EL CICERON
CAMTO I
Voi â cADlar del Ortdor RomaDo
Las glorias, lai coilumbrei, las oropretaa,
Que su ingenio y numen soberano En todo el Universo dejô impressas.
Su vida cantaré ; y si viene â mano Puede ser, que entre lâgrimas no gruesas Gante su muerte ; si antes, ô primero No me pongo yo ronco, ô no me muero.
Y tu, Febo, dispon una corona Para este Musiquillo poco diestro, Aunque sea de hyedra remolona,
Que le basta à su Numen, ô â su esLro ;
Y encomienda â la Musa mas pelona.
Que con el brazo diestro ô el siniestro.
Me traiga un frasco de agua ô de aquel vino Que llena el aima de furor divino.
Y vosotros, Seîiores, y Seîïoras,
Que parte estais en pié, parle sentados,
No hagais ruido, à lo menos por deshoras,
Ni me hagais la mamola â los costados ;
Antes oid bénignes las sonoras
(Si sois, como parece, hombres honrados}
Voces, con que â contaros me aparejo
La Histoi'ia, que encontre en un Libro viejo.
Este es un Libro raro, y de vosotros Serdn mui pocos los que le ayan vislo No le tengo mezclado con los olros, Sino cerrado, porque no esté al misto ? Yendo un Abuelo mio â comprar potros A un Annio le comprô, hombro mui listo, De Viterbo, el quai puso en el Carton : Vida de Marco Tulio Ciceron .
Este titulo estaba en Castellano ;
Mas por adentro es un estrafio idioma
Ni Tudesco, ni Arabigo, ni Indiano
Que no se enliende; ni en el bai puato, ô coma
APPENDICK IX 531
V aunqae todo el caràcter es Romano,
Y se escribiô, d mi ver, dcntro de Homa, El Autor. por la cucnla, fué (laldeo Porque se Uama Juanbartoloméo.
hstc ?ij noii.bro t b, y auuqu • p ^iiera Mil cosas decirde él, y lodas buenas, Las callo ; porque ja sabe qu.ilquiera, Que eslo de cscudrifiar vidas agcnas, Es algo peligroso, y cl que quiera Sabcrlas dci Autor, à maDOs llcnas.
Espère à que su vida se publique En Londres, en Paris, ô en Mozambique.
Saldrà sin duda en 1 rancia, ù en Venecia, Porque lo lleva assi el Siglo corriente En cl quai toda pluma, sabia 6 nccia, Dar quiere A conoccr la docta gcnle,
Y aunqae de cosas nucvas no se precia,
(Uicn que de cslo liay tambicn al^'o al présente) Se hacc bonor, y niui ^Tande, â los Lclrados Que vivicron alla en tifmpos passados.
Y no solo se incicnsa bojr a los mucrlos Sino lanibicn se buscan sus escrilos Sin dislinguir los falsos <ie lus cicrlos, Ni los comuncs de los csiiuisilos ; Uicn 6 mal se Iraduccn sus acierlos,
Y se iiiipriiiien por iionibrcs eruditog.
Y cslraHo, que una obra Lan nombrada No esté ya. traducida, y cslampada.
llajr quicn diga, que aquctte manuscrito No se quicn le < ncontrô en la Isia de Delfos,
Y que à llalia le Irajo un erudilo,
Oue tué alla en cl Itvmpo de los Guclfoi ; Otro, que »e la diù un tal Uvy de Egipto, Llaïuadu Ktiadcifo, 6 Kiladclfus,
Antes que ardiesse aquella Libreria, No se sabe en que auo, ni en que dia.
Quizâel uno v el otro desatina :
Lo cierto es, que el Autor de muestra Hisloria
Fué persona de rara, y gran dotrina,
Y en la Antiguedad con mucha gloria Fué mui versado ; siendo obra divina Para un Poema, segun la perentoria De Aristoteles régla, y de Argensola, Que debe ser la Accion unira y sola.
Porque assi como aquel, que todo un dia Se esta bien comiendo en su possada, No mas que una comida el tal haria, Bien que fuesse una Accion algo alargada ; Del mismo modo en nada desvaria Quien diga, que la vida continuada, Ni interrumpida, de nueslro Ciceron, No fué mas que una sola, ùnica Accion.
Puera de la unidad tan necesaria De la Accion, igualmente se ha guardado El Tiempo, que, segun ley ordinaria, Debe ser mui medido y limitado ;
Y por esso no llega â centenaria Su edad, reducida (sino ha errado
La quenta él que lahizo) al brève espacio De sesenta aîios, segun Flaco Oracio.
En sesenta aîios, poco mas, de vida Hijo cosas tan grandes, tan estraûas Que parece impossible hallar cabida En très siglos d todas sus hazaîias ; Las que Juanbartolomeo, con subida Pluma escribiô, y con sus buenas entranas A la obia aîiadiô Notas preciosas Que cierto pueden ser mui provechosas.
