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686 GREG. ARNAIZ.
Durante la dinastia Yuen se mudaba con frecuencia de un lugar ä otro la capital de provincia, pero en ninguno de los diversos pasajes de la crônica general de Fu-kien en que se trata de esto consta que haya estado dicha capital en Chiang-chiu HE JM. Mas para salir de dudas hemos consultado la crônica de Chiang-chiu, pues tratändose de un hecho tan notable no podia menos de hacer menciôn de él, como hace la de Choan-chiu, pero antes bien dice expresamente que, por mäâs que durante la dinastra Yuen hubo una autoridad que gobernaba todo el Min (Æu-kien), no residié en Chiang-chiu. ) Es evidente, pues, que el autor citado por Mr. Phillips trabucé los nombres de las ciudades, y por lo tanto permanece en pie <the statement made in the Encyclopædia Britannica, that Changchow (Chiang-chiu) had never been the capital of Fu-kien».
Mr. Phillips, en su afän de hacer resaltar la importancia de Chiang-chiu, dice: «When Changchow (Chiang-chiu) was retaken from the Mongols by the generals of the coming Ming dynasty, the chief authority of the city bore the title of departamental governor Of Âu-kien and ÆKiangsi.> Aqui no cita texto chino, asi es que no sabemos de donde lo toma; pero tanto la crénica de Fu-kien como la de Chiang-chiu no indican que dicha autoridad tuviese tan extensa jurisdiccién. Lo que hay es, que al principio de la dinastia Ming se instituyeron los intendentes de circdito para la vigilancia de tierra y mar, y de estos se pusieron dos en la prefectura de Chiang-chiu.
El año 6° del perfodo Cheng-hoa jf {4 se establecié en Chiangchiu un intendente de mayor categoria, pues su jurisdiccién se extendia ademas 4 Ting-chiu ŸJ JN y & otras dos prefecturas, Chaochiu 5} ff] y Kan-chiu #4 MW, pertenecientes 4 las dos provincias
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limitrofes de Cantôn LE DK y Kiang-si ŸL D, 4 fin de perseguir 4 los muchos ladrones que merodeaban en los confines de las tres provincias. !)
Tambien quiere Mr. Philips que Chiang-chiu sea un puerto visitado por los extranjeros en tiempo de los Mongoles, y para probarlo trae un texto chino que habla de la buena fama que se habia conquistado Lo-liang entre los extranjeros. De esto no se sigue que en Chiang-chiu hubiese una aduana para las mercancias extranjeras, como la hubo en Choan-chiu, segun hemos dicho; pues muy bien pudo suceder que Lo-liang, antes de ser prefecto de Chiangchiu, hubiese estado al servicio de tal aduana en Choan-chiu.
Prosigue Mr. Phillips diciendo que siente no haber obtenido el libro Ilamado Xhai-yuen-su-chil DH TÉ ES FA (anales del templo Khai-yuen), en el eual se contiene la historia de los templos de Chiang-chiu (Chang-chow). Aqui se ve que Mr. Phillips no estuvo en Chiang-chiu ni en Choan-chiu, y confunde lastimosamente lo relativo 4 estas ciudades, pues el templo ÆXhai-yuen no estä en Chiana-chiu ME WA, sino en Choan-chiu LE PM: y por cierto que es el mäs notable de esta ciudad, por tener dos altas torres de piedra, obra monumental del siglo 12°. Y en esta ciudad (no en Chiang-chiu) se han encontrado antiguos restos del cristianismo, como cruces talladas en piedra. El pasaje de la Historia de las misiones dominicanas que trae Mr. Phillips para probar que estos descubrimientos tuvieron lugar en Chiang-chiu, estä mal citado; ÿ tambien hemos observado que en dicha Historia se han trabucado algunas
veces los nombres de Choan-chiu (Chincheu) y Chiang-chiu. Mas para
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que se véa que la cruz encontrada por el P. Ricci fué en CAcanchiu ÿ no en Chiang-chiu, vamos 4 citar un texto de la Historia de Monseñor Gentili'), el cual, despues de hablar de una cruz de hierro encontrada en la provincia de Kiang-si, dice asi: Un altra croce fu scoperta nel secolo ottavo, mentre se edificavano le mura di Chuen-cheu (Ciuen-cieu) nella provincia de Fo-kien, eroce che fu poi attacata al muro verso oriente all” altezza di sei piedi da terra ed era tenuta in somma venerazione da quegli abitanti. Lo stesso P. Vittorio Ricci dice d’essergli toccata la bella sorte di collocare nella sua chiesa una bellissima croce scolpita su pietra, trovata dai pagani di quella stessa città in uu monte vicino detto Say-sau; non si potè precisare perd l’epoca in cui fu incisa».
Aun hay mâs todavia. Hace unos cuatro años el actual misionero de Choan-chiu, R. P. Fr. Serafin Moya, encontré en una pagoda de la localidad una cruz tallada en piedra, y es parecida 4 dos de las tres que menciona el R. P. Manuel Diaz $. J., encontradas en Choan-chiu, diferenciändose de aquellas en que esta tiene esculpido un angel. El 31 de Octubre de este año 1910 saqué una fotografia de ella.
Respecto de los productos de porcelana de Chiang-chiu, son una cosa muy ordinaria y no se pueden comparar con los de Tiek-hoe qi 44. Hace seis años tuve ocasion de pasar por el lugar donde estä la alfareria de que habla Mr. Phillips, la cual se encuentra como 4 tres kilémetros al sur de la antigua villa de Zam-sin (Nan-shéng Fj H&), junto al camino de Chiu-phô (Chang-phi-hien EL Yi JH&), y puedo asegurar que es de muy poca importancia. Tanto es asi que solamente hay allf unos cuantos tugurios que sirven de morada temporal 4 los alfareros; y en aquella temporada
estaban suspendidos todos los trabajos.
1) Memorie di un missionario domenicano nella Cina. Roma, 1887.
En cuanto 4 la industria de la seda no negamos que antiguamente haya estado bastante desarrollada en Chiang-chiu, pero de esto no se puede deducir que no lo haya estado tambien en Choanchiu. Y si nos fijamos en lo que dicen las crônicas sacaremos que en ambas prefecturas se fabrican telas de seda.
Es sabido que para la industria de la seda es indispensable el cultivo de la morera (morus alba). He observado que en el territorio de las dos prefecturas se desarrolla perfectamente dicho ärbol, y que en Chiang-chiu hay mäs que en Choan-chiu. Hablando sobre esto con un chino me dijo que algunos años despues de la revolucién de los Thai-phing K 2 (1864— 65) fué 4 Chiang-chin un prefecto muy entusiasta de la industria de la seda. Al ver pues que el territorio de Chiang-chiu era muy ä propésito para el efecto, indujo 4 los labradores y comerciantes 4 dedicarse 4 tal industria. Comenzaron pues con ahinco 4 plantar las moreras y 4 criar los gusanos de seda; mas despues que se fué aquel celoso prefecto, poco 4 poco fueron abandonando dicha industria, y asi cuando escribia Mr. Phillips sobre el particular ya no quedaban mäs que algunos rastros de ella.
Con lo expuesto creemos que estan suficientemente rebatidos los argumentos de Mr. Phillips, mas para que no quede la menor duda de que Chiang-chiu ŸÉ£ JM no puede ser Zaiton vamos 4 decir also sobre su fundaciôén y su desarrollo hasta el presente.
Chiang-chiu fué fundada el año 1° de Æin-yuen ÉE JE (de J.-C. 784) para ser cabeza de prefectura, la cual ya se habia establecido en 686 en la actual villa de Un-sio EX. En tiempo de la dinastia Sun (despues de 960) fué cercada con una muralla de tierra, cuyo ciredito era de cuatro // (poco mäs de dos kilémetros). En 1013 se hizo otra muralla de tierra y estacada, däândola un ciredito de 15 {7 (8 kilémetros). Despues se fué poco 4 poco cayendo,
y en 1211 se comenzé 4 hacer de piedra, terminändose en 1230,
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Su circüito era de 13 {{ (7,5 kilémetros); 17 pies la altura, y se hicieron en ella cuatro puertas. En 1249 se puso el empedrado de las cuatro calles principales. En 1655, imperando ya la actual dinastia, una gran cuadrilla de piratas Ilegé hasta la ciudad y destruyé toda la muralla. Esta se reedificé en el año siguiente, pero su circüito quedé reducido à 11 {7 (unos 6 kilémetros). Esta es la actual muralla de Chiang-chiu, y se puede andar en 1h 20%. À juzgar pues por ella, nunca ha Ilegado 4 tener dicha ciudad tanta importancia como Choan-chiu.
EI puerto de escala de Chiang-chiu para su comercio con Amoy es el importante mercado de Chiéh-bé 5j RÉ, distante de Chiangchiu 16 kilômetros; 4 cuyo punto Ilegan los grandes barcos de vela y pequeños vapores de Amoy. El desarrollo de Chï6h-bé, que hoy en dia es la segunda poblacién de Chiang-chiu, comenzé hacia la mitad del siglo 17°, y desde entonces, 6 poco antes se desarrollé tambien Chiang-chiu (es decir: euando comenzaba la deeadencia de Choan-chiu), Ilegando 4 su apogea 4 mediados del siglo 19°, en cuya época (1864) se apoderaron de la ciudad los Thai-phing K 2, y destruyeron todo lo mäs importante de ella. Poco 4 poco se ha ido reponiendo de aquel contratiempo, pero todavia hay muchas ruinas y espacios vacios dentro de la muralla, y su poblacién actual ser4 poco mäs que la mitad de Choan-chiu.
