‹ Recherches sur l'embryogénie des crustacésChapitre 45 sur 89 · HI · texte numérisé non relu

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Deuxième lettre du P. Francisco de Borja au prince Philippe : 10 mai 1554.

JHS.

Vista la respuesta que Vuestra Alteza a mandado dar y lo que por ella se manda proveer, se ordené à las dueñas que no entren à servir à Su Alteza, y à los que entran à su real

(1) Respuesta de Su Alteza. Qu'en esto se hagan las diligencias que pacieren al padre Francisco.

(2) Respuesla de Su Alleza. Si, con el quitar las dueñas, todavia dize Su Alleza que las ve, aviseme el padre Francisco de qué personas sabe que serian buenas para esto, para que yo las envie à Ilamar.

servicio se les di érden que dixesen à Su Alteza, si preguntava por ellas, que publicamente se dezia qu'estavan detenidas Ô presas, y que à esta causa dexavan de ir à servir à Su Alteza.

Hecho esto, yo entré à dar la respuesta de Vuestra Alteza à la reina nuestra señora, significando el sentimiento que tenia Vuestra Alteza de oir las pesadumbres y molestias que le daban las dueñas, por lo qual se mandaba proveer lo que arriba està dicho, mostrando yo en ello mucho encarecimiento, y vendiendo este servicio à Su Alteza lo mejor que supe, lo qual fué tambien recibido que mostré quedar muy servida y contenta.

Estando en este g0z0, entré en la plâtica que importava y la que hazia al caso para el effecto que se desea, y es suplicar # Su Alteza fuese servida que, pues la molestia de las ducñas estava echada à parte, qu'era la principal causa por que Su Alteza no mostrasse en lo exterior el ânimo cathôlico interior que tiene, que fuese servida de aqui adelante mostrarlo muy de veras : à lo qual me respondi que asi era justo y lo queria hacer. Viendo yo estar occasion, supliqué que usase à menudo los protestos de bibir y morir en la fe cathôlica, y asi de nuevo los hizo. Tambien supliqué oyese misa el dia siguiente y fuese servida que con el hisopo echase agua bendita por la casa por raçon de aquellas bruxas que otras vezes avia visto, y esto concedié tambien y cumplié el dia siguiente, de que no poco s'espantaron de que admitié el agua bendita y que su sacristan la echase por la easa. Otros dos dias arre6 quasi a oïdo misa, y quando no sale es contenta que la digan en el corredor.

En estos dias pasados, un dia en acabando la misa yo entré, y entre otras cosas dixe à Su Alteza que podria ser aver ineurrido en alguna excomunion, 6 por aver dexado de confesarse en tanto tiempo, 6 por aver tratado con esas bruxas sin averlo notificado, 6 por otros inconvinientes que desto suelen salir, por lo qual me parescia necessario, à mayor cautela, Su Alteza se absolviese desta censura, si por caso en ella avia in-

currido. Dixome qu’era contenta, y pregunté si era menester confesarse 6 reconciliarse. Respondi qu’estas semejantes absolutiones se podian dar sin absolution de otros peccados. Entonces me dixo Su Alteza : « Son agora dos años, tambien » me absolvistes. » Dixe : « Si, señora, bien se acuerda » Vuestra Alteza, mas no absolvi de la excomunion, sino con » sola absolution deprecatoria. » Y asi estando siempre en que queria ser absuelta, me levanté en pie y dile el absolution , y despues dixe los evangelios de san Juan y de san Marcos. À todo estuvo muy atenta y de muy buena gracia, tanto que me pregunt6 si era buena devocion, despues de la absolution, decir los evangelios. Dixe qu’era tan buena que Su Alteza la devia usar muchas vezes. Y con esto cesé la plätica de aquella mañana.

