirant lo Blanch, traduisit cet ouvrage en dialecte valencien, ne nous paraît ni exact ni fondé. Ximeno ne se rapporte qu'au prologue du livre où l'auteur dit qu'il l'a traduit de Tanglais en portugais et de cette dernière langue en valencien ; mais il pense, compie Nicolas Antonio (Bihliot, Vêtus y tome II, p. 483), que c'est une fiction de Martorell. Ce dernier aurait suivi l'exemple d'autres écrivains qui ont prétendu trouver leurs originaux dans le grec, le chaldéen, l'arabe et le syriaque, et il aurait eu recours au même artifice. Fuster en dit autant : l'un et l'autre citent une édition antérieure de 1486, et une autre de 4497^ mais sans les avoir vues.
Chap. XVII, note \ , page 303. — La plus complète de toutes les éditions d'Ausias Marché et peut-être aussi la plus correcte, est l'édition de Barcelone (Claudi Bornât^ 1560, in-8**). Outre qu'elle donne un numéro aux Chants^ qu'eUe les divise autrement que la première, de 1543, en œuvres morales, spirituelles, sur l'amour et sur la mort, elle en ajoute de nouvelles. Telles sont^ au folio i83i verso,
diverses demandes ou questions adressées par le poSte à doAa Anadète de Borgia, nièce du pape Alexandre; une autre de Mossen Fenollar à Ausias March, aTec sa réponse et la réponse d'un autre poète du nom de Rodrigo Diez. Quant à ce dernier, nous ne trouvons aucune indication^ ni dans Ximeno^ ni dansRodriguez, ni dans Fuster, pour savoir s'il fut Valencien ou non.
Cbap. XVn^ note % page 304. — L'éditeur du Uvre des Doits n'est autre que Carlos RoS; notaire apostolique à Valence^ très-passionné pour le dialecte de son pays. En effet, outre une collection de refrains valenciens et un dictionnaire, il a composé divers autres ouvrages tous fort estimables, et dont parle Fuster dans sa Bibliothèque, tome II, p. 70, col. f . Dans le prologue de l'édition qn'il appelle la quatrième^ et qui selon Fuster doit être la sixième, il dit que, pour réimprimer le* dit livre, il lui fallut se servir de fragments, et plus loin il ajoute qa*il parvint à avoir le texte entier et parfait, assertion qui est en contradiction avec ce qu'il déclare immédiatement après, dans une autre préface ou avis préliminaire, par ces termes : « L'impression a été copiée sur la seconde, qui a été faite dans cette Tille in-8®, sans y rien ajouter, sans en rien retrancher. »
Ce qu'il y a de certain, c'est que, à l'exception de quatre-vingt-quatone Ters, supprimés dans la quatrième partie du livre, nous ne savons pour quel motif, et quelques passages de la troisième du second livre, qui traite des religiensei, el qui ont aussi été supprimées, tout le reste est conforme à Tédition prinœps de 1 53 i ou à celle de 1 56 i , identique à la première. On y a même laissé des moroeanx et des passages qui paraîtraient ai^ourd'hui trop libres, et Ton n'a fait dispanttre que ceux qui s'occupaient de la religion et de ses ministres. L'édition de 1531, qui est très-rare, se compose de 140 feuilles, en caractères gothiques, et elle est à deux colonnes.
Il y a quelque ressemblance pour le sujet et le style entre ToeuTre de Carlds Ros et une satire en vers composée par Francesch de La Via ou Lavia, sur lequel nooi ne savons rien, excepté qu'il florissait vers le milieu du quinzième siècle, puisque dans le Cancionero catalan, dont nous avons parlé ci-dessus (p* 600), noos troovous plusieurs de ses compositions. La satire à laquelle nous faisons allusion a pov titre Libre de Fra Bernai^ compost per Frttncesh de Lavia por prendre aoftif. C'est une satire très-amère et très-mordante contre les femmes. L*auteor se suppose en route, au mois de janvier, au plus fort des rigueurs de l'hiver, et i trant des moines de Saint-François :
Quant les gats en amor Eu viu venir un fra menor
Gridant et iaent grant remor Fort ben tallat
Per les taulats E portant son habet trcMsat :
Que parsien endiablats , El breviari
Tant son caloros, Tras peniant com a cosnri.
Aferrant ab ongles é dents...
On lui demande d*où il vient, et il répond :
I>el comtat de Benezi En est régnât.
Soy natural , Ara vaigmen a San-Gugit
E hay passât afCany e mal , Veure Harta,
Que dien que porta una carta Frare si Deu vos de honrrança
De perdonança Com hauest nom?
Frareso de sant Balluguet Frare Bernât m'apella hom
De vall Empury.
Après plusieurs détails sur la vie dans ce monastère, il finit ainsi :
Animem cavalcant tôt gint Vers Gerona.
A la fin de l'ouvrage, on lit les mots suivants : « Es estât fet lo présent tractât per prendre solaç ; en lo quai se descobrcn des engaiiys e burles^ que les dones maies^ e no les bones, solen fer. »
C'est un volume in-4" de 41 feuilles, en caractères gothiques^ sans indication d'année, ni de lieu d'impression^ quoique le papier et le caractère fassent conjecturer qu'il a été imprimé vers la fin du quinzième siècle. Il se trouve dans la bibliothèque Colombine de Séville. On y lit une note de la main de D. Ferdinand Colomb : «Este libro costé, assi encuadernado^ 4 dinerosenBarcelona^ por junio de 1536 y el ducado vale 288 dineros. » — « Ce livre ainsi relié a coûté 4 deniers à Barcelone, au mois de Juin iod6, et le ducat vaut 288 deniers, n
Skelton, ligne 23, page 304. — Pour l'instruction de ceux de nos lecteurs qui ne sont pas versés dans Pancienne littérature anglaise, nous dirons que Jean Skelton naquit vers 1470, qu'il florissait sous le règne de Henri VIU, dont il fut le précepteur et le tuteur, et qu'il composa plusieurs ouvrages en vers dans lesquels domine riiumeur satirique. Son poème intitulé : ff^/ty corne ye not to court ? <f Pourquoi ne venez-vous pas à la cour? » qui est une critique excessive du fameux cardinal Wolsey tt de ses actes, lui valut le ressentiment de ce prélat, et fut cause de son emprisonnement. Skelton suivit la carrière ecclésiastique et fut poète lauréat de l'Université d'Oxford, titre que conféraient alors les Universités et non la couronne, comme les choses se pratiquent aujourd'hui. Il s'adonna à l'étude des classiques, traduisit en anglais les Lettres de Cicéron, les CEavre$ de Diodore de Sicile, et d'autres, et mérita qu'Ërasme, dans la dédicace de ses Épigrammes à Henri Vlll, lui donnât l'épiihète de Brltannicarum litterarum Decus et Lumen, Il fut très-favorisé par Algernon Percy, duc de Northumberland ; aussi composat-il une élégie sur la mort de son père^ arrivée en i 527. Le plus estimé de ses poèmes est celui qu'il écrivit sous le titre de Crowne of Lawrel, «Couronne de Laurier. » Skelton mourut en 1529, et, sur son tombeau^ on grava l'inscription suivante : J, Skeltonm fiâtes Pierius hic situs est. Animant egit, 21 Junii, An. Dam. MDXAIA.