À tres kilémetros al este de Chiéh-bé f3 F esté la villa de Hüi-tièng ŸÆ ÿ$ que algunos, como Mr. Phillips, Bowra y Pitcher, quieren que sea el puerto de Zaïton. Por 1 tanto no estarä demäs decir algo sobre esta villa.
Antiguamente se Ilamaba Gueh-kang JE] k, que quiere decir Canal de la luna. Parece que en tiempo de la dinastia Ming se babia formado alli un centro de comercio, y durante el periodo Chen-ti (1506—1522) se prohibié 4 nobles y plebeyos la exportaciôn
de las mercancias por mar, 4 causa de los piratas extranjeros. En
1530 se establecié en /Zi-chen # À ; mercado situado en la costa opuesta, la residencia de un mandarin militar; mas parece que los comerciantes de este territorio no se contentaban con esto, sino que deseaban se estableciese una subprefectura en el mismo Gueh-kang; lo cual no consiguieron hasta el año primero de Zong-khing IÆ Es (1567), y desde entonces data la actual villa de Z/di-tièng. Ya en 1557 se habia construido una muralla de tierra, la cual fué sustituida en 1572 por otra de piedra dändola la forma de un ocho 8. Su circdito es de tres {{ (menos de dos kilémetros}, resultando Häi-tièng la villa mäâs pequeña de la prefectura de Chiang-chiv. De todo esto se deduce que antes de la dinastia Ming, la antigua poblacién de Gueh-kang, que es la actual Æ&i-tièng, no Ilamé la atencién del gobierno chino, y por lo tanto no es posible que haya sido la famosa Zaiton: pues si antiguamente hubiera estado alli la capital de provineia 6 de alguna subprefectura harian mencién de ella las crônicas, como lo bacen de las antiguas subprefecturas
suprimidas 6 trasladadas 4 otra parte. !)
La mezquita de Choan-chiu.
Se halla al SE. del centro de la ciudad, 4 mano izquierda de la calle que conduce 4 la puerta del SE. (D FR F4 ) desde la calle del sur. Dentro de ella (plano L, lâm. 1) hay una läpida en chino, cuyo titulo es el siguiente: H}j H£ {X ht À + A SD «Läpida conmemorativa de la restauraciôn del templo de la religién pura y verdadera, durante la dinastia Ming.» Como en ella se trata de lo relativo al templo y ä la religiôn musulmana en esta ciudad, basta para nuestro objeto entresacar lo principal de su contenido. El texto comienza asi:
«La religién pura y verdadera se comenzé 4 propagar en China
1) PE Be oc 4F Ar HE 28 die DA AU A A
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durante el periodo Khai-hoang [fi Æ (de J.-C. 601-605) de la dinastia Soei '). El libro (Coran) considera al verdadero fato como el Señor del cielo (Dios), y el recto corazén como el Señor de los hombres. Por eso esta religiôn da la principal importancia al ayuno y à las purificaciones para servir al cielo. Cada año hay un mes de ayuno, el cual viene 4 coincidir con la primera luna del año chino(?). Ademas, en cada mes hay cuatro dias de ayuno, que son los señalados con las letras Æang nieu JÙ 2: *). Antes de las preces hay que bañarse, pues de otro modo no se puede entrar en el templo para rezarlas. En los ayunos se toman manjares sencillos, pero no se puede probar cosa alguna hasta que se vean las estrellas. Lo mäs importaute es orar juntos en los ayunos y defunciones, mirando hacia el occidente. En la oraciôn, aunque se hacen adoraciones, nada se ofrece en sacrificio. À esto se reducen los puntos principales de esta religiôn.»
«El establecimiento del templo y de la torre en esta ciudad data, segun la tradiciôn, desde la dinastia Sun, periodo Chao-lin #7 FE (de J.-C. 1131-1163); en cuya época vino 4 Choan-chiu un sujeto Ilamado Chu-hi-lo-ting 2& &. is J , procedente del pais de Sa-na-ui FX HR 17% y fundé este templo. Se halla situado al oriente *) del templo de Confucio (2L Hi), y tiene dos departa-
mentos, uno alto y otro bajo‘). En la parte del occidente est4 la
1) Esto es un manifiesto anacronismo, pues en aquella época todavia no habia fundado Mahoma su religiôn.
2) Cada dia de la semana”estä señalado con dos letras del ciclo, y las dos indicadas corresponden al viernes.
3) Aqui emplean la expresion F5 HE LC Æ ff lado izquierdo del dragôn verde, para designar el oriente, 4 imitacién de los geomantes.
4) Para la inteligencia del texto hemos levantado un plano de todo el edificio (véase läm. T). El departamento alto estä 4 la entrada, y comprende desde E 4 S’. El departamento bajo es el templo propiamente dicho. Notese que la situacién de las distintas partes de la mezquita con respeeto à los cuatro puntos cardinales no es tan exacta como aparece en la descripecién de cada una de ellas, y asi el lector puede atenerse al plano adjunto, el cual estä levan-
tado y orientado con la mayor aproximacién que nos ha sido posible.
pieza mäs noble (A del plano). Junto 4 la calle hacia el sur estä la entrada ‘), la cual tiene tres divisiones, del mismo modo que en el universo hay tres agentes ?). À derecha é izquierda los muros tienen seis partes. Hay nueve puertas *), segun el nmero de los nueve novenarios. En el techo hay nueve arcos que corresponden 4 los nueve érdenes de equidad. En el centro del techo la béveda es céncava y circular imitando al cielo*). En la parte superior hay un observatorio para ver la luna °). Abajo hay dos puertas $ $’, una enfrente de otra, y el medio es semejante al cuadrado de la tierra ). Entrando por la puerta y dada la vuelta subiendo hacia el occidente se encuentra el departamento de piso bajo (el templo). Dando despues la vuelta hacia el sur se sube al departamento de piso alto ?). Entrando por la puerta P del muro de piedra que estä al oriente y siguiendo la direccién recta hacia el occidente se encuentra la
estancia A, Ilamada altar para ofrecer al cielo, En el centro (del
1) Véanse las léminas I y II. Como no nos ha sido posible sacar una fotografia completa de esta puerta, ya por no disponer de local süficiente para colocar la mäquina, ya porque en la parte superior ha brotado un ärbol de raices aëreas que la cubre en gran parte, hemos suplido este defecto sacando un dibujo que dâ una idea de ella bastante aproximada.
2) Las tres divisiones son las comprendidas entre ET, TS y S$S’. Los tres agentes del universo son el cielo, la tierra y el hombre, segun la cosmogonia china. En todo lo que sigue al tratar del templo se hace referencia 4 estas teorias cosmogônicas 6 bien 4 los simbolos, emblemas y figuras del Z-Xing. En lo eual se vé una mezcolanza de la doctrina de Confucio con la del Coran.
3) No podemos precisar donde estaban estas nueve puertas ni los nueve arcos que se mencionan à continuacién,
4) Esto se refiere 4 la parte C comprendida entre S y S’, euyo techo es côncavo, como puede verse en la lâmina Ï que representa el corte vertical de toda la entrada.
5) Este observatorio que ya no existe estaba sobre la parte Q R del corte.
6) El pavimento de la parte C es un cuadrado perfecto, y como los antiguos chinos creian que la tierra era cuadrada, de ahf proviene esta comparacién.
7) En efecto: pasadas las puertas KE, T, S y S’ se sube la escalera de piedra e y nos encontramos delante de la puerta principal P del templo. Dando luego un cuarto de vuelta hacia la ïizquierda se entra por la puerta M. All debia haber antiguamente una escalera movible que se apoyaba en el dintel de esta puerta M, porque en la parte
superior del muro adjunto hay unos escalones de piedra, como puede verse en la lémina IV.
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techo) hay un cireulo (eimborrio?) que representa el Thai-ki Kk #& (primer principio). À derecha 6 izquierda hay dos puertas aa’, 4 semejanza de las dos formas (Ziang-i ): al occidente, cuatro puertas 0 0, que representan las cuatro imâgenes (Su-siang QU R }); al sur, ocho puertas !) v, 4 imitaciôn del Pat-koù }\ €}; al norte, una puerta m, que representa el primer Æien Kf y el signo #su + por donde se abre el cielo, y por eso se la Ilama puerta del cielo. Hay doce columnas c, segun el nûmero de los meses del año. (Lo que sigue se refiere al departamento de la entrada). La parte oriental (Q R del corte) del departamento alto se Ilama kiosco santo de oraciôén. Al sur de él hay una torre X Z, rodeada de columnas como una fortaleza de piedra, y tiene 24 ventanas, 4 semejanza de las 24 estaciones del año ?). Al sur estä el altar para ofrecer al cielo, y en él estan escritas varias preces. Subiendo 4 la parte superior se ve el monte Chien-guan TH Hi.» Continua describiendo el panorama que se ofrece 4 los ojos del observador, y
despues sigue: «En la parte del departamento bajo hay una sala con la inscripcién del prefecto Hu que dice: Sala de la bondad clara EF ne #. El piso la sirve de céspide; un canal que comunica con las mareas la atraviesa, y sobre el canal hay un puente. En otro tiempo descansaban los adeptos en esta sala despues del rezo en los dias de ayuno. El aspecto pues del templo es hermoso. Los desperfectos y reparaciones hechas durante la memorable dinastia (la de los Yuen) no constan.»