U. Como 70 DO se bacer cosa de mio
Y rabio por haccr del Lilerato, Vinome à la cabeza el desvario,
0 (si es frasse mejor) llamese el flato, De eniremcterme à Traduclorsombrio, Como alla lo bizo Arloto, en aquel Vato, Que resolviô la Iraduccion ayrosa Del Verso de Virgilio en buena prossa.
Verdad es que 70 bicc lo contrario ; Porque la prossa la traduge en verso Con la escolta de un bucn Vocabulario, Que es conocido en todo el L'nivcrso;
Y â la sombra luuibicn del gran Uimario De Rengifo, à quicn nunca be sido averse; La prossa, esorita en frasses élégantes,
La ecbé à perder en bajos consonanles.
No quise, ni imilar quiero al Trisino, Que ii la Griega; escribiû en vt-rso no atado La Ualia liber tada : Libro divino, Pero nadie le lec, por lo cansado ;
Y es que un vcr^so vulgar, aun cl mas ûno, Quaudo del consonante esta privado,
Es un cicio sin sol, y sin cslrellas, Campe desnudo de sus Horcs bellas.
Ni mènes scguir quiero al estudianlc, Que, cngaHando d su Padrc, leescribiô.
Que en csdriijtilo rlgido y cnitante Henovaba ni (iofrnlii m lo <iual no Le ecbaba Sanazar cl pié adolanle ;
Y à esto, S(-riuros miut, digo }o, Que vao igualcs lot Poêlas, quando En lUi venos so cttdn esdrujulcando.
Ni etcribo en ciertoi versos Furaslcrot Que ton ima larRos de lo necaaario,
Y â Bolonia, de Reynos estrangeros
Trajo un Poeta ua poco estrafalario.
Verguenza es que Italianos verdadercs A los Franceses sii van sin salario.
Tampoco escribo en consonantesmochos, Porque es cosa do simples, ô de chochos.
Pero aqui sera bien, que yo me escuse Antes que algunos me hagan el processo, Porque tal quai de aquellos, que yo acuse, (Quizà con un poquilo mas de exceso) No se queje de mi, y aun me récuse.
Proteste, pues, declaro, y lo confiesso Que hablo de hombres y gentes ya passadas, Ni mas, ni menos, que los de oy taimadas.
Porque, Senores, es mui natural.
Que, oyendo mis octavas diga alguno :
Aora habla de un tal, aora de un quai ; Pero sera un grandissime importune ; Porque, fuera de hablar en gênerai.
No conoceis vosotros à ninguno ; Antes tal vez, testigo me es San Pablo, Ni aun yo mismo couozco de quien hablo.
Y pues Sôcrates dice (y yo lo digo) Que el reir gustar suele â las personas, He resuelto, aprobandolo un Amigo, Para que rian Legos, y coronas.
Este Libro imprimir; el es testigo, Que no temo à Gatones, ni â Çatonas ;
Y ha de andar por el mundo en mi conciencia, Gomo la Inquisicion me dé licencia.
Otro qualquiera Aulor nos venderia.
Que la tal obra avia traducido Solo por divertirse ; y juraria,
(jue avicndo IreÏDla octavas concluido,
Toda la vecindad con griteria
A darla luego <i luz le avia impelido,
Y que en lin sus Aiuigos, dicbo y becho, La avian eslainpado û su despecho.
0 diria sino, que un Caraiiero, Un Duque, un (Jardenal, un l'ersonage Se lo avia mandado ; y d su fuero El rendirsc era deuda, era omcnage :
Yo que no se menlir, quando no quicro,
Y aun por esso no soi saslrc ni Page, Vuelvo d decir eu frasse lisa y llana, Que la iiupriini, porquc me diù la gana.
Y poniue oy no se lienen por discrctos, Se enliende entre los bobos, los Aulores, Que dan obras d luz sin diez sonelos, Llcnos df sus apiausos, y loores,
Cieo pondria yo aqui, lodos perfctos
Y que uudie a\rd visto otros mejores, Si no creyera, que esldn mejor servidos .Mis Letores, en darlos por leidos.
Pues podria quizd decir la genlc, Que jo mismo, con ruegos y dinero.
Los avia compradu inraïuomcnle De los que baccn vénal pluma y Liulern; 0 <](je cran todos parlus de uii meule,
Y il fulla de un vecino lisongero, Eirribia yo mismo mit Anales, Como ojr lo baceo unos ciertos Ules.
Assi lo dice un Libro, que vi este afio,
Y estd escriio run sal, por vida mia, El quai ha de tralar, sino me cngailo, De eruditorum Charlatantrria.
Y eiplica COQ gracejo, y ^usto MlrnOo
Las artes, la malicia, y picardia,
Con que los hombres ponen asechanzas,
Para cazar sus proprias alabanzas.
Por tanto yo aconsejo al Letor pio,
Que no juzgue del Libro antes con antes
(Si ser no quiere del vulgar gentio)
Por lo que dicen de él los Aprobantes,
Ni menos los Poetas : desvario,
Que llorarâ con olros semejantes.
Pues mejor no hace à un Libro (dice Erasme)
Ni peor, el elogio, ni el sarcasme.