Chap. XVII , note 2, page 309. — Fuster {Dibi. val., tom. I, page 57) parle longuemeut du concours poétique qui eut lieu, en 1511, à Valence, en l'honneur de sainte Catherine de Sienne. Mais son article contient diverses inexactitudes qu'il nous sera facile de corriger en ayant, comme nous l'avons, sous les yeux, un exemplaire du livre où furent imprimées lesdiies poésies. En l'année 1511, Johan loffre de Brianso Dunecres, imprima à Valence, in-4o, la vie de la sainte, traduite du latin en valencien, par Fr. Tomas de Vessach, religieux dominicain du couvent
de Saint-Oniifrcy lequel^ sans mettre son nom sar le lÎTre, le dédaia dans le prologue ou dédicace à l'abbesse du coûtent de Sainte-Catherine, par ees mots : « Aquell religios indigne, lo nom del quai trobareu escrit en los caplletres dels « capitols de la présent istoria, frare del monastir del glorios sent Honofire. » A fat fin du livre, qui est une des meilleures éditions faites à Valence, et qui est orné de trente-deux belles gravures sur bois, d'école espagnole, on trouve citée la eoRection de poésies recueillies par Jérôme Fuster, et dont le titre ou entête est le suivant : Libell qui millor dira a la ioya en lohor de la serapkiea eenia Caike^ rina de Sena ordenai per lé senyor mossè iheroni fuUer^ meêire en eaau tàeohgia* Vient ensuite une exhortation en ces termes :
Asserenau | los nuools del entendre Mostrant lo sol | de vostra gran doctrina, Lo huit iorn | ans del iorn de la pla^ Les donareu | per qael iu hi se &ça.
Los reverents | theolechs de gran funa Lo Sorio I y lo canonge Firà De noble tronch | aquella noble rama Don FenoUer | que de virtats senrama Vos iutgaran | sens passio y sens ira. E lo deuot I que traduix la vida Fara stampar | totes les vostres ovres Perque vejam | lo quant fon excdlida
Y en actes grans | ab son espos unida Mirant tal llum | dencesos canelobres.
Levan nos donchs j les benes de la vista Mostrant nos dar | que et quanta sit Ista.
Ces vers sont suivis des poésies, sans titre, que copia Fuster ; enfin, au nombie des troubadours qui concoururent, se trouve, en outre, le nom de Miguel Garaa que Fuster a omis :
Richs trobadors | que bastau a comprendre Lo prim del prim j e puix no poden vendre Del fin brocat | obriu la bala feria Ataviant | ab les lahors condignes Tretes del viu j de vostra pura mena La que vivint | feu actes tan insignes
Y en vida y mort | vence tots los malignes Verge cxcellint | CatherinadeSena.
Que entrels serais | esta huy ooUocada Del fill de Deu | esposa coronada
S En coblcs sot | destil daquestes nostres Près armarcu | vostra lina ballesta Hil qui millor | tirant les tretes vostres Acerlara | en lo paper de mostres
DuD bell robi | farà digoe conquesta
De sent Miquel | assigne voa lo dia
Que vint hi nou | comptarem de setembre
Hil monestir | daquesta verge pia
Sera lo loch | hils iutges sens ialsia
Tant bons tant iusts | quen res no deveu rembre.
Chap. XV11I> note 1, page 321. — Jean Alphoosie de Baena ne fut pas « secrétaire particulier » du roi D. Juan ll^ mais bien expéditionnaire^ ou, pour mieux dire, copiste ou employé à la comptabilité du palais. Dans une réponse de Ferrant Manuel de Lando^ adressée à Jean Alphonse de Baena^ se trouvent les vers suivants :
Ca siyenpre enfengisles de muy batailante En obra de armas valiente, perfecta , Con escrybanias é tynta byen pryeta Sumando lasrrentas del ano passante.
Il eut un frère appelé Francisco^ poète ooDune lui» et qui fut secrétaire de TAdeiantado Ruy Paez de Ribera.
Chap. XVIII ^ note 2, page 324. — Nous devons prévenir ici fque D. Henri d'Aragon, autrement nommé rAstrologue, ne fut jamais marquis de Yillena, comme l'ont supposé par erreur D. José Pelliceret les autres écrivains qui l'ont copié. Son aïeul, D. Alonso d'Aragon, Comte de Dénia et de Ribagorza^ fut^ en effet, marquis de Viliena par la grâce du roi D. Henri II. Dépossédé par Henri UI, ni 1 ui, ni son iils D. Pedro, n'usèrent de nouveau du titre de marquis^ encore moins son petit-fils D. Henri qui, dans des documents de cette époque que nous avons eus sous les yeux, s'intitule toujours : « Don Henri^ onde du roi^ maître de l'or» drc de Calatrava, » et dans d'autres : « Seigneur d'Iniesta, » mais jamais marquis de Viliena. Voyez Salazar y Castro AdverL^ Hist., p. 80, et SalazardeMendoza, Monarquia de EspahOf 1. 1, p. 206. Dans la Chronique de D. Juan II, il est souvent désigné par le titre de «Comte de Cangas de Tineo, » qu'il obtint par la grâce du roi D. Henri UI.
Chap. XVIII, note 1, pag. 325. — Ticknor n'a pas raison dans ce qu'il dit sur la comédie intitulée : Don Enrique el Enfermo, « D. Henri le malade. » Les poètes dramatiques de ce temps ne se distinguent pas par leur exactitude histo* rique. 11 faut convenir cependant que dans le cas présent les auteurs de cette pièce ont pour eux une autorité qui n'est rien moins que la Chronique de A Juan //. Voici ce qu'on peut y lire au chapitre IV, année 1407 : «El rey D. Enrique le o babia dado el maestrazgo de Calatrava, habiendo traido maneras con dona Ma- « ria de Albornoz, su muger, a la quai hizo que dixese que D. Enrique era impou tente, e por eso se queria meter monja : é que despues de Maestre, el habria dis-^ (( pensacion del santo Padre para casar, e la sacaria del monasterio de Santa a Clara de Guadalaiara, donde la llevô a meter monja el roinistro Fr. Juan Enri- Cl quez : é por esto renuncio el condado de Gangas de Tineo, y el derecho que » habia al marquesado. » Voyez aussi Rades de Andrade^ Chronique des trois ordres^ dans l'ordre de Calatrava^ chap. XXXUi.