<Segun una läpida *), en la dinastia Yuen, durante el perfodo
1) Mäs bien son ventanas grandes que puertas, pues por el paramento exterior del muro se elevan 4 mäs de un metro sobre el nivel del suelo.
2) Los chinos dividen en dos cada signo del Zodiaco, y asi resultan 24 estaciones.
3) Esta läpida tal vez sea una que est junto 4 la que contiene lo que aqui trascribimos, pues est tan deteriorada que no es posible leer la data ni lo principal
de su contenido (L del plano, lâmina I).
Chi-yuen Æ JG ‘), un mahometano Ilamado Aia-pu-lu-hang-ting =] # # 22 J y otro de Choan-chin Ilamado Xim-a-li & Fi H le restauraron. Durante la dinastia Ming tambien sufrio el templo varios desperfectos que no se pueden determinar 4 punto fio. EI año 1567 se cay6 la torre, y el que cuidaba del templo recogiô dinero y la arreglé. El prefecto de Choan-chiu fué uno de los que contribuyeron 4 su restauraciôn. El año 35 de Van-li pe B& (1607) hubo un gran terremoto acompañado de viento y Iluvia, y el piso alto (la torre y el kiosco) quedé tan desmantelado que poco 4 poco se iba cayendo, y el que cuidaba del templo invité ä los principales adeptos para tratar de arreglarlo. Estos dijeron que no convenia malgastar el dinero, sino que se emplease bien en el arreglo; y todos los fieles de Choan-chiu contribuyeron alegres con su 6bolo. Recogido el dinero, Ilegé uno de Choan-chiu, gran mandarin en Peking, y tambien ayudé con una buena suma.» «Anteriormente no habia patio al norte del templo, sino que à la derecha habia una habitacién, 4 la izquierda la cocina y en medio estaba el matadero ?), y determinaron deshacerlo todo para trasladarlo 4 otra parte. En el paso del medio se levanté un kiosco para purificar el corazén, y el lugar de la cocina quedé convertido en patio del pequeño cielo del occidente *). Cuando la luna estä clara se proyecta en el patio la sombra del templo y del kiosco, presentando un majestuoso aspecto. El templo quedé perfectamente arreglado, y, 4 imitacién del literato Jen-lu-Kkong DA # Â\, se le dié el nombre de Jao-thien-len £ k FE. Tambien se grabô en él una
1) Como en esta dinastia hubo dos perfodos del mismo nombre Cki-yuern no podemos precisar la época de esta restauracin; pues pudo tener lugar desde 1280 ä& 1295 6 bien desde 1335 à 1341.
2) Sabido es que en China no est4 permitido matar vacas ni carabaos, y por eso los adeptos de Mahoma tenian el matadero dentro de la mezquita.
3) Todas estas dependencias estaban en el lugar comprendido entre la mezquita actual
(véase lämina I) y la antigua.
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inscripcién que dice: Ünicamente el cielo es grande EE K À K;
para dar 4 entender 4 los hombres que han de reverenciar al cielo segun el beneplâcito de él. Quedé pues restaurado este templo presentando un aspecto maravilloso. Ÿ para que conste escribimos la relacién de todo esto.» t)
«Las reglas de esta religién las compuso Mahoma rey de Medina. Proceden pues del Occidente, lo mismo que las del budismo, y no estan hechas por los santos de China. Las reglas del budismo estan traducidas, y asi todos literatos las entienden, pero las de la verdadera religiôn no lo estan porque no se ha encontrado un hombre capaz de hacerlo.» Prosigue tratando de la excelencia de la religién musulmana comparada con la de los literatos y la de los budistas. Del budismo dice que sus libros no han sido trasladados al chino con fidelidad; y para que no sucediese la mismo con él de Mahoma no se ha hecho la versién. Por lo que toca 4 los literatos dice que la religiôn de estos se acerca mäs 4 la de Mahoma que el budismo. <Los que siguen bien ambas doctrinas, dice, algo consiguen; los
que las practican mal no carecen de pecado. Como lo practican
1) En esta época ya habia decaido mucho la religién de Mahoma en Choan-chiu, y por esto algunos de sus devotos determinaron hacer un documento para trasmitir 4 la posteridad lo relativo 4 la mezquita y 4 su religiôn. Pero se acordaron demasiado tarde, porque ya habian olvidado la verdadera data de la construciôn de la mezquita, como puede verse por las inscripciones aräbigas que hay en ella. De esto se deduce que ya hacia mucho tiempo que los ârabes no venian & Choan-chiu, como ya bemos indicado, y no habia ya en esta ciudad quien entendiese las inscripciones aräbigas. En qué aïño dejaron de venir los ârabes 4 Choan-chiu tampoco se puede determinar 4 punto fijo, pero es probable que fué 4 principios del siglo 16°. En el ültimo perfodo de la dinastia de los Mongoles los ärabes residentes en Choan-chiu se apoderaron de la ciudad, si bien por poco tiempo, segun dice la crénica, y asi es de suponer que, despues de este hecho, las autoridades chinas los tratarian con mäs rigor para tenerlos bien sujetos, y por esto muchos de ellos dejarian de venir 4 Choan-chiu. Fundo mi aserto en que al comenzar la dinastia Ming se nombré un comisionado con dos subalternos para la aduana de las mercancias extranjeras,
en vez de los siete oficiales que hubo durante la dinastia anterior. El ültimo comisionado
ocupé sn puesto durante el periodo CAeng-ti 1E fi (1506—1522), y por lo tanto es de suponer que en esta época abandonaron los ârabes el comercio con Choan-chiu.
ahora los adeptos del mahometismo? Siguen las huellas sin dar en la verdad.... El comer carne lo tienen por ayuno y el matar con ligereza por religiôn. Los que antes seguian el mahometismo se han resfriado y lo han dejado, y esta es la causa del abandono y deterioro de la mezquita.»
Por fin dice que <el templo fué restaurado desde la luna 6% del periodo Van-li pt HÆ (1608) hasta la luna 9% del año siguiente, habiendose gastado en su arreglo mäâs de cien monedas de oro,»
«$e grabé esto el año 37 de Van-li (1609), y la transcripciôn se hizo el año 12° de X3a-khin EZ EE dia 29 de la 94 Juna (30 de Octubre de 1807).»
Cuando se hizo esta transcripciôn ya estaba arruinada la mezquita, pues la torre se cay6 en 1687, segun indica la crônica de Choanchiu, y despues no se ha vuelto 4 restaurar. Del templo no indica
nada la crônica, pero es probable que se cayese poco despues.
Fübrica de la mezquita. — Con solo fjarse un poco en las adjuntas fotografias se echa de ver que la fâbrica de esta mezquita es de piedra hasta cierta altura: seis metros desde el pavimento del templo. EL espesor de los muros es casi de un metro (995 mm.). Los sillares y sillarejos son paralelipipedos rectangulares mäâs 6 menos largos, los cuales estan colocados en filas consecutivas por el paramento exterior é interior. De trecho en trecho hay algunos que atraviesan los muros de parte 4 parte para darles mäs consistencia, pero con todo eso, cstos no son tan fuertes como aparecen 4 primera vista, porque los huecos del centro estan rellenados con escombros. Y si se coneervan bastante bien despues de tantos años es debido 4 la buena salidad del granito y 4 que las piedras estan muy bien ajustadas unas con otras; pues se vé que en su preparaciôn y colocaciôn se atuvo el arquitecto 4 los principios de la geometria. En la parte
superior de los muros del templo hay una fila de losas delgadas de
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granito que atraviesan los muros de parte 4 parte, y sin duda sirven de base para la fâbrica de ladrillos. Estos se han caido por completo, por ser muy endebles los empleados en dicha obra. En el departamento de la entrada todavia se conservan algunos (véase läm. III), y por su calidad se vé que no ofrecen gran resistencia para servir de base 4 la torre y al kiosco.
En la parte superior de la lämina V aparecen dos filas de pedazos de tejas colocados oblicuamente, como acostumbran à hacer los chinos en obras de poca importancia. Esto es sin duda obra de las wültimas reparaciones, cuando ya no habia äârabes en Choan-chu.
Todo el frontispicio, los dos arcos de la portada y los muros laterales comprendidos entre ellos son de pérfido muy bien labrado. Entre estos dos arcos hay una béveda céncava tambien de pôrfido con estrias de medio relieve que imitan los meridianos de una esfera, como se puede ver en las lâminas I y IL. La base de esta bôveda es una semi-elipse, la eual se apoya en piedras introducidas en los muros laterales y en él del fondo. En cada uno de los muros laterales hay un nicho (véase lâm. I, corte, y IL) sin adornos ni inscripciones. Entre el segundo arco T y la puerta inmediata $ de la sala C hay otra bôveda côncava de granito con cinco series de lineas entrecortadas (tres de estas series aparecen en las lâminas I y Il) esculpidas 4 medio relieve, formando exägonos irregulares, aunque guardan entre si una simetria de buen aspecto. La base de esta bôveda es un arco de cfreulo que no Ilega 4 media circunferencia, y descansa como la anterior sobre piedras introducidas en los muros.