Mas despues de ido, quiso Su Alteza salir un poco mas al corredor, y vi unas cortinas que estavan puestas en el altar, porque aquello stuviese mas decente, ÿ tambien un pañito de oro con el misterio de la Adoracion de los reyes magos:lo qual di6 causa para que Su Alteza ubiese enojo y lo mandase quitar, pareseiendo cosa nueva y que no dezia bien con el buriel que agora ordinariamente trae; y tomolo de manera que, aunque provämos por dos oras à detenello , visto que no queria comer sin que selo quitasen, se hizo como lo mandé, pues no era de las cosas esentiales, aunqu’era conviniente para la decentia del altar. Y asi bolvié à sosegarse.

Y otro dia me pregunté si se tratava de bolver las dueñas, mostrando no venir en ello bien; y por dexar satisfecha à Su Alteza en este punto que tanto persuade (1), dixe qu'estava nombrada una persona muy religiosa, cuyos aguelos fueron criados de los reyes cathôlicos, y qu’este vernia muy presto y trataria con Su Alteza este negocio de las dueñas, por que à él

(1) Sic dans la copie qui m'a été envoyée de Simancas.

("a140) stava cometido. Esto se dixo por abrir la puerta al padre fray Luis de la Cruz, y para darle occasion y grata entrada para con Su Alteza, pues a de ser el que a de residir aqui, 4 lo menos mucha parte del tiempo. Y asi despues de averme preguntado muchas particularidades de fray Luis, quedé muy satisfecha en esta materia.

Esto es lo que passé, serenissimo Señor , hasta la venida de Vuestra Alteza. En lo demas, pues lo abrä visto y tocado con las manos Vuestra Alteza, solo diré que, atendida la dipusition de la reina y que inc a dicho que, despues que las dueñas estän presas, no a visto ninguna de aquellas figuras que se le presentavan, no paresce que agora se puede juzgar otra cosa de lo que otras vezes se a pensado, y es ser esto ymaginaciones y flaqueza de cabeca, todo lo qual procede de la raiz principal de la enfermedad que a tantos años que Su Alteza tiene. Por lo qual paresce que sele podrän bolver las dueñas despues de la venida del dicho fray Luis, con decir que no se les halla culpa, buscando en esto los mejores medios y formas que se pudiere para que lo buelva à recchir con paciencia. Hecho esto y lo que Vuestra Alteza à mandado remitir acà, qu’es las percgrinaciones, devociones y misas que por la reina nuestra señora se an de decir y hacer, no se siente otra cosa que de nuevo se pueda proveer, porque solo el Señor, en cuya mano estän todos los que biben, es poderoso para remediar esta enfermedad, laqual està de manera arraigada que lo mejor que se a podido proveer a sido aver persona que resida aqui por algun tiempo, para qual si el Señor fuere servido embiar el agua de su gracia y favor, los sepa recoger por los mejores medios que pudiere.

Entretanto es gran consolacion estas cinco cosas que se an ganado con Su Alteza, y son: el protestar la fe cathélica, el salir à la missa, el echar el agua bendita, el dezir à Su Alteza los evangelios , y la absolution, porque continuändose estas cosas commençadas , podrian disponer para la salud que deseamos,

y qu'en otra cosa no sea Vuestra Alteza a cumplido (1) como cathôlico principe y señor, con lo que deve à Dios y à su real conciencia y al beneficio spiritual de Su Alteza y al buen exemplo de sus reinos. Plega à la Divina Magestad, en todo lo que saliere de manos de Vuestra Alteza, sirva à Nuestro Señor de manéra que por ello meresca reinar muy mas altamente en el cielo, y tener en él mas señorio y reinos de los que tiene en la tierra, por muchos y grandes qu'ellos son.

Tras esto no tengo que decir, sino suplico à Vuestra Alteza sea servido de me mandar perdonar si en esto que me a mandado no e hecho todo lo que soi obligado, pues no a sido por falta de (2), sino por no saber ni poder mas; y asi confiado que Vuestra Alteza lo ternà entendido como lo digo, me Pan deste lugar con la licencia de Vuestra Alteza.

Hecha en Tordesillas, à 10 de mayo de 1554.

Esta es la informacion que Vuestra Alteza ha mandado que hiziese el que es

Obedientissimo y humilissimo de Vuestra Alteza siervo

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