Chap. XVIll^ note 2, pag. 326. —11 nous est tombé dans les mains un manuscrit du quinzième siècle qui contient divers traités de D. Lopede Barrientos; nous allons en donner la description pour éclairer autant que possible l'histoire littéraire do ces temps. C'est un volume in-folio de 63 feuilles pleines, d'une écriture ronde et claire, avec les initiales et les épigraphes des chapitres à Tencre rouge. 11 contient les ouvrages suivants :
i* Tractado de las especies de adevinanzoi copUado par mandamiemio dei ehristianissimo Rey D. Juan, par D, Lope de Barrientos^ obispo de Cuença. Ce traité se divise en six parties dans chacune desquelles Tauteur se demande 8*ilesl possible ou non qu'il existe une divination ou art magique ; où cet art a pris naissance; quel genre de péché commettent ceux qui s'y livrent; quelles sont les diverses espèces de divination ; et résolution des doutes que ce sujet peut offrir, infol. 1-26. Ce traité est précédé d'une préface ou dédicace au Roi où ranteur dit qu'après qu'il lui eut envoyé le TYaité des songes et celui du hasard et de ia fortune, on lui ordonna de composer le présent traité « pour que Son Altesse « puisse savoir ce qui lui appartient, et que, ne le sachant pas. Elle puisse apprenti dre ce qui est nécessaire pour juger et déterminer, par Elle-même, dans des cas «( pareils d'art magique, lorsque ces cas seraient dénoncés devant Son Altesse. « Dans la seconde partie de ce traité, l'auteur fait allusion aux livres de D. Henri de Yillena, brûlés par ordre du Roi, et non à Tinstigation de l'évèque, comme le bachelier Cibdareal et plusieurs autres Font répété depuis.
2o Tractado de casso e foriuna, divisé en trois parties, fol. 27-38.
3<> Tractado del dormir, e despertar e del sohar e de las adêvimuntts € agueros, e profecia, divisé en trois parties, fol. 39.
D. Lope de Barrientos naquit à Médina del Gampo, en l'année 1382, de parents nobles. Après avoir terminé ses études à Salamanque, il fit sa profession dans l'ordre de Saint-Dominique , et fut le premier professeur de prime de théologie qu'eut son ordre, dans cette Université. Le roi D. Juan le prit dans œt emploit le nomma son confesseur et le maître du prince D. Henri son fils. 11 fut éio éréque de Ségovie en 1438; le Roi et la Reine, le Prince, le Connétable, et tous les seigneurs de la cour, assistèrent à son sacre. En i442, il fut transféré an sîége d'Avila, et, plus tard, promu à celui de Cuença. Il avait gouverné le royanme dans les derniers jours du roi D. Juan II , aidé, pendant de nombreuses années, le roi I). Henri lY, comme grand chancelier de Castille, et il mourut, en 1460^ à l'Age de quatre-vingt-sept ans.
Chap. XVIU, note 2, page 328. — Rien d'étonnant que D. Henri d'Aragon eût si peu de connaissance de la langue latine en des temps où les études dassîc]ucs étaient très-peu répandues en Espagne. Dans la préface à la Chute dee prtè' ces de Jean Boccace, dont la traduction du latin fut commencée par le fhancdîer Pero Lopez de Ayala , son éditeur, Juan Alfonso de Zamora, raconte la dîfBeollé qu'il éprouva à trouver une personne com|)étente pour lui traduire ce qui restait. « Ne pouvant le trouver en Castille, dit-il, je l'eus à Barcelone. Je le tnwvai en A latin, parce que je ne pus y trouver personne qui me le rendit en notre langue. « Et depuis, ici, en Castille, j'ai assez cherché des lettrés, mais ils ne me don- « naient à cela aucun remède, me disant que la rhétorique en était trop obscure « pour la mettre en romance ; et comme ceux qui s'occupent de quelque « œuvres ont toujours Notre-Seigucur Dieu pour guide, je suis tflcnbé pur I
« sur un, le très-révérend et très-savant docteur Alphonse Garcia, doyen des églia ses de Santiago et Ségovie, etc.., »
Chap. XVIII, note i, page 329. — Nous avons vu un manuscrit des Travaux (T Hercule , écrit du vivant de D. Henri d'Aragon, à la fin duquel on lit la note suivante : « Cette œuvre et sa transcription s'acheva à Torralva, ville dudit seigneur « D. Henri, la veille de la Saint-Michel, au mois de septembre de Tannée « mil quatre cent dix-sept. »
Dans le même manuscrit, mais d'une écriture différente, on trouve les traités suivants : 1" Déclaration sobre el verso : Quoniam videbo cœlos tuos; 2' Tractado de la lepra ; 3<» Tra<:ta(io de la fascinacion o aojamîento. Ce dernier. porte à la fin une note ainsi conçue : « Fernando de Rojas a fini d*écrire ce livre « au mois d'octobre de la naissance de Notre-Seigneur Jésus-Christ, Tan mil qua* Ci tre cent cinquante-six ; » ^^ Poesias sagradas; 5^ De la manera y del cuicïado familiar de la casa; G'» Anecdotas hisloricas de D, Pedro el Cruel. Les deux derniers traités, datés de 1458, sont évidemment un travail postérieur et semblent avoir été ajoutés par le copiste ou par le maître du manuscrit. On ne peut pas non plus attribuer avec certitude les poésies à D. Henri d'Aragon^ quoiqu'elles soient intercalées au milieu de ses autres traités écrits dans le style de Tépoque.
Elles commencent ainsi :
Seâores este traclado Sobre fazer reverencta
Es fecho con diligencia A Dios padre figarado ,
A JesQ crucificado , Dios e omme todo entero
Ques su verbo verdadero, En la hostia consagrado.
On attribue aussi à D. Henri de Villena les traités suivants : i^ La Cadira del honor, 2* Triumpho de las donas^ 3« De como se entiende poder estar en ktê vestiduras y paredes, W Consolatoria. Sempere >ittous ces ouvrages réunis avec d'autres dans un manuscrit du temps qui se conservait dans la bibliothèque du Senor duc de Frias.
La Cadira del honor a été attribuée par d'autres à Juan Rodriguez del Padron (Nicolas- Antonio, BiblioL vetus^ liv. X, chap. VI). H y a quelques années, nous en avons vu un vieux manuscrit commençant ainsi : « La jeunesse est pleine de bons désirs, de bonté et d'attachement pour les amis, flère et insupportable pour les ennemis, vaillante pour les actes de vertu et de chevalerie, » etc. L'auteur figure une montagne, qui est celle des bons désirs^ une forêt, qui est celle du travail^ et un verger, qui est le mérite^ et dans lequel croissent les plantes appelées vertu et noblesse; elles jettent des racines profondes ; elles fleurissent, et die leurs branches se forme le très-haut 5fe^e de l'honneur. En opposition à ce tableau, il décrit une vallée de vices où croissent deux plantes sauvages.
Chàp.XIX, note 2, page 350. — Poncianus^le commentateur de ses œuvres,rappelle secrétaire de lettres latines dans la Vie qu'il en a écrite, et qui ne se trouve que dans rédition de 1499, édition faite,àSéville, par JoannesPegnizer, deNuremberg, et ses compagnons allemands, le 28 août : elle a été supprimée dans toutes les autres. Gonzalo Fernandez d'Oviedo, dans ses QtUnquagenas, traite longuement de Juan de Mena, et, aptes avoir annoncé son intention de composer une épitapbe pour sa tombe, il s'écrie :
LrrrÉRATtnE espagnole. 39
Dichosa Tordelaguna El dcxo taota memoria
Que tiene a Juan de Mena , En el verao castellano,
Cuya fama tanto suena, Que todos le dan la mano :
Sin semejante alguna. Dios le dé a el su glorto.