Aunque esta parte del edificio fué construida con mucho esmero para que al primer golpe de vista presente un magnifico aspecto, ya los arcos y bôvedas estan algo resentidos, efecto sin duda de los terremotos que ocasionaron la eaida de la torre. Mas aunque las
raices de los ärboles que allf han brotado han penetrado por las
junturas de los sillares, se vé que apenas los han desviado de su posicién primitiva, mientras que en los muros del templo donde tambien han brotado dichos ärboles poco 4 poco se van cayendo los sillares.
En el muro del fondo del templo hay siete nichos x con inscripciones del Corau, y en la parte superior del mismo hay tambien una inscripcién aräbiga que Ilega de un extremo 4 otro (v.läm. VI).
En el paramento exterior del muro que estä junto 4 la calle péblica tambien hay una larga inscripcién aräbiga.
Sobre el frontispicio de la portada hay asi mismo otra inscripcién aräbiga cubierta en gran parte por las raices y ramas de varios ärboles que allf han brotado. Por fin sobre la puerta S' que da salida 4 un pequeño patio interior tambien hay una inscripcién aräbiga, como puede verse en la lämina III.
Por lo que resta de este monumental edificio se vé que el arquitecto ärabe se propuso ante todo la solidez, siendo muy parco en la ornamentaciôn, como puede observarse en las lâminas adjuntas. Los arcos de las puertas y de los nichos todos son de los Ilamados arcos apuntados. La fachada de la portada es toda lisa hasta diez metros de altura; pues aun el zôcalo estä casi todo cubierto, comen-
zaudo la fâbrica de pérfido como 4 dos centimetros sobre el pavimento. No obstante, 4 pesar de la sencillez y gravedad que domina en toda la obra, la portada estä dispuesta de tal modo que al acercarse ä ella cautiva la atenciôn del observador y le dä una idea de la magnificencia del edificio, pues de un golpe de vista se ven los dos arcos y las dos bôvedas de que ya hemos hecho mencién. Antiguamente estaba toda abierta, enconträndose la puerta en el marco S de la sala C; mas actualmente hay una sencilla balaustrada de madera colocada junto al marco del arco exterior, como si la hubiesen
puesto de propôsito para mostrar desde luego el actual estado del
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edificio. En la lâmina IT aparece algo de esta balaustrada y de una de las hojas de la puerta.
Por lo que toca al templo es un poco chocante que la puerta principal P no corresponda al medio de la fachada de él, como puede verse en la lämina I. Las dos puertas laterales 0 o del fondo situadas 4 la derecha guardan poca simetria con las otras dos de la izquierda o' o’; pues estas distan menos del centro que aquellas, como tambien puede verse en el plano (lämina I).
Nada podemos decir de la torre, ni de la sala que habia sobre el puente, ni de las columnas y techo del templo por estar todo
completamente destruido. ‘)
La mezquita actual.
En el archivo de la mezquita se conservaba un documento en chino que trata de una restauraciôn posterior que no se Îlevé 4 efecto *), y comienza del modo siguiente: «Deliberaciôn para procurar fondos 4 fin de restaurar el templo de la religiôn pura y verdadera. Al sur de la ciudad Un-lieng ne BE $) habia una pre-
ciosa pagoda que majestuosa se levantaba hasta las nubes como las aves en su elevado vuelo. Era el templo de la religiôn pura y
verdadera, el cual estaba situado en medio de la ciudad de la carpa *).»
1} Sur les colonnes, voir plus loin, p. 710, et planche IV en haut (note de M. v. B.).
2) He preguntado al que hace de cabeza de los sectarios de Mahoma en Choan-chiu si en el archivo de la mezquita habia algun documento en äârabe 6 en chino que me pudiera servir para mis investigaciones, y me contesté que todo se habia echado & perder despues que murié el que cuidaba del archivo. Me parece que me dijo la verdad, porque siempre se me ha mostrado muy complaciente, y me enseñ6 las antiguas läpidas aräbigas que hay dentro de la actual mezquita, permitiéndome sacar fac-similes y fotagrafias de ellas. No obstante, ya poseia yo una copia del documento à que me refiero.
3) Este es un nombre poético de Choan-chiu.
4) Tambien se Ilama asi la ciudad de Choan-chiu, porque en el perfmetro de su
muralla ven los chinos la figura del pez de este nombre.
LES ANTIQUITÉS MUSULMANES DE lS'IUAN-TCHEOU. 701
Repite parte de lo que ya hemos consignado, y despues pone los nombres de mäs de 20 literatos que antiguamente contribuyeron 4 la restauracién de la mezquita, entre los cuales se cuentan varios grandes mandarines civiles y militares.
Mas 4 pesar de todos los esfuerzos hechos por los que intentaron la nueva restauraciôén de la mezquita, no pudieron reunir el dinero necesario para el efecto, y asi tuvieron que contentarse con levantar de nuevo una pequeña 4 un lado de la antigua. Su forma es la de una casa china, y sus dimensiones se pueden apreciar por medio del plano (läm. I). Eu el muro del fondo y en los dos laterales hay incrustadas varias läpidas de la antigua mezquita que con-
tienen inscripciones aräbigas.
Estado actual de los musulmanes en Choan-chiu.
Asi como por la magnificencia de la antigua mezquita podemos deducir que en la edad media habia muchos musulmanes en Choanchiu, asi tambien, al ver la sencillez de la actual mezquita, se puede presumir que ya apenas quedan adeptos de Mahoma en esta ciudad. Varias veces he ido alli el dia de viernes para observar cuantos musulmanes acuden 4 rezar sus preces, y no he visto mäs que al que hace de cabeza que estaba tomando té ä la puerta del templo (y eso que era dia de ayuno) y al guardian de la mezquita. Este, si estaba alli solo, cerraba inmediatamente la puerta al verme Ilegar, mas el otro siempre me ha recibido con mucha cortesia, permitiéndome ver lo poco que allf hay. Gran disgusto mostraba el guardian al verme penetrar en un recinto tan sagrado para ellos, pero no tenia mäs remedio que callar y aguantarse por respeto 4 su superior. No obstante, 4 pesar de no permitir la entrada 4 los extraños por la reverencia de aquel lugar, bien se echa de ver que es una reveren-
cin aparente, porque el ataud que tienen alli para Ilevar al cemen-
702 GREG. ARNAIZ.
terio los restos mortales de sus adeptos, lo mismo que una pequeña escalera, una mesa y algunos trastos inttiles siempre estan cubiertos de polvo. De las vigas del techo penden algunos faroles chinos Ilenos de telarañas y dos 6 tres cuerdas para secar alli la ropa en tiempo de Iluvia. La abstinencia de carne de cerdo generalmente la observan, pero el ayuno del viernes es demasiado riguroso, y asi creen que no estan obligados 4 tanto. El nüûmero de familias que actualmente siguen afiliadas 4 la religién de Mahoma es de unas diez, y aun la mayor parte de sus individuos no son musulmanes mäs que
de nombre.
Cementerio de los musulmanes de Choan-chu.
Estä sitaado como 4 dos kilémetros de la puerta oriental de la ciudad, en la vertiente occidental de una colina Ilamada Zien-soa En L] . Cerca de la cumbre de la colina hay un kiosco ‘) dentro del cual hay dos sepuleros que, segun se dice, son de los primeros musulmanes que vinieron 4 Choan-chiu. En el fondo del kiosco hay una läpida con una inscripcién aräbiga, y 4 los lados de ella se cuentan hasta cinco läpidas chinas. Solamente haremos mencién de la ültima allf colocada, pues encierra en si el contenido de todas las otras, y fué grabada en 1870 por orden del Ti-tai TE EE de Choan-chiu despues de arreglado dicho kiosco. Mas antes trascribiremos la relacién que trae la crônica de la ciudad acerca de estos sepulcros, la cual dice asi: «En el monte Lien-soa estan enterrados dos hombres del reino de Medina, los cuales, segun la tradiciôn, vinieron en tiempo de la dinastia Tang, durante el periodo U-ti
nu fi (618—626) *). Son los sabios tercero y cuarto los que pro-
1) Véase la lämina VII.