Si el éxito tuviere que yo espère, Este Libro, otra vez sera estampado, Con el aumento de otro casi entero.
Imprimirâse el texte âzia este lado, Al être la version, y al estrangero Se avisarâ en Gazetas de contade.
Para que acuda con las subscripciones,
Y anticipades vengan los doblones.
Se venderâ mas caro al subscribiente, Como me lo ha enscfiado la experiencia,
Y en este me acempafia mucha gente, Si lo quiera decir en su conciencia.
Y perque à un Libro nuevo comunmente Ilustres nombres dan grande excelencia, Tambien d este tengo preveido,
Que ne soi bobo yo, ni me descuide.
Verânse al fin del Libro relatades Nombres de Ilustres claros Personages En la gran lista de les Asseciados, Unes que concurrieron con sus gages, Otros solo fingides, ô soûados;
Y por librarle de émulos y ultrages
El nombre llevarâ eo la misma Trente
De un Duque, de un Marqués, ô un Présidente.
Este tal Duque, Conde, ô lo que fuere, Uard, que se respete la obra mia,
Y quando en pasta fina se la diere, Lugar la bard en su inùtil Libreria,
Y con un « (è lo e.'^timo, si occurrUre Algo mandar, » saliôse el tal del dia Quando no me baga el mismo cumplimiento Que deju al Arioslo mal conlcnlo.
Antcs bien pienso 4 varios Protectores Dedicar cada Canto, grandes todos Por sangre, por riquezas, por bonores,
Y atestarlos mui bien basta los codos De Titulos, dictados, y csplendores, Ilacicndoios venir dcsdc los «iodos :
Con csso lograré en llalia tantos Hezenales y Amigos como Cantos.
Un Prôlogo he de haccr largo, y difuso Como es uso, y costutnbre ; <» encargarle A un boinbrc docto (que tarabicn es uso) Tcniendo gran cuidado de cargarlc Con los nombres de todos (no en confuso) Que al Libro se dignaron de alabarle,
Y olarbarlos .^i cllos quanto pucda, Que este es pagarlos en i^>i.->l ni.iinMl.i
Si me llamaroD doclo, y crudilo, Yo los bc de llumar Sabios, Profundos, Pues ya cntiend<> la zifra alguu lantito ; No ignorando lo que liaccn dus iniuundos Asnos, quando lus pica algun prurilo, Que uno i otro se rasran niui jorundos.
Y esta Cl, en pluma Critira y tiiudcrna, La Tor<laelfra (iaridml fratcrrm
Pero ya va mui largo mi prefacio,
Y el que las cosas viejas solo estima, Dira, que falto à lo que dijo Horacio, Alla quando habla de la Octava rima.
El aviso es mui bueno, y le ringrazio: Si me le huviera dado mas encima,
Al punto le quitaba lodo el tedio, Pero cl lo hecho ya, ya no hai remedio.
Y si aora hiciera un gran razonamienlo Para escusar el yerro cometido,
El remedio séria mas tormiento Que el mismo mal, que aviais padecido.
Por lo quai, sin hartaros mas de viento," Comienzo ya à cumplir lo prometido.
Borrese pues lo dicho : y ahora chiton, Porque ya voi â hablar de Ciceron.
Pero si desde luego à hablar me meto De Ciceron, me abismo en cierto golfo Mas hondo, que el de frente de Espoleto Donde muriô ahogado un Duque Astolfo;
Y estando ya cansados con efeto,
No me embarco oy en esto, ni me engolfo Pues ù. lo menos por la vez primera, Moler no quiero â quien oirme quiera.
Yo no quiero ocullai'os mi flaqueza, La quai es de enfadar al Auditorio ;
Y aunque tal vez me vino â la cabeza Hacer lo que en los dias del Bodorio Saben hacer las hembras con destreza, De sus tachas cubriendo el emboltorio, Con el adorno de Yirtudes varias
Hasta que el tiempo aclara las contrarias.
- Son modestas, afables, y discretas, No se ve de altivez ni un movimiento ;
APPE?(DICE IX 539
TieDeD a las passionos mui sugelas,
Y ocultaD tùdo zoDzo pcDsamieoto ;
Van descubriendo lierra, y estàn quietas, Que parecen Novicias de un Convento ; 3Ias despues se la pegan al Marido, Quandoestâ uias alcgre, y diverlido.
Yo no soi de esse bumor (guardemc el Cielo) Ni de serlo tampoco soi capaz :
A ninguno lirar quiero de! pelo,
Y assi po'leis manbar en santa paz ; Mientra^ Inmo en la cama 6 en el suelo Un poco de repose, y de solaz,
Conao voirais maQuna, ù otradia, A oirmc recitar mi algarabia.
Fin del primer Canto.
J'ai dû renoncer, faule de place, à éditer en entier le premier cbanl de ce poème ; les lon^s fragments que je viens de donner suffironl, je crois, à la curi<isit<l' du lecteur.
Lettres inédites du P. de Isla.