Ghap. XIX, 910^ i, page 353. — Les vingt-quatre strophes ajoutées au Laàe" rinto s'imprimèrent pour la première fois à Séville, en 4517, in-fol., ayec leur glose correspondante, par un anonyme] qui s'exprime ainsi : « Si ce qu'écrit le « commentateur des trois cents stances à la fin de la dernière est Trai, que le « roi D. Juan ait ordonné au poète Juan de Mena, d'en ajouter aux trois cents, V soixante-cinq autres, pour que leur nombre égalât le nombre des jours de l'an- « née, on peut très-bien ajouter ces XXIIII stances auxdites CGC; mais il reste un (K autre doute, c'est qu'on ne remplit pas ainsi le nombre de LXV, ce qui Tait doo- « ter que ces dernières aient été composées par ce poète si célèbre. Qu'elles soient « de lui ou d'un autre, la matière est si analogue au but des trois cents, et le style tf en est si peu différent, qu'il est bon de les faire connaître. » On les trouve aussi dans l'édition de Valladolid de 4536, in-fol., et dans d'autres éditions postérieures. Outre ces poésies, Juan de Mena composa un livre peu connu, et dont nous allons rendre compte. C'est une paraphrase en prose de quelques chants de Vliiade et qui se trouve dans la bibliothèque choisie du duc d'Osuna et de Tlnfantado, en un petit volume in-4®, de quelques feuilles, imprimées en caractères gothiques; sur le frontispice on lit : a Ceci est V Iliade d'Homère en romance, traduite par Juan de « Mena; » et à la fin du livre : « Ici fmit V Iliade d'Homère, historien très-excel- <K lent. Traduite du grec et du latin en langue vulgaire par le poète castUIan Juan « de Mena. Elle fut envoyée par le licencié Alonso RodrigueZ' de Tudela à Tillnsa tre et très-magnifique Seigneur, le Seigneur D. Hemando Enrriquez, pour servir « de lecture à ses fils, ceux qui doivent s'exercer dans la discipline et Tart milî- « taire. Elle fut imprimée dans la ville de Valladolid, par Amao Guillen de Bio- « car, le XXIII* jour du mois d'avril. L'an mil cinq cent dix-neuf. »
Unie à ce traité, mais avec un frontispice séparé, se trouve : La dispuie f ai s'éleva entre Aja^ Télamon et Ulysse devant les prince et peuplée de Grèce devant Troie, sur les armes d^ Achille^ après sa mort (celui qui tua PdrU par trahison et sans rien craindre dans le temple d^ Apollon, en dedans de Triée) , traduite du commencement du treizième livre des métamorphoses dTOtMe^ eu langue vulgaire castillane. A la fin il est dit : « Ici se termine la dispute qui « s'éleva entre Ajax Télamon et Ulysse sur les armes d'AchillCé Elle fut « par le licencié Alonzo Rodrigucz de Tudela à l'illustre et très-magnifique i a gueur D. Hemando Enriquez conjointement avec Ylliade d'Homère, poor i « vir de lecture à ses fils, ceux qui doivent exercer l'art militaire. Elle fut io a mée par Arnao Guillen de Brocar, dans la très-noble ville de Valladolid, le mi c( de mars de l'année MD et XIX. »
La Bibliothèque nationale de Madrid conserve quatre manuscrits de tet ounage de Juan de Mena, dont le meilleur et le plus ancien est d'une écriture dn quinzième siècle, et marqué Q. 224; les autres portent les marques respectives T. 130; M. 50; V. 269; circonstance qu'a relevée Bayer dans ses notes à la BMMkerû vêtus de Nicolas Antonio, t. Il, p. 268, col. 1, tout en ignorant que ce traTaîI était imprimé. Alphonse Rodrigucz de Tudela, auteur du second traité et éditeur ds V Homère romanzado de Juan de Mena, traduisit du latin en ^^attillan le i
dio de boticarios, du docteur Saladino, premier médecin du prince de Taranta, et le donna à la presse, à Valladolid, dans la maison du même Arnao Guillen deBrocar, en l'année 1515. Dans la même ville et dans la même imprimerie^ 11 se publia une année après, en 1516, un autre traité analogue, sous le titre : Servidar de Albu>chasU Benaberacerin^ traduit de Tarabe en latin par le Génois Simon^ ayant pour interprète Abraham, juif de Tortone, etc, in-4o, caractères gothiques.
Pour spécimen du style ampoulé, plein de latinismes et ridiculement maniéré de cet auteur, connu seulement par ses œuvres en vers, nous citerons ici le préam* bule ou introduction de sa paraphrase d'Homère^ telle qu'elle se trouve dans le plus ancien des manuscrits mentionnés ci-dessus.
« Prohemio al muy Illustre Rey D. Juan el segundo de este nombre, Juan de « Mena.
« Al muy alto y poderoso principe y muy umano senor D. Juan el segundo, por a»- « piracion de la divina gracia muy digno rey de los reynos de Castilla y de Léon, etc. « vuestro muy umill y natural siervo, Juan de Mena, los rrodillos en tierra, veso « vuestras manos, y me recomiendo en vueslra alteza y senoria. Muy alto y muy a buen aventurado Rey, por eso los fechos maravillosos, a vueltas con los que los « fallan, se gozaron jamas ocurrir à la excellencia de la real dignidad: por que alla « son las cosas puestas en rrico prescio y proveydas de devido nombre y mesurado « acatamiento, donde mejor son especuladas y conocidas. Por aquestolos rieptos « y desafios entre la sacra.magestad de los Rey es se mandan, por que los buenos c que su virtud ofrescen al rriguroso esamen de las armas, esperen de la real casa « corona de meritos en aprovacion de sus opiniones : asy como aquellas, que es « estudio de profanas y seglares virtudes. E aun esta virtuosa ocasion, Rey muy a poderoso, trae à la vuestra real casa toda via las gentes estrangeras con diversos « présentes e dones. Viencn los vagamundos aforros que con los nopales y casas a movedizas se cobijan desde los tines de laarenosa Libia, dexando a sus espaldas tt el monte Athalante, a vos presentar leones yracundos. Vienen los de Garamanta « y los pobres areyes concordes en color con los Etiopes, porser vesinos de la adusta « y muy caliente sona, a vos ofrescer las tigres odoriferas. Yienen los que moran « cerca del Vicome monte Urontio y acechan los quemados espiraculos de las « bocas «irreas, polvorientas de las cenisas de Fiton, pensando saber los secretos « de lod fripodas y fuellar la desoladn Thebas, a vos traer esfingos quistionantes. cf Traen a vuestra alteza los orientales Indios los elefantes mansos con las argollas « de oro, y cargadosde linaloeles, los quales lacresciente de los quatro rrios por a grandes aluvioncs de alla donde mana destirpay so mueve. Traen vos estos mes- (( mos los relumbrantes paropos, los nubiferos acates, los duros diamantes, los <( claros rrubis y otros diversos linages de piedras, los quales la chrcundança de los « solares rrayos en aquella tierra mas brunen y clarifican. Vienen k» de Siria, « gente amarilla de escodrenar el tibar, que es fino oro en poluo, à vos presentar « lo que escarvan y trabajan. Traen vos, muy excellente Rey, los frios setentrio- « nales que bcven las aguas del ancho Danubio y aun el elado Reno, y sienten « primero el boréal viento, quando se comiençade mover, los blancos arminos^ n y las finas marias, y otras pieles de bestias di versas, las quales la muy discreta (( sagacidad de la naturaleça, por guardarlas de la grant intenperança de fHor « en aquellas parles, de mas espeso y mejor pelo puebla y provea. Vengo yo, « vuestro umill siervo y natural à vuestra clemencia benigna^ non de Etiopiacon « relumbrantes piedras, non de Asia con oro faluo, non de Africa con bestiàs mos-