2) Esta fecha evidentémente esta equivocada, pues es dificil creer que Mahoma enviase
& sus discipulos 4 un reino tan lejano, aun antes de haber conseguido establecer su religién
pagaron la religién en Choan-chiu, y despues de muertos fueron enterrados en dicho monte. Mäs tarde aparecieron por la noche radiaciones luminosas que Ilamaron la atenciôn de la gente, y por esto se cambié el nombre de aquel lugar por el de Sia-bo HE EE » Este texto estä poco claro; pues en él se da 4 entender que fueron varios los sabios musulmanes que vinieron 4 China en aquella época?). La läpida china colocada alli en 1870 trae asi mismo la leyenda de la crônica, y luego refiere que durante el periodo Jong-lo À ss (1403 —1425) de la dinastia Ming un brigadier (Chéng-ping #4 K) fué enviado como delegado imperial al Occidente, y al pasar por Choan-chiu fué 4 dichos sepulcros para encomendarse 4 los santones
allf enterrados, y mandé grabar una lâpida conmemorativa de su visita.
en su propio pais. El autor de este documento da 4 entender que no esta seguro de ello al decir que esto se sabe por tradici6n. Ademas en aquella época tampoco estaba fundada la ciudad de Choan-chiu.
) 2 ht 7E Sù II [ES] 3 LI A ER ER El = JUBE HS AA RE RE ot Eh KR 6 À = EU 6 F5 3 LR MN 2€ 26 DR IE 3 #6 LE Un 27 X 4 2 À SE mi CLAHEÉ.
Al pie de este cementerio hay una pequeña aldea que se Ilama Sia-bo (Sia corrupciôn de Sieng), y sin duda que este nombre proviene de estar allf dichos sepuleros. Es de notar < entre sus habitantes no hay uno que sea musulman.
) El P. Wieger en sus Textes historiques, pag. 1598, trae un pasaje del libro
a 4Ë Jk el cual dice asi: « À la montagne Léxn-chan, au FÜu-kien, sont ensevelis
hommes venus du pays de Médine. Ils étaient docteurs de la religion mahométane. Les auteurs mahométans racontent que dans le royaume de Médine naquit, durant la période KAäi-hoang des Soei, un homme dont la sainteté se révéla par la majesté de sa personne. D'abord serviteur du roi du pays, il devint ensuite roi lui-même, et finit par publier un livre renfermant les préceptes de sa religion. Quatre de ses disciples arrivèrent à la cour de Chine, durant la période Où-tei des T’4ng (618—626), et se mirent à répandre leur doctrine. Le premier prècha à Koëxg-{cheou (Canton), le second à Z#xq-tcheou (au Kiäng-sou), le troisième et le quatrième à Ts’wfn-tcheou (au Fôu-kien). Après leur
mort, ces deux derniers furent ensevelis à la montagne Zéan-chan. Il y eut, sur leurs tombes, des apparitions lumineuses Le peuple l’appela En EE , la Tombe des Saints.» Este pasaje estâ un poco mâs claro, pues en él se dice terminantemente que fueron cuatro los
sabios mahometanos que vinieron 4 China en aquella época.
Tambien hace mencién de las reparaciones del kiosco que se hicieron durante los perfodos Xang-hi ft BE (1662—1723), Xïenlong ÉFA fÆ (1736—1796) y Kïa-king FE LE (1818), como consta en las otras läpidas, y por fin exhorta 4 los venideros que no se olviden de hacer las reparaciones necesarias para la conservacién de los sepuleros. No hace mencién de la inscripcién aräbiga, ni tanto en esta como en las demäs läpidas chinas hay dato alguno one y por eso no las trascribimos.
Tiene ahora la palabra M. Max van Berchem para la explicaciôn
de las inscripciones aräbigas.
Les inscriptions arabes de Ts’iuan-tcheou.
A. La mosquée.
Texte de restauration. 710 H. — Bandeau au-dessus de la porte S' (planche I), du côté de la cour à ciel ouvert qui précède l’entrée du sanctuaire. Deux longs monolithes, encadrés l’un au-dessus de l’autre dans les pierres du parement, portent chacun une ligne
en naskhi ancien; grands caractères, quelques points et signes
(planche TITI). Inédite !).
dti asuli 9 foi (sic) 9 & Qi Asus Sahara
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1) Ce texte a été lu à la loupe sur la photographie reproduite à cette planche. Bien qu'ici les caractères ne soient plus distincts, je puis en garantir la lecture. 2) Ou (jAw; la première forme est plus correcte.
Voici, la première mosquée (bâtie) pour les hommes !) dans ce pays, ce fut cette mosquée bénie, appelée l'antique et la primitive, dénommée la cathédrale et la publique, surnommée la mosquée des compagnons (du Prophète). Elle a été construite?) à la date de l’année 400 de l’hégire du Prophète (1009—10). Trois cents et quelques années après cette date, elle a été remise en état, restaurée et complétée par la fondation de cette arcade haute, de ce portique élevé, de cette porte noble et de cette fenêtre neuve, à la date de l’année 710 de l’hégire (1310—11), dans le but de mériter la satisfaction d’Alläh, qu'il soit exalté, par Ahmad, fils de Muhammad, originaire de Jérusalem (?), surnommé le pèlerin Rukn(al-din ?) de Shiràz, qu'Alläh lui pardonne, ainsi qu'à ceux qui l'ont aidé (dans cette entreprise), par Mahomet et sa famille!
Ce curieux texte est, à ma connaissance, la plus ancienne inscription arabe relevée à ce jour en Chine. L'inscription de la mosquée principale de Canton, qui jouissait jusqu'ici de ce privilège, est datée de 751 (septembre 1350)°). Celle de la mosquée de Ts'iuan-tcheou lui est donc antérieure de 40 ans; en outre, elle est beaucoup plus longue et suggère plusieurs observations.
D'abord, elle affirme que la mosquée de Ts’iuan-teheou est la plus ancienne du pays. Le mot ard <terre» semble s'appliquer, sinon à la Chine entière, du moins à la province du Foukien; s'il n’eût voulu parler que de la seule ville de Ts'iuan-tcheou, le rédacteur, qui manie avec aisance les finesses de l'arabe classique,
se fût servi sans doute d’un terme plus précis tel que balad ou
1) C'est-à-dire pour les musulmans. Cette paraphrase de C. III, 90, et IX, 109, rappelle l'expression musdjid lil-djum'ah, qui désigne les grandes mosquées appelées vulgairement djdmi'; en effet, l'inscription dit plus loin que ce masdjid est un djémi'.
2) Sur ce sens de wa-käna dhälika, qui ressort ici du contexte, voir CI A4, I, p.252.
3) Voir Guyard, dans Dabry, Le mahométisme en Chine, I, p. 89; Himly, dans ZD MG, XLI, p. 141 et planche; Devéria, Origine de l’islamisme en Chine, dans Centenaire de l'École des LL. O0. VP., p. 324; M. Broomhall, Zslam in China, p. 110. Les autres inscriptions musulmanes (arabes ou persanes) publiées à ce jour datent au plus tôt du XV° siècle. Quant à l'inscription cinoise musulmane de Si-ngan fou, datée de 742 de notre ère, signalée par plusieurs sinologues d’après des copies chinoises et dont Devéria (op. cit. p. 327) avait déja mis en doute l’antiquité, M. Broombhall, qui vient d’en publier un estampage, n’a pas eu de peine à prouver que malgré cette date, elle est d’une époque
beaucoup plus récente (op. cit, p. 84 et suiv. et planche).
madinah. C’est à dessein, visiblement, qu’il insiste sur l'importance et l'antiquité de ce sanctuaire; parmi les noms qu’il lui donne, je me borne à signaler en passant celui de «mosquée des compagnons», sur lequel j'aurai l’occasion de revenir à la fin de ce mémoire.
Ensuite, la première date donnée par l'inscription vise la construction de la mosquée, ainsi que je l’ai déjà dit dans une note; or, le contexte prouve qu'il s’agit ici de sa fondation. Sans doute, cette date ne repose que sur une tradition consignée ici trois siècles plus tard eb aucun des documents, d’ailleurs imparfaits, que j'ai entre les mains ne trahit l'existence, dans l'édifice actuel, de vestiges remontant à cette époque reculée. Mais il est certain que ce dernier a été précédé par une construction plus ancienne; sur ce point, les chroniques et l’épigraphie chinoises s’accordent avec l'inscription arabe, puisqu'elles font remonter la fondation de la mosquée à la première moitié du XII® siècle et qu’elles en signalent une refection complète vers le milieu du XIV® !). Il est vrai que les dates fournies par les sources chinoises, soit pour la fondation, soit pour la refection de la mosquée, ne concordent pas avec celles de l'inscription arabe. Comme ces sources sont moins anciennes que l'inscription arabe et qu'elles ne concordent même pas entre elles, il est permis de leur préférer, en ce qui concerne les deux dates, le témoignage précis d'un document contemporain de la seconde; toutefois, il est prudent de faire une réserve sur l'exactitude de la première, puisque la mosquée n’a livré, à ce jour, aucune inscription antérieure à l’année 1310 de notre ère.
