PROCÉDÉS APOSTOLIQUES DE FRANÇOIS AUPRÈS DES PORTUGAIS
Con sus sermones y conversacion particular, ... començo a hacer muy.
grande provecho entre los Portugueses, sacandolos de muchos errores y ignorancias ;, — y con el temor de la muerte y penas del infierno, que comunmente les proponia en sus platicas, los reprimia y sacava de muchos pecados; — y con su afabilidad y suave modo de conversar, los movia a la confesion y al uso de los santos Sacramentos, consolandolos y animandolos, quando los confesaba, de tal manera, que comunmente se partian de el con nuevos propositos de mudar la vida, y con mucha satisfaccion. (Zbid., DT)
A Malaca se mostro, mas que en ninguna otra parte, quan grande era su prudencia y charidad ; porque, entendiendo que no havia alli otro remedio, se fue de tal manera acomodando con ellos, que, hasta oy dia, queda aquella ciudad espantada de su memoria. Tomo muy estrecha amistadtcon
todos, con la muy alegre conversacion que tenia con ellos, iendo, muchas
veces, adonde ellos estavan Jugando, mostrando que holgava con ellos y con sus Juegos; de suerte que, quando mirava que se retiravan, por su respecto, los convidava, con mucha alegria, a holgar, diciendo que el tambien
holgaria con ellos, pues eran soldados, y no havian de vivir como Frayles, y que, en quanto no huviese ofensas de Dios, mejor era Joe y holgar, que murmurar y hacer otros pecados.
Y asimismo se convidava, agora con uno, agora con otro, iendo a comer a sus casas, con mucha familiaridad ; y, alabando mucho los guisados y platos que le davan, mostrava holgar con ellos, y preguntava quien havia sido la cocinera de aquellos manjares ; y despues, decia al huesped que la hiciese venir alli, y luego que ella parecia, le mostrava alegria, y alabava la comida y los guisados que hacia ; y, diciendole que fuese sancta, la mandava tornar a su lugar y despedia.
Otras veces, decia al huesped que le mostrase su casa, que la queria ver; ÿ no dexava canto que no escudriñase, preguntando que moça era la que alli estava, y de que nacion era la otra ; mostrando contentarle todo ; y trataba con ellos con tanta familiaridad, como si fuera entre soldados un soldado, y un mercader entre mercaderes ; que no solamente los Portugueses, mas aun sus mancebas y criados amavan mucho al Padre, y holgavan que fuese a comer a sus casas, porque los favorecia y mostrava amarlos a todos.
Y despues de les tener asi ganadas las voluntades, a uno dellos decia que aquella moça, que tenia, era muy gentil muger y hermosa, que merecia ser muger de qualquier hombre honrado; e iendo con la platica adelante, al cabo, concluya con decir que, pues ella era tal, y el la amava tanto, para que era vivir con ella, en tanta ofensa de Dios y perdicion de sus almas, pudiendola tener por su muger, con honestidad y santidad? Y, desta ma- nera, convencido, lo movia a se casar con ella. |
À otro, decia todo lo contrario : para que era tener en su casa una negra tan sucia como era aquella moça que tenia; de loqual se reyan y hacian burla los Portugueses ; viviendo el con ella, metido en tantos pecados ; que mucho mejor seria proveerse de otra moça, conveniente a el; y que, si el queria, el Le daria una muy virtuosa y hermosa, que era para ser muger de qualquier rey; y, desta manera, saldria el de pecado, y ampararia aquella huerfana, haciendo una cosa muy honrada, como tambien havia hecho fulano, dexando sus negras y casandose con otra.
-A otros, que estavan mas indispuestos, con los quales no podia alcançar luego lo que queria, decia : para que querian tantas mancebas en casa, las quales no le servian para mas que destruirle su salud, y hacerlos caer en divérsas dolencias ; y no hacian sino pelear entre si, y tener inquieta la casa, dandole muchos gastos ; — que ya que no las podia dexar todas, a lo menos, por amor de el, dexase una o dos. Y despues, tornando a comer a
dise | | APPENDICES.
sus Casas y à tratar con ellos, les tornaba a rogar que dexasen otra, para que no se ofendiese tanto a Dios, y asi huviese misericordia dellos : pues, aunque quedavan en pecado con una sola, mas parecia flaqueza que malicia; mas, teniendo tantas juntas, no tenian ninguna-escusa : y, desta manera, quando mas no podia, oy les quitava una, y, de alli a algunos dias, otra ; hasta que, al cabo, los casaba con una : y tal huvo a quien quito, desta manera, siete mancebas. | Y con esta facilidad de tratar, y con los sermones que hacia, los domingos y dias festivos, proponiendoles, muchas veces, la muerte, el infierno y juizio final, y con las continuas confesiones, hizo, en Malaca, en tres o quatro meses, notabilisimo provecho.
Y para mover a los Moros y gentiles, hacia hacer a los niños, en las calles, al tiempo de las Avemarias, sus altarcicos, delante de los quales cantava la Doctrina; y iendo, ya tarde, con una campanilla, tocava a la oracion por las almas del Purgatorio, y rezaba, con los que alli se hallaban delante de cada altar, un Pater noster y una Ave Maria, de rodillas ; y con estas obras, y con la manera de vida que hacia, .… alcanço tanto credito en Malaca, que, no solamente a st mas a los niños, de quien se servia para enseñar la Doctrina, estimavan los Moros y gentiles como si fueran Sanctos. (Zbid., pp. 67-70.) A Maluco, hizo el Padre lo mismo que havia hecho en Malaca ; y fueron tantas las restituciones, que en este tiempo se hicieron, que con ellas enriquecio la casa de Misericordia y la confradia del Santisimo Sacramento, que, de antes, eran muy pobres. (/b1d., p. 74.)