a iruosas^ y fieras^ mas de aquella vuestra cauallerosa Gordova. Et como qoier « que de Cordova aquellos dones^ nin semblantes de aquellos que los minores y u antiguos padres de aquella a los gloriosos priacipes vuestros antecessores y a « los que agora son y aun despues seran, yastaron ofrescer y présenter. Como sy a dixesemos de Seneca e1 moral, de Lucano su sobrino, de Abenrruys, de Avicenna, « y otros non pocos, los quales temor de causar fastidto mas que mengua de mul* « titud me de^ieda los sus nombres explicar. Ca cstos^ Rey muy magoifico, pra- « sentauan lo que suyo era y de los sus ingenios manauay nascie, bien como ftzen a los gusanos que la seda que ofrescen à los que los crian de las sus entreâss « la sacan y atraen. Pcro yo a vuestra alteza servo agora por el contrario^ ca pre- « sento lo que mio no es. Como las abejas roban las sustancias de las mellifloas « flores de los huertos^ y las tracn a sus cuestas^ y anteponen a la su maestrayfaieB « asi yo, muy poderoso Rey, uso en aqueste don y présente que en esfas flores « que a vuestra senoria aparejo presentar del huerto del grand ilomero, monaicha « de la universel poesia, son. E aquesta consideracion antelcvando, gran don ei d « que yo tyngo, si el mi féale y rapiôa no le viciare. E aun la osadia temenria « atrevida es, a saber traducir una santa seraphica obra como la Ilîadade Onero « de griego sacado en latin, y de latin en nuestra materna y castellana lengoa volce garisar, la quai obra pudo apenas toda la gramatica, y aun eloquencîa latina « comprehender, y en si rescebir losberoîcos cantares del vaticinante poeta Omero. « Pues quanto mas fara el rudo, y desierto romance^ acaesceré por esta caaia «( a la omerica lliada como a las dulces y sabrosas frutas en la fin del Tenno^qoe « a la primera agua se danan, y a la secunda se pierden, y assi esta obra nô- « bra desagrabios. El uno en la traduccion latina y el mas danoao y major ■ « la interpretacion al romance que presumo intente de dar. E por esta itm, « muy prepotente senor, dispuse de no interpréter de veinte y cnatro libres qae « son en el volumcn de la lliada, salvo las sumas brevemente. No como OneiOf « palabras por palabras lo ca nta, ni con aquellas poeticas invenciones y omacioa « de materias, ca si ansi oviese deescrivir^ mui maior volomen y compendtose « ficiera. E mas escribio Omero en las escripturas solas y varias Agoras qoe cno « en el estudio de Achiles que ay en aqueste todo volumen, é dejelo de faicr por « no dannar ni ofender del todo su alta obra, trayendo gela en la homilde y bua « lengua del romance, mayormente no haviendo para este vuestro regio mandais. « Y aunque sean a vuestra alteza estas sumas^ como las de moestras a los ifoeqw- « sieren en finos panos acertar, ansy, Rey muy excelente, estaia en Tuestra nsl « mano y mandamiento, vistas aquestas sumas, o muestras, mander o ^vedar ledi 0 la otra plenaria 6 intensa interpretacion traducir, 6 dejar en su estsdo primoe. « E porque aquella fama, y memoria, sobre la quai han rodado siglos de aothori- « dad, es mas comendable^ y de loar, sy despues de muchos tiempos, i foer de « cosa immortal, es pcrpetuada y convalesce, por ende, muy temido senor, nolo a en aqueste prefacion las alteraciones que los autores siguieron de los tienpoi a en que Omero haya seido. »
11 traite longuement de la patrie d'Homère^ et du temps où il vécotj pois il continue :
a Pues ayora, esclarecidissimo Rey y Senor, fize algunos titulos sobre eîertof capitulos en que départi estas summas, aunque todos los poètes, segon la sobcrbii y alteza de su estilo, procedan sin titulo : pcro emmendarlos be yo por j Clara la obra à los que en romanze la leyereni etc. »
Tout Touvragc, qui se compose d'enviroa 47 feuilles in-4", et qui est écrit dans le même style redondant et ampoulé, est une traduction du livre composé par D. Mag. Ausone, poëte et grammairien du quatrième siècle de notre ère vulgaire^ et précepteur des empereurs Gralien et Valentinien, sous le titre de Periocàœ in Homeri lliadem et Odysseam.
Juan de Mena ne termina pas non plus ses stances sur les Sept Péchés mortels^ et commençant ainsi :
Ganta tû , christiana musa.
Elles furent continuées, après sa mort, par un chevalier de l'ordre d'Alcantara, et non par un moine, comme dit Ticknor, page 348. Ce chevalier s'appelait Frey Jeronin.o d'Olivares. Nous en avons vu aussi une continuation faite par Pero Guillen, poëte du temps de D. Juan II, et auteur de la Gaya de Ségovie, suivant Clémencin, Éloge de la Reine catholiquey page 405.
Dans la bibliothèque du chapitre de Tolède on conserve un manuscrit d'une écriture du quinzième siècle, contenant, outre la continuation ci-dessus, les œuvres suivantes de Pero Guillen : l*' un Discours à celui qui suit sa volonté dans Fun des douze états du monde. Il est écrit en vers d'art majeur et composé de trentedeux stances. 2<> Les dix commandements, dix stances. 3^ Les sept péchés mortels, poésie différente de celle de Juan de Mena sur le même sujet, et composée de douze strophes. A^ Un poème allégorique sans titre, adressé à l'archevêque de Tolède, D. Alphonse Garrillo, dont il fut le contador, suivant Glémencin.
Ce dernier ouvrage, le plus important de tous ceux de l'auteur, est une espèce de dispute entre la Fortune et la Philosophie; Pero Guillen nous y donne quelques détails sur sa profession, sa patrie, sa condition. Dans la dédicace, ou supplique à l'archevêque, il déclare qu'après avoir, dans sa jeunesse» joui des biens temporels a autant que suivant son état il pouvait, sans demander, conserver son honneur et sustenter sa misérable vie, » il se vit tout à coup privé des choses les pluR nécessaires, au point d'être a obligé d'écrire les écritures des autres » pour gagner l'entretien nécessaire ; que la Fortune, non contente encore de l'avoir réduit à une si triste condition et à un état si déplorable, « lui enleva la plus grande partie de la vue, de sorte que, faute d'y voir, il ne faisait pa.s son travail comme il devait,» et qu'il ne lui était pas possible d'entretenir « ses petits enfants. » Dans cette situation, le désespoir s'empara de lui, et, si un saint religieux ne l'avait consolé avec le secours de la religion et d'une saine philosophie, il eût infailliblement succombé à son chagrin.