Mais est-il certain que l'inscription de 1310 date bien de cette époque? Dans l'Occident musulman, cette question serait presque oiseuse, car il est rare qu’un texte épigraphique n’y remonte pas à
l'époque indiquée par sa date; mais la Chine possède un grand
1) Voir le mémoire du P. Arnäiz, ci-dessus, p. 695; G. Philipps, dans Z“oung-pao, juillet 1896, p. 232.
nombre d'inscriptions, et aussi parmi les musulmanes, qui ont été regravées après coup, avec leur date primitive. Toutefois, en ce qui concerne celle de Ts’iuan-tcheou, la réponse ne paraît pas douteuse. Le style du document, qui trahit une époque assez haute, n’est pas une preuve péremptoire de son antiquité matérielle, puisqu'on aurait pu le recopier sans rien changer à sa rédaction; cette preuve, il faut la demander au style des caractères. Or, ce style est bien celui du début du XIV® siècle, sinon en Égypte, du moins dans l'Asie antérieure, par exemple sur quelques monuments des derniers Seldjoukides d'Asie Mineure. Le caractère des nombreuses inscriptions coraniques gravées en plusieurs parties de la mosquée offre le même style et, comme on le verra tout à l'heure, l’édifice tout entier, qui est d’un seul jet, se rattache à cette époque. En l'absence de tout indice contraire, il est donc permis de conciure que l'inscription, en son état actuel, a bien été gravée en 1310.
Puis le texte précise la nature des travaux exécutés à cette date: refection, probablement fondamentale, de la mosquée primitive et fondation de quelques parties nouvelles: une arcade (fig), un portique (riwäg), une porte (b4b) et une fenêtre (skubbäk). Ces termes s’appliquent sans doute aux différentes parties du portique dont l’entrée s'ouvre sur la rue, par le grand portail E, et dont la partie postérieure s'ouvre sur la cour, par la porte $', percée sous le bandeau de l'inscription ‘). Sans entrer ici dans des détails oiseux, il est permis de conclure que tout l'édifice actuel remonte au début du XIV° siècle, notamment le sanctuaire, qui remplace la mosquée primitive, et le portique monumental, créé à cette époque, peut-être avec l'enceinte extérieure, pour agrandir l'édifice en vue d’un plus grand nombre de fidèles. Je reviendrai plus loin sur cette dernière hypo-
thèse et je me borne à retenir ici le fait que l'édifice est d’un seul
1) Pour la description qui suit, voir les planches I à VI. On pourrait lire aussi «/shubbäk al-hadid «cette grille de fer ».
jet. De fait, les photographies ne trahissent nulle part deux phases distinctes. L'appareil, fait de belles pierres dressées avec soin, est remarquablement homogène. Tous les arcs des portes et des baies ‘offrent le même profil en carène, les mêmes détails d’appareillage, les mêmes voussoirs en retour d’équerre au-dessus des piédroits, à l’origine des deux demi-courbes, enfin la même clé de voûte commune à ces deux demi-courbes, au sommet de chaque arc, suivant les traditions de l'architecture musulmane. Les trois portes principales, en E, S’ et P, ont les mêmes montants monolithes, le même linteau droit, également monolithe, et dont les extrémités reposent sur deux corbeaux sculptés des mêmes ornements de style chinois, enfin le même tympan, rempli par un ou deux blocs taillés suivant la double courbe de l’are qui les inscrit. D'autre part, j'ai déjà dit que tous les textes coraniques de la mosquée, dont le détail sera donné plus loin, offrent le même style que celui de l'inscription de 1310; or, ces textes sont répartis un peu partout, à l'extérieur et à l'intérieur. Bref, il paraît évident que nous avons sous les yeux un monument complet du début du XIV® siècle, auquel il ne manque que ses colonnes, sa toiture et sôn ameublement, autrement dit, un exemple peut-être unique de la mosquée chinoïse à cette époque. Cette conclusion soulève à son tour quelques problèmes intéressants; en voici deux qui suffiront à montrer la valeur d’un monument resté presque inédit jusqu'aux recherches du P. Arnäiz ?).
Le premier relève de l'archéologie et peut se formuler ainsi: la mosquée de Ts’iuan-tcheou trahit-elle l'existence, au moyen âge, d’une école d'architecture sino-musulmane, originale et distincte des
autres écoles musulmanes? Cette question paraîtra prétentieuse. Si
1) La courte description de Philipps (2e. cit., avec trois gravures) est tout ce que j'ai trouvé sur cet édifice, dont les inscriptions sont entièrement inédites; ef. Marco Polo, éd Yule— Cordier, I, p. 241. Un livre récent sur lIslam en Chine, celui de Broomhall, ne
nomme même pas, parmi les mosquées du Foukien, p. 213, celle de Ts’iuan-tcheou,
je la pose, c’est parce que nous savons peu de chose des édifices religieux de la Chine musulmane; encore la plupart des mosquées signalées ou décrites à ce jour sont-elles d’une époque récente et n’en connaissons-nous même pas des relevés exacts '). Je vais done tenter d'y répondre, sans me dissimuler qu’une exploration complète de la mosquée de Ts’iuan-tcheou donnera seule la clé du problème. Jetons un coup d'oeil sur son plan (planche [) et commençons par l'entrée.
Celle-ci s'ouvre, non sur le sanctuaire, mais sur une enfilade de portes et de vestibules voûtés ETS CS’, aboutissant aux escaliers e e. Ce propylée débouche dans une cour à ciel ouvert; de là, on tourne à gauche pour atteindre l'entrée P du sanctuaire. Ce dispositif, bien qu'original, ne constitue pas un caractère distinctif d'une école sino-musulmane. L'entrée des mosquées n'ohéit pas aux rêcles précises qui commandent celle des temples ou des églises; on y entre tantôt par un axe, tantôt par un angle. Sans doute, un grand nombre de mosquées sont symétriques; mais un coup d'oeil jeté sur quelques douzaines de plans pris au hasard, du Maroc aux Indes, montre que dans aueun pays ni à aucune époque, cette règle n'est absolue. Je me borne à signaler, au Caire, deux édifices du XIV siècle dont l'entrée offre une frappante analogie avec celle de la mosquée de Ts’iuan-tcheou: je veux parler de la madrasah du sultan Hasan et du couvent du sultan Faradj, dit mausolée du sultan Barqûq, au désert. Dans l’un et l’autre édifice, comme à Ts’iuan-tcheou, on
entre à l'extrémité droite de la façade extérieure, puis on tourne à
1) C'est au point que dans son substantiel Manuel d'architecture musulmane, M. Saladin a dû se borner, en ce qui concerne la Chine, à des notes sur les parties accessoires de quelques mosquées modernes du Yunnan. Depuis lors, la Revue du monde musulman à publié des observations sur les mosquées du Yunnan, du Setchouen, du Kansou et de Pékin. Quelques-uns des ouvrages cités dans ce mémoire parlent aussi des mosquées de Canton et de Pékin; mais il n'existe, à ce jour, aucun essai méthodique sur l'architecture
sino-musulmane.
gauche pour déboucher dans la cour et pénétrer de là dans le sanctuaire; en outre, à la madrasah de Hasan, la direction de la qiblah par rapport à l'entrée est la même qu’à Ts’iuan-tcheou.
De l'entrée, passons au sanctuaire. Il est de forme rectangalaire eb sa toiture reposait sur les murs extérieurs et sur trois rangées de quatre colonnes qui déterminaient des travées parallèles !). Cette disposition répond à un type répandu dans la Chine actuelle, si l’on en juge par quelques relevés imparfaits ?). Sans doute, on n’y retrouve pas la majestueuse ordonnance des grandes mosquées de l'Occident, dont les sanctuaires, aux multiples supports, s'ouvrent au fond d’une vaste cour bordée de portiques sur les trois autres côtés. Cependant, le sanctuaire de Ts’iuan-tcheou n’a rien de spécifiquement chinois. Ainsi, la grande mosquée de Siwas, en Asie Mineure, pour ne citer que celle-là, possède un sanctuaire dont celui de Ts’iuan-tcheou n’est qu’une reproduction réduite ).
Le mur de fond du sanctuaire est décoré de six niches à fond plat n, Couronnées par un arc en carène, entre lesquelles s'ouvrent quatre baies 0 0’, à linteau monolithe (planches I et VI). La niche centrale N, placée dans l’axe principal, est celle de la qiblah. En Occident, cette niche est creusée en demi-cylindre, dans l'épaisseur
du mur, et couronnée en cul-de-four; ici, elle est à fond plat,
1) Ces colonnes ont disparu, mais la planche I montre leurs socles carrés sur le terreplein du sanctuaire; plusieurs de ces socles se voient encore en place dans une des gravures publiées par Philipps, oc. cit. Quant aux colonnes, le P. Arnäiz en a retrouvé quatre gisant dans la cour de la petite mosquée actuelle. Elles sont en pierre, cylindriques, d’environ deux mètres de haut; deux d’entre elles portent six cannelures, les deux autres, huit, Il a retrouvé aussi plusieurs bases cylindriques, décorées de rinceaux d’un curieux style (planche IV), et une pierre carrée, surmontée d’une partie cylindrique, qu’il tient pour un socle de colonne. Il suppose que les huit colonnes détruites étaient en bois et que la toiture était de style chinois; mais il n’a retrouvé aucune trace d’entablement.
2) Voir, par exemple, le plan et la description d’une mosquée de Pékin dans Palladius, Les mahométans en Chine (en russe), dans les Travaux des membres de la mission ecclésiastique russe de Pékin, AV, p. 435 et suiv.; cf. Revue du monde musulman, passim.