Dans la seizième stance, il déclare qu'il eut pour maîtres en poésie le Marquis de Santillane et Juan de Mena, qu'il pleure comme s'ils étaient morts; et dans la suivante il parle de Gomez Manrique, comme s'il vivait encore.
Buscando las cabsas Fortuna malvada Por donde masdapnos cabsar me podia, Fallo en mi deseo muy bien titulada Aquella graciosa sotil polysia:
Y con presupuesta contraria porfia Al braço valiente del fijo d'Almena Quito al Marqués, llevo a Juan de Mena Maestros fundados de quien aprendia.
614 HISTOIRE DR LA LlTTItllATURE ESPAGNOLE.
Lo qaal me cabso tan grande recelo Tcniendo a sinplesa que mas se publique Que a la yntercesora Reyna del cielo Con grandes gemidos conbien que suplique, Que guarde la vida del Sabio Manrique, Pues desta sciencia sostiene la canbre Porque mis ojos non queden sin lunbre
Y a buenos conceptos mis obras applique.
liiuGn, dans la vingt-troisième strophe, il donne quelques détails sur sa patrie :
Sy vuestra prudencia querra saber quien Es este que yase de palmas en tierra, Mandad preguntarpor PeroGuillen Allendc Pedrasa , bien cerca la Sierra : Mandad preguntar adonde se encierra La vil companera del triste Amiclate ;
Y adonde fortuna mayor da conbite Con tantos y taies petrechos de guerra.
Don Alphonse Garrillo^ à qui l'ouvrage est adressé, mourut en 1484» après afoir occupé trente-huit ans le siège archiépiscopal, depuis 1446. Juan de Mena mourut en 1456; le Marquis de Santillane, en 1458. Gom'ez Manrique yWait encore en 1481, et c'est vers cette dernière année que Pero Guillen dut écrire cette compo> siUon.
Dans un Cancionero manuscrit de S. M., que nous décriTons plus loin, se Iraivent diverses compositions de Pero Guillen, qu'on appelle de Sétille et natif die Se» govie. En voici le titre :
Stances en réponse à a Quando Hroma conquistava, » fol. 6 verso.
Réponse en vers à une lettre que Gomez Manrique envoya à Diego Arias, grand trésorier du Roi, réi)onse qu'on lui ordonna de faire pour le service dudit seigneor Diego Arias, foL 8.
Les Psaumes de la pénitence , fol. 44.
Le Saloe Regina adressé au roi 1). Juan, fol. 52.
Dire sur la mort de D. Alvaro de Luua, fol. 55.
Dire à un ami flatteur que ses offres étaient nombreuses et ses œuvres nulles, fol. 56, verso.
Dire qu'il fit quand il se maria, où l'esprit lutte avec le cœur, foL 57, verso.
Dire qu'il composa sur l'amour, en étant aux salines d'Atenda, dans une vallée appelée le Val de Parayso, a le Val du Paradis, » fol. 59.
Dire que composa Pero Guillen sur le jour du jugement, fd. 63, verso.
Dire que fit Pero Guillen contre la pauvreté, dont le poète a reconnu Peffet et la qualité à un aussi haut degré qu'un autre, fol. 64, verso.
Dire qu'il adressa au roi notre seigneur D. Henri IV, dès qu'il commença à léguer, et qu'il signa la paix avec l'Aragon et la Navarre, fol. 65, verso.
Sa réi>onse « Porque de los de mucho amador^ » fol. 66.
Dire sur l'amour, fol. 66, verso.
Chant qui commence ainsi : a Doled ros de mis dolores. »
Dire qu'il adressa à une dame charitable qui ne répondit jamais à personne : « Que Dieu vous aide, » fol. 73, verso. Dire sur les miracles du cachot, fol. 77.
Chap. XX, note 4, page 355. — Bien avant que Juan de Mena écrivît ses Trescientas, Micer Francisco Impérial, Fray Diego de Valencia, Alphonse Alvarez de Villasandino, le chancelier Pero Lopez de Ayala et beaucoup d'autres poètes avaient introduit dans la poésie castillane Tusage des mots français. Nous trouvons à chaque instant employés après pour despues; aylas comme une interjection de douleur; bannido pour desterrado ; côté pour lado ; dayne pour ciervo ; deeua pour diofa; escaque pour ajédrez; firmalie pour broche; garçon pour mancebo, hura pour cabeza de javali, tète de sanglier; formage pour queso, fromage; jomea pour el espacio de un dia, la journée; suH pour bonito, joli ; Umda pour terre ou région, lande; laydoy laydura et laydeta pour feo, fealdad, laid, laideur; orage pour tempestad, tempête, orage; etc.
Chap. XX, Tiote \, page 864. — Quoique D. José Amador de los Rîos, dans ses Études historiques^ politiques et littéraires sur les juifs d'Espagne, page 592, attribue à Alonso de Carlhagène, évèque de Burgos, les poésies qui sous le nom de ({ Carthagène » se trouvent dans le Cancionero général; qu'il se plaigne qu'un personnage si respectable, un prélat qui avait été tant de fois médiateur entre des rois, et qui d'un autre côté était un modèle de vertus, se livrât à des joutes et à des passe-temps poétiques, où l'amour était l'unique objet, au point de mériter le surnom de Entendido en amores, de la part de Castillejo, il n'y a aucune raison pour supposer que ce personnage fut poète, encore moins pour le croire auteur de ces poésies.
En effet D. Alonso de Carthagène, évèque de Burgos, mort en 1456, ne pouvait guère composer des stances où il blâmait Fr. Inigo de Mendoza florissant sous le règne des Rois Catholiques, ni en adresser d'autres au vicomte d'Altamira, titre qui ne fut créé que vers l'année 4471, d'après le Nobiliaire manuscrit de Jeronimo de Aponte; ni composer des vers en l'honneur de la reine dona Isabelle qui commença à régner vers la fin de l'année 1474. Enfin, dans des strophes adressées à cette reine et qui se trouvent au folio 115 du Cancionero général, édition de 1556, on lit une allusion si marquée à la célèbre campagne qui commença en 1482 et finit par la prise de Grenade, que ce fait seul suffirait pour prouver que le « Carlhagène » du Cancionero n'est pas D. Alonso, évèque de Burgos. Le poète s'exprime ainsi :
Porque se concluya y cierre Pour que se termine et s'achève
Vuestra empresa comenzada Votre entreprise commencée
Dios querra, sin que se yerre Dieu veuille que , sans erreur ,
Que remateys vos la R Vous effaciez, vous, IH
En el nombre de Granada Du nom de Grenade.
H y a là un jeu de mots inintelligible en français. Si du mot espagnol Cra^ nada vous retranchez l'r, il reste Canada, participe du verbe ganar^ gagner. Grenade serait alors gagnée.
Mais quel fut le « Carthagène » du Cancionero f Mayans, dans sa Rhétorique,
tom. 11, pp. 230-235, Tappcllc « Pierre, » sans donner sar lui d^autres détails. Il y eut, en effet, un Pierre de Garthagène, fils de Paul de Sainte-Marie, qui eut pour fils Alvaro de Carthagène, attaché, à ce qu'il semble, à la personne da Connétable D. Alvaro de Luna, dans la chronique duquel on trouve plusieurs fois son nom avec l'épithëte de converti. Ce fut lui qui avertit le Connétable du danger où il se trouvait quand le roi D. Juan décréta son emprisonnement, et qui lai serrit de guide lorsqu'il voulut prendre la fuite (Chronique, titre cxx). A la page 328, il est dit explicitement qu* Alvaro de Carthagène était fils de Pierre de Carthagène ; et, à la page 355, il est appelé neveu de Tévèque de Burgos, et ce dernier ne peot être autre que Alonso, évéque de Carthagène, fils de Paul de Sainte-lfarie. Noos en apprenons autant dans la Chronique du roi D. Juan II, chap. CXXYIII, an» née LIL La môme chronique, au chapitre CCXIX, année XXXI, énumère les ch^ valiers qui se trouvèrent avec le Roi à la bataille de la Higueruela, et elle cite entre autres « Pierre de Carthagène, fils de Paul, évèque de Burgos. » Au chapitrê CXI, page 225, de Tannée 1424, elle parle d'un tournoi donné à Burgos, où les « mainteneurs pour la cité étaient Pierre de Carthagène, filsde l'évèque D. Paul et Jean Carrillo de Hormaza. »
Gracia Del, roi d'armes des Rois Catholiques, traite de la famille des Carthagène et de D. Paul, évèque de Burgos. « Il laissa, dit-il, deux fils évèques, fan de « BurgoSf et l'autre de Plasencia; et le troisième, chevalier, qui s'appelait Pierre « de Carthagène, qui vit aujourd'hui et qui eut deui fils parfaits chevaliem. D se « maria avec deux femmes, toutes deux de haut lignage. Ses fils et ses filles s'a- « nirent aux principales familles de ce royaume, bien plus elles sont dn haot « lignage de Notre-Dame, voilà pourquoi ils ont pour armes une fleur de lis Maa- « che sur un champ vert. »
Dans une instruction faite à Burgos par D. Juan Suarez de Figueroa y Velasea, archidiacre de Yalpuesta, en 1574, sur la qualité et la vieille noblesse de D. Paul de Cartliagène, on trouve ce qui suit au verso du fol. 6 : « Et ledit Pierre de Cartha- « gène, fils dudit patriarche (D. Paul), fut marié une première fois à doâa Maria a Saiabia et une seconde à dona Blaria de Rojas, qui fut du conseil des vois « D. Henri IV et D. Ferdinand le Catholique, et fut nommé garde du corps du roi « D. Juan H. Et ce fut une personne d'une grande valeur et d'un grand courage, « comme il le montra dans les batailles où il se trouva, qui furent nombreuses^ « et dans les défis singuliers ; il gagna la forteresse de Lara , prise qui, dans ces « temps, était un fait très-apprécié, etc... »
Si les détails qui précèdent ne sont pas erronés, et il n*y a aucune raison de le croire, puisqu'ils sont confirmés par Sanctotis, He de D. Paul de Saimtê'Mark, et par Florez, Espaha sagrada, tom. XXVI, chap. iv, l'auteur des poésies contenues dans le Cancionero général n'est autre que Pierre de Carthigtaet troîaèaie (ils de D. Paul, qui arriva jusqu'au règne des Rois Catholiques, et vivait encore en 1480. La seule difficulté qui se présente, c'est le grand âge qu'il avait alors. D. Paul de Sainte-Marie mourut en 1435, et non en 4433, comme le suppose par erreur le S' Amador de los Rios; D. Gonzalo de Sainte-Marie, évèque de Plasencia et de Sigûenza, fils aine de D. Paul, naquit en 4379, et mourut en 4448, âgé de soixante-neuf ans. D. Alphonse, évèque de Burgos, naquit en 4384, et mourut en 1456, à Tàge de soixante-douze ans; D. Pedro, qui fut le troisième, naquit sa 1387, et il dut avoir, par conséquent, quatre-vingt-treize ans, au moins, quand il composa les stances déjà citées à la reine dona Isabelle, ce qui n*est pas i
blable. Quoi qu'il en soit, ce qui n'admet aucune espèce de doute^ c'est que les poésies du Cancionero général ne sont ni ne peuvent être de TéTèque D^ Alonso de Carthagène^ comme Tont suppo«^é Amador de los Ries et Ticknor.
D. Paul eut un autre fils appelé Pierre Suarez, qui, suivant Sanctotis, page 37> fut gouverneur de Burgos et procureur de ladite ville, en 1407. Voyez aussi la Chronique de /). Juan Ily chap. XWI, page 7.
Chap. XXII, note i, page 383. — Nous avons vu un précieux manuscrit infolio de la fm du quinzième siècle, contenant toutes les œuvres de Diego Rodrîguez de Almcla. Outre le Falerio de las historias escolasticas^ la Compila-don de la batallas campales^ les Miraglos del glorioso apostol Santiagoy et les autres traités dont les titres se trouvent dans une note de Térudit Bayer à la Biblioth. vêtus de Nicolas Antonio, tonu U, page 326, on y trouve encore les ouvrages suivants, qui n'ont été mentionnés par aucun autre écrivain :
« Copie d'un mémoire adressé au vénérable et savant seigneur Pero Gonzalez « del Castillo, serviteur de la très-illustrissime senora notre dona Isabelle, sur « Faction et le droit que S. A. et le très-illustrissime Roi D. Ferdinand son mari, « rois des royaumes et seigneuries de CastiUe, et de Léon, et d'Aragon^ et de Si- » cilc, ont sur la Gascogne et sur le duché de Guienne et de Navarre, 18 octobre <t 148i.» (6 feuilles.)
« Copie d'une lettre adressée au vénérable et vertueux Seigneur, le licencié « Antoine Martinez de Cascales, alcade de la cité de Tolède, sur les mariages et « unions entre les rois de CastiUe et de Léon d'Espagne et les rois de France. « Murcie, 15 septembre 1478. » (7 feuilles.)
« Copie d'un mémoire adressé à Thonorable Seigneur Jean de Cordoue, juré (( o//m, receveur des rentes royales du royaume de Murcie, sur le comment et « pour quelle raison on ne doit diviser, partager ni aliéner les royaumes et « seigneuries d'Espagne, pour que la seigneurie soit toujours une, et d'un roi et « seigneur, monarques d'Espagne, Murcie, 18 juillet 1482. » (9 feuilles.)
<c Traité sur la manière dont les femmes ont toujours hérité en Espagne des royau- « mes, duchés, comtés, seigneuries et majorats, après la mort de leurs pères, ne lais- « sant pas de mâles. Adressé au très-magnifique Sr Don Juan Chacoo, adelantado u et capitaine général du royaume de Murcie, Ib. .le 27 juin 1483. » (8 fduilles.)
« Copie d'une lettre écrite pour le roi de Castille au roi d'Aragon sur le schisme Œ qui régnait dans TÉglise. Septembre 1497. »
Ce manuscrit se conserve dans la bibliothèque particulière de notre ami D. José Maria de Alava, à Séville.
Chap. XXll,no/el, page 884. —Sans aucun doute, il y eut deux «Lucena,» l'un appelé simplement Jean de Lucena, et Tautre « Jean Remirez de Lucena, » père et fils peut-être. Le dernier fut ambassadeur de D. Juan 11, et écrivit le traité de la Fie heureuse, où il fait intervenir, dialoguant, D. Alphonse de Carthagène, évèque de Burgos, Juan de Mena, mort en 1456, et le Marquis de Santillane, qui mourut en 1458. L'autre fut protonotaire et ambassadeur des Rois Catholiques, et semble être celui à qui fait allusion Alonso Ortiz dans ses traités. H y eut un autre a Lucena» qui, en 1495, composa et fit imprimer un opuscule très-singulier dont nous rendrons compte; et enfin deux frères du même nom qui intervinrent dans l'expulsion des juifs, et dont l'un écrivit, de Saragosse, en 1503, la lettre in-
618 HISTOIRB DE LA LITTËRATURK ESPAGNOLE.
Bcrée par Llorente. Le livre auquel nous yenons de faire allusion est intitulé : HepeiicUm de amares , e Arte de Axedrez oon cl. juegos de partido. Cest un Ydome xn-A^, espagnol^ de 51 feuilles^ en lettres gothiques. Au commenoement du premier des deux traités qui forment Touvrage, on lit ce qui suit : « Repeticion de amores, a composé par Lucena, ûls du très-sapientissime docteur et révérend protonotaire, a don Juan Remirez de Lucena^ ambassadeur et du conseil des rois nos seigneors, a au service de la belle Dona^ son amie> étudiant dans la très-célèbre école de la « très-noble cité de Salamanque. 9 Le second commence par la même épigraphe avec ces mots de plus : « adressé au très-séréuissime D. Juan« troisiènic prince des Espagnes. »
La Répétition d'amours est un traité sur l'amour et ses effets, où sont intioduiles des lettres de Lucena à sa dame et des réponses de celle-ci ; des Yen de Torrellas et de Fray Inigo de Mendoza sur le même sujet. Le tout attesté par des citations et des passages de Socrate, de Sénèque, de Pkton, d'Oride, de JuTénal et d'autres auteurs^ ce qui rend ce livre indigeste et fastidieux à l'excès. A la fin de ce traité se trouve « Une Péroraison faite par le très-savant et grand orateur le bachelier Villoslada en Tbonneur et gloire de celui qui a composé rocuvre présente ; » péroraison partie en prose^ partie en Yers.
Chap. XXil, note 1, page 389. — La première édition d*Amalte é Luoendase fit en 1491 ; son titre est : Tractado de amores de AmaXte a (tic) Lueenda. A la fin on lit ces mots : « Ici finit ce traité appelé San Pedro pour les dames de « la reine notre souveraine; il fut imprimé dans la très-noble et très-loyale cité de a Burgos par Fadrique^ Allemand, en Tannée de la naissance de Notre Sauveur f( Jésus-Christ mil quatre cent nouante et un^ le XXV* jour de novembre. »
L'impression est in-4o, en caractères gothiques^ sans pagination ni réclames, bien qu'il y ait des signes places, non au milieu, mais à l'extrémité extérieure de la planche. La notice sur cette édition nous a été communiquée par notre ami D. Bartolomé José Gallardo, qui en possède un exemplaire dans sa bibliotlièque.
Chap. XXIU, note2, page 393. — Cancionero de Lape de Siuhiga. On conserve en effet sous et titre à la Bibliothèque nationale, M. 48« un précieux manuscrit sur vélin, d'une écriture du XY"* siècle, relié sur bois, garni d*une baguette ouvrée, et de 165 feuilles pleines. Sur la première on voit certaines enluminures dont le eanctire^ ainsi que l'écriture du manuscrit et d'autres circonstances, ne laissent pas douter qu'il ne fut écrit en Italie. Ce Cancionero contient les compositions de poêles pen connus. Parmi eux on trouve les noms de Juan de Tapia, Arguello, Santafé^ Soero de Ribera et d'autres qui suivirent Alphonse V d* Aragon lorsqu'il se rendit dans le royaume de Naples, ou qui raccompagnèrent durant sa captivité à Milan. Cette circonstance et le fait de trouver dans cette collection diverses poésies adressées à la comtesse d'Adorno, à la fille du duc de Milan, à la reine D* Maria d'Aragon et enfin à la célèbre Lucrèce d*Aniano, maîtresse de ce roi, nous persuadent que la collection se fit, à Naples, pour Alphonse V, peut-être même par son ordre, comnie celle d'Alphonse de Baena l'avait été pour D. Juan 11 de Castille. Notre coqjee* ture ne paraîtra |)as étrange si Ton réfléchit qu'Alphonse fut élevé en Castille, k côté de son père D. Ferdinand d'Antequera, plus tard roi d'Aragon.
Rien ne prouve que Lopo de Stuniga soit l'auteur de cette intéressante eoUection. 11 n'y a, que nous sachions, d'autre motif pour lui donner œ nom que cdui de voir le manuscrit commencer par un de ses chants :
Cabo de mis dolores , Fin de largas cruesas , Priocipio de mis amores Comienzo de mis tristezas ,
Ayas piedat et mesura Contra mi, Qae de tu sola ûgura Me venci.
Dans une des compositions on remarque la date de 1448, date qui, rapprochée des données ci-dessus exprimées, nous confirme dans l'idée que la collection fut formée, en effet, vers le milieu du XV« siècle, lors même que l'écriture du manuscrit ne nousTindiquerait pas. C'est une lettre de Sancho de Villegas à sa dame, commençant ainsi :
Sobre escripto.
A ti dama muy amada Sobre todas las amadas , A ti , sennora loada Sobra todas las loadas ,
Suit la lettre et puis il finit :
La fecha.
Pocha con toda ilrmesa Dia de mucha congoxa Viespera de gran tristeza Que jamas nunca me afloxa
A ti dama muy qaerida , Humilmente Suplioo ser rescebida La présente.
En el anno de qttarenia Et mas dos
Et las seys de mi tormenta Sabe Dios.
Quant à Lope de Stuniga, à qui l'on attribue cette collection, nous savons seulement qu'il fit la campagne d'Italie, sous les ordres du roi D. Alphonse ; qu'il fut un des chevaliers qui se distinguèrent le plus dans le « Passo honroso » de Suero de Quiiîones, qui eut lieu sur le pont d'Orbigo, en 1434. Si nous en croyons nos goupçong, il fut le fils du maréchal Inigo Ortiz de Stuniga, dont on conserve aussi des poésies dans le Cancionero de Baena et dans d'autres, quoique Pellicer n'en fasse pas mention dans la Généalogie de la maison de Zuhiga.
Nous insérons à la suite l'index des compositions contenues dans ce Cancionero si curieux, avec le nom des auteurs respectifs et le premier vers de chacune d'elles, afin que les amateurs de ce genre de poésie puissent se former une idée complète du contenu. Nous avons aussi cru à propos d'indiquer celles qui ont été imprimées.
Fol. 1. Lope de Stuniga,
\ verso. —