3) Voir CA, Il, pl. II,
LES INSCRIPTIONS ARABES DE TS'IUAN-TCHEOU. al
comme les six autres. Ce dispositif est fréquent en Chine ‘) et je n’en connais pas d'exemple dans l'Occident musulman. A Ts’iuan-tcheou, en outre, le mur de fond du sanctuaire forme, au milieu de son parcours, un saillant rectangulaire, ménageant à l'intérieur un retrait À, au fond duquel se trouve la niche de qiblah. Cette sorte d'absidiole, elle aussi, est fréquente en Chine; elle semble être la règle dans les mosquées du Kansou et on en retrouve la trace à Java *). Sous cette forme exacte, elle paraît inconnue, elle aussi, dans l'Occident musulman; cependant, iei encore, certains rapprochements sont permis. Ainsi, les mosquées du type broussien ménagent souvent, dans leur mur de fond, un grand retrait rectangulaire, couvert en coupole *). Dans plusieurs mosquées de l’Afrique du Nord, ce retrait est de dimensions plus modestes, comme en Chine; mais le mihrâb y est placé souvent, en deçà de ceb appendice, dans l'alignement du mur de fond *).
Si le plan du P. Arnäiz est exact, la mosquée de Ts’iuan-teheou est orientée de telle façon que la qiblah regarde l’ouest-nord-ouest. La ville de Ts'iuan-tcheou étant à 4 degrés au nord de la Mecque, la qiblah devrait être dirigée vers l’ouest, avec une légère déclinaison vers le sud. L'écart paraît sensible, mais il disparaît en grande partie si l'on considère l'orientation par rapport à la ligne la plus courte menée de Ts'iuan-teheou à la Mecque ‘). Si l'on tient compte des erreurs d'observation et de la distance énorme qui sépare ces deux
1) Voir Saladin, op. cit., fig. 417; Broomhall, op. cit. fig. à p. 14.
2) Voir Revue du monde musulman, IX, p. 531.
3) Voir Wilde, Brussa, passim; Saladin, op. cit, fig. 360 et suiv.
4) Ainsi à Tlemcen, aux mosquées de Sidi Bou Médine et de Mansourah; voir Marçais, Monuments arabes de Tlemcen, fig. 49; Duthoit, dans Archives des missions, 3° série, I, pl. à p. 318. Il y a un dispositif analogue dans nombre de mosquées indoues,
5) On sait, en effet, que dans l’hémisphère boréal, la ligne la plus courte entre deux points situés à la même latitude se dirige, à partir de ces deux points, respectivement vers le nord-est et le nord-ouest, et que cette déclinaison augmente avec la latitude; voir
à ce sujet, dans J R AS, 1908, p. 464 et suiv., une note de Burgess sur l’orientation des
mosquées indoues.
villes, on conviendra que cet écart n’a rien d’anormal; l'architecture musulmane en offre bien d’autres exemples. Il se pourrait, d’ailleurs, que le mur de fond du retrait de la qiblah ne fût pas exactement parallèle au mur de fond du sanctuaire et corrigeât ainsi une erreur, dans l'orientation générale de l'édifice, imposée par la direction de la rue limitrophe. Si je signale en passant ce problème, c'est que je n'ai trouvé, jusqu'ici, aucun renseignement sur l'orientation des mosquées chinoises. !)
Si du plan de l'édifice, je passe à son architecture, je n’y découvre aucune forme inédite révélant l’existence, au moyen âge, d’une école sino-musulmane originale; je n’y vois, de spécifiquement chinois, que le style du décor sculpté sur les six corbeaux qui soutiennent les linteaux des trois portes E, $’ et P. En réservant ces détails et les parties de bois, aujourd’hui détruites, on pourrait, à la rigueur, placer ce monument quelque part dans l’Asie occidentale, mieux encore, aux Indes. En un mot, la mosquée chinoise, au moyen âge, est un édifice assez simple et plutôt musulman que chinois, à part le style du décor. Ce caractère s'explique, sans doute, par la situation des colonies musulmanes de la côte chinoise, isolées de l’intérieur, mais reliées, par la mer, à leurs pays d’origine.
Voici encore un fait à l’appui de cette conclusion. On sait que les mosquées modernes de la Chine sont dépourvues de minaret; seule ou presque seule, la vieille mosquée de Canton possède un vrai minaret, cylindro-conique, à demi-ruiné. ?) Or, la mosquée de Ts'iuan-tcheou avait, elle aussi, cet organe essentiel de toute mosquée occidentale; il s'élevait au-dessus du grand portail de l’entrée
(en X-Z de la coupe, planche I). A en juger par ses ruines et par
1) Palladius, loc. cit, se borne à dire qu’en Chine, les mosquées sont orientées de est à l’ouest, dans la direction de la Mecque. 2) Voir Palladius, Zoc. cit.; Saladin, op. cit., p. 581; Broomhall, op. c£., fig. à p.
109, et toutes les descriptions de la mosquée du Saint-Souvenir à Canton
la description qu’en fait la pierre chinoise (voir ci-dessus, p. 694), ce minaret devait être élevé. Le P. Arnäiz, auquel je dois cette remarque, ajoute que si les mosquées chinoises n'ont plus de minaret, c'est qu'il leur est interdit de s'élever à la hauteur des pagodes; il en conclut qu'au moyen âge, la colonie musulmane de Ts’iuantcheou, comme celle de Canton, devait être considérable. Quelle que soit la valeur de cette observation, il est certain que la mosquée de Ts’iuan-tcheou est un vaste édifice et si l’on se rappelle qu’elle a été rebâtie et agrandie en 1310, il est permis de conclure que la colonie musulmane de cette ville était alors en pleine prospérité.
Cette conclusion m’amène au second problème soulevé par la lecture de l'inscription de 1310; si le premier relevait de l’archéologie, celui-ci est d'ordre géographique: je veux parler de l'identification de Ts’iuan-tcheou avec la célèbre Zaitûn des auteurs musulmans du moyen âge. Bien que la question puisse être considérée comme résolue, depuis que Yule et M. Cordier, après tant d’autres savants, ont accumulé les preuves en faveur de cette identité, !) il n’est pas indifférent de voir le P. Arnäiz, qui a longuement étudié ce problème sur les lieux, affirmer que Zaïtûn doit être cherchée à Ts’iuan-tcheou et non à Tchang-tcheou. Parmi les arguments qu'il fait valoir, il est en au moins un qui n'avait pas encore été invoqué: c'est que la ville de Tehang-tcheou, dont l’origine est moins ancienne que celle de Ts’iuan-tcheou, ne conserve pas la trace d’une très vieille mosquée. Or, Zaitûn était, du XIII® au XIV® siècle, le port le plus important du Foukien; nous avons, sur ce point, le témoignage concordant de Marco Polo, d'Odoric et d’'Ibn Batütah. Bien que ce dernier auteur n’y signale pas expressément une mosquée,
il est évident qu’à son époque, Zaitûn en possédait une, et de quel-
1) Voir Marco Polo, éd. Yule—Cordier, IT, p. 234 et suiv.; Odorie, éd. Cordier, p. 263
et suiv., avec les savantes notes des éditeurs,
que étendue, puisque le voyageur arabe à trouvé dans cette ville une importante colonie de musulmans, établis dans un quartier spécial, sous l'égide d’un qâdi et d’un shaïkh al-islâm, c’est-à-dire de deux magistrats impliquant l'existence d’un lieu de culte. ’) Or, la mosquée de Ts’iuan-tcheou a été rebâtie en 1310, soit quelques années après la visite de Marco Polo, quelques années avant celles d'Odoric et d'Ibn Batütah. Il faut bien avouer, toutefois, que ce rapprochement serait plus décisif si l'inscription de 1310 renfermait le nom arabe de Ts’iuan-tcheou à cette époque. À défaut d’une indication aussi précise, ce texte fournit deux arguments nouveaux en faveur de la thèse dont il est iei question; bien que leur valeur soit discutable, je ne puis les passer sous silence.
Le premier découle du fait, affirmé par l’inscription et commenté plus haut, que la mosquée de Ts’iuan-tcheou fut fondée en 1010, puis rebâtie et agrandie en 1310. Il est permis d’en conclure que la colonie musulmane de cette ville n’acquit une certaine importance qu'au X° ou au XI° siècle ?) et que cette importance s’est accrue jusqu’au début du XIV®. Or, les plus anciennes relations musulmanes sur les ports de la Chine ignorent la ville de Zaiïtün *). A défaut d’une preuve positive, ce silence ne soulève, du moins, aucune objection contre la théorie qui place Zaitûn dans une ville chinoise
dont la colonie musulmane ne devint importante qu’au XI° siècle.
1) Voir Ibn Batûtah, éd. Defrémery, IV, p. 269 et suiv.; cf. Marco Polo, éd. Yule— Cordier, et Odorie, éd. Cordier, Zoc. cit., et les sources citées par Schefer, dans Centenaire de PÉcole des LL. O0. VV., p. T et suiv. Je n’ai rien trouvé de nouveau dans la courte description de cette ville par Qalqashandi (début du XV° s.), publiée par le P. Lammens, dans Mashrig, IV, 1901, p. 411.
2) C’est à une conclusion analogue que l’étude des sources chinoises et l’examen de la ville actuelle ont conduit le P. Arnäiz; voir son mémoire, p. 680 et passim.
3) Dans son édition de Marco Polo, p. 529, note, col. 1, Pauthier a déjà fait observer que les auteurs musulmans des premiers siècles de l’hégire, tels que Mas‘ûdi et le marchand Sulaimân de la Rélation publiée par Reinaud, ne parlent pas de Zaitün. A ces témoignages négatifs, on peut ajouter ceux de l’Abrégé des merveilles, publié par M. Carra de Vaux, et
des Merveilles de l'Inde, publiées par Devic.
Le second argument est fourni par la fin de l'inscription, qu’il reste à étudier rapidement. Après la date, elle nomme l’instigateur des travaux, c’est-à-dire le personnage qui fit les frais de la construction, ou le magistrat qui fut chargé de la diriger; je pencherais pour la première hypothèse, parce que cet Ahmad ibn Muhammad n’est désigné par aucun titre de fonction. En revanche, il porte deux surnoms ethniques on plutôt polionymiques, si l’on me passe un néologisme qu'on sera forcé d'introduire tôt ou tard dans l’épigraphie arabe, où les relatifs tirés des noms de ville jouent un rôle important. Le premier est écrit distinctement | Lx2/\, car la paléographie comparée de l'inscription exclut les leçons emxæll et | cui al; la leçon al-qudsi paraît donc certaine, bien que ce mot ne soit pas ponctué. Le deuxième est écrit sa), avec les points; la leçon al-shirâzi est donc hors de doute. Il résulte de cette double indication que le restaurateur de la mosquée était originaire de Jérusalem et qu'il avait véeu à Shîràz, probablement au cours d’une carrière commerciale qui le conduisit plus tard à Ts’iuan-tcheou; en outre, il avait fait le pèlerinage de la Mecque. ') Je ne retiens iei que ce surnom de Shirâzi, sans insister sur les noms propres de ce personnage, que nous n’avons aucune chance de retrouver dans les sources arabes ou persanes, Or Ibn Batütah, qui fit un séjour à Zaitûn vers l’année 1345, nous a laissé les noms de quelques musulmans importants de cette ville. On n’y retrouve pas celui d'Ahmad ibn Muhammad; mais, détail bien curieux, les quatre musulmans nommés par le voyageur marocain sont originaires de la Perse: le qûdi, d’Ardabîl; le shaiïkh al-islâm, d’Ispahan; un des principaux marchands, de Tabrîiz, et l’un des principaux shaikhs, de Kâzerûn *). Ainsi, les notables de la colonie musulmane de Zaiïtûn
1) AZqudsi signifie peut-être qu’il avait fait le pèlerinage de Jérusalem; a/-mugaddasi
est employé parfois dans ce sens (Goldziher). 2) Voir Ibn Batâtah, IV, p. 270 et suiv.
étaient alors d’origine persane, comme le restaurateur de la mosquée de Ts’iuan-tcheou, un tiers de siècle avant eux, et comme ces musulmans et ce chrétien, enterrés au cimetière voisin de la ville, dont on va lire les épitaphes. Cette coïncidence sera plus frappante si j'ajoute que parmi les musulmans que le voyageur arabe a rencontrés dans les autres villes de la Chine et qui étaient originaires de la Soghdiane, de la Mésopotamie, de l'Égypte et du Maroc, il ne se trouve aucun Persan proprement dit ).
Les sources chinoises dont j'ai parlé plus haut nous ont laissé le nom du prétendu fondateur de la mosquée au XII siècle, et ceux des deux restaurateurs de l'édifice au XIV°. Le premier peut être négligé ici, puisqu'il ne figure pas dans l'inscription arabe et qu’il n’y a pas concordance chronologique entre les deux prétendues fondations. Il eût été plus intéressant de retrouver notre Ahmad ibn Muhammad de Shirâz dans ce Hea-pu-lu han-ting, natif de Cha-cha-li-mien, ville ou contrée de l'Occident, qui, suivant les annales de Ts’iuan-tcheou, vint s'établir dans cette ville vers l'année 1312, répara la mosquée de fond en comble, vers 1350, avec un certain Kin Ah-li, et mourut en 1371, après avoir été nommé shaïikh al-islâm par ses coreligionaires de Ts’iuan-tcheou *). Mais outre que ces dates ne concordent pas avec celle de notre inscription, ces noms ne fournissent aucun rapprochement décisif avec celui du
restaurateur persan de 1310.
le 5 L 0
Épitaphes du XIV® siècle. — Au nord du vieux sanctuaire et dans l'enceinte de la mosquée s'élève un édicule rectangulaire, précédé de deux cours à ciel ouvert et dont le toit repose sur deux
1) Il y a des Persans parmi les informateurs de ‘Umari, trad. Schefer, dans Cenfenaire, p. 16 et suiv.; mais nous ne savons pas dans quelle partie de la Chine ils avaient vécu. 2) Voir le mémoire du P. Arnäiz, p. 695, et Philipps, Zc. cit. Je donne ces noms
d’après ce dernier, en négligeant les variantes d'orthographe fournies par le premier.
colonnes ce. C’est lui qui sert aujourd’hui de mosquée, le sanctuaire du XIV® siècle étant en ruine et désaffecté, et ses dimensions restreintes suffisent à la communauté musulmane, réduite à un petit nombre de membres. Dans les murs de cet édicule sont encastrées plusieurs stèles qui ont été trouvées dans le sol de la mosquée, au dire du gardien. Le P. Arnäiz en a photographié et estampé deux, qui lui ont été signalées comme portant des inscriptions historiques. Cette indication est parfaitement exacte; mais les fac-similés que mon zélé correspondant m'a envoyés à plusieurs reprises ne sont pas assez nets pour permettre une lecture complète de ces deux textes; je me bornerai donc à les analyser.
La première stèle porte, introduite par une tradition du Prophète, l'épitaphe d’un certain Sa‘d al-daulah wal-dîn, sans doute un membre de la colonie musulmane de Ts’iuan-tcheou, qui n’est désigné ni par son nom propre, ni par un titre de fonction. Cette épitaphe ne paraît pas datée, mais elle remonte au XIV® siècle, à en juger par le style de ses caractères et de son décor, comparé à celui de l’autre stèle. Celle-ci porte l’épitaphe d'une dame appelée Khadîdjah khatun, fille d'un défunt sadr ou «principal» Mu'‘in al-din, peut-être le chef de la communauté musulmane, dont l’ethnique a résisté à tous mes efforts. Cette dame est morte au début de l’année 736 (1335), un quart de siècle après la reconstruction de la mosquée.
D'autres stèles, trouvées dans le sol, sont encastrées dans les murs de la mosquée moderne et de la grande cour‘). Ainsi, l'enceinte de la mosquée renfermait, au XIV® siècle, un lieu de sépulture des musulmans de Ts’iuan-tcheou. Des fouilles conduites avec méthode
conduiraient peut-être à quelque découverte intéressante.
1) Au dernier moment, je reçois du P. Arnäiz les estampages de deux nouvelles stèles, l’une au nom de Bah4’ al-din Umar ibn Ahmad al<Alami (ou al-“Ilmi) al-Tabrizi, datée 764 H., l’autre au nom de Shams al-din Muhammad ibn Rukn (ou Zain) al-din al-Tabrizi, avec une date indistincte. Encore deux Persans, tous deux originaires de Tabriz, comme
le marchand rencontré à Zaitûn par Ibn Batütah.
Inscriptions coraniques et banales. — Bien que les textes suivants n'aient aucune valeur historique, je dois en dire un mot, à cause de leur intérêt pour la paléographie, car ils sont tous ou presque tous contemporains de l'édifice de 1310. Ce n’est pas sans peine que le P. Arnäiz a pris, dans des circonstances peu favorables, les nombreux clichés qui m'ont permis d'établir, à la loupe et par un repérage délicat, mais dont je puis garantir l’exactitude, la série des passages suivants, qui couvrent plus de 120 mètres de longueur, suivant un calcul approximatif. Si chaque étape de ce travail m'a causé une déception, je veux du moins qu'il serve à ceux qui tenteront l'exploration complète de la mosquée de Ts’iuan-teheou. D’ailleurs, il n’est pas sans interêt de constater ce développement extraordinaire donné aux textes coraniques, tous gravés avec le plus grand soin, en beaux caractères arrondis de l’époque; il offre une preuve de plus de l'importance qu'avait alors un sanctuaire que l'on peut comparer, à cet égard, aux plus grands monuments religieux de l'Occident musulman.
Dans la façade en bordure de la rue, à gauche du grand portail E, s'ouvre une rangée de huit vastes baïes rectangulaires v, aujourd’hui murées, au-dessus desquelles court un long bandeau renfermant tout le chapitre LXXVI du Coran (247 mots). !)
Au-dessus de la niche en cul-de-four qui couronne la baie du grand portail ÆE, sur la rue, court un bandeau plus petit, dont la plus grande partie est masquée par des arbustes qui ont cru entre les joints des pierres. Le P. Arnäiz à réussi à grand peine à en photographier un fragment vers la fin, à gauche; on y lit la fin du verset 16 et le début du verset 17 du chapitre IIT du Coran; la partie masquée ne renferme done, selon toute apparence, que le
début du verset 16.
1) Une des gravures publiées par Philipps, Loc. cit., montre cette façade